Miles de bancas contra una sola biblioteca ¿quién pierde?

spot_img

Por Emiliano Reyes Espejo

[email protected] 

Parecerá algo inverosímil, pero resulta necesario que el Estado se decida a “usar los beneficios que genera el demonio de las bancas de apuestas para incentivar las iglesias de Dios”.

La única que ha estado perdiendo en esta guerra es la sociedad. Se trata de una lucha interminable entre la proliferación de bancas de apuestas y la carencia de centros culturales en los barrios de ciudades y pueblos.

Conmueve, y llama a reflexión, el hecho de que en una sola provincia existan miles de bancas de apuestas y de lotería, y que, en ese mismo territorio de miles de habitantes, la mayoría jóvenes, apenas funciona –y no a la perfección- una sola biblioteca.

¿Qué nos revela ese triste retrato? Que hemos prohijado una sociedad que afronta esta lacerante realidad: miles de bancas imponen su presencia en Santo Domingo Este. En tanto, opera en un rincón de este municipio, una sola biblioteca pública oficial, la de Villa Duarte, que honra el nombre del insigne poeta “Juan Sánchez Lamouth”.

Eso quiere decir que la sociedad enfrenta el flagelo de la ludopatía, “un trastorno adictivo caracterizado por la incapacidad de controlar el impulso de jugar y apostar, persistiendo a pesar de graves consecuencias personales, familiares, laborales y económicas”. 

Puntos de lectura ¿para cuándo? 

Se anunció, tal vez estremecido por esta evidente ausencia de promoción cultural, la instalación de algunos “puntos de lectura” municipales. Parece, no obstante, que fue sólo cosa del momento, ya que no se conoce de su existencia o si ya entraron a modo de “veremos”.   

El primer “punto de lectura” lo inauguraron la alcaldía de Dío Astacio y el Ministerio de Educación hace casi dos años, en julio de 2024, en el lobby del Palacio Municipal José Francisco Peña Gómez de Santo Domingo Este.

 Desde entonces no se ha vuelto a saber de nuevos “puntos de lectura”, ni nada referente a sus servicios a la ciudadanía.

La biblioteca de Villa Duarte y los “puntos de lectura” de la alcaldía pudieran ser las únicas murallas que tendría esta demarcación territorial para enfrentar el poderoso ejército de las bancas de apuestas y de loterías. Se calcula, aunque no se ofrecen nuevas estadísticas al respecto, que miles de estas bancas están diseminadas estratégicamente en cada esquina de cada calle, de cada barrio o sector del municipio.

Los estragos que causan estos negocios “lícitos” a través del vicio a los juegos son incalculables. La nación confronta una activa maquinaria que, según estimaciones, mueven más de 2.2 billones de pesos. 

Una sola biblioteca para miles de habitantes 

“Santo Domingo Este no cuenta con una gran biblioteca central pública. La oferta bibliotecaria municipal se reduce a 1 biblioteca pública oficial y una red incipiente de puntos de lectura en parques del municipio, por lo que la mayoría de los munícipes suele acudir a las grandes instituciones ubicadas en el Distrito Nacional”, detallan observadores.

Cifras oficiales divulgadas por el Ministerio de Hacienda hace tres años, en el 2023, confirman que “en República Dominicana hay registradas 70 mil bancas de lotería, ese número incluye puntos de ventas y concesionarios que se acogieron al plan de regularización”.

Pero esa cantidad ha crecido de manera exorbitante y ahora se estima en más de 92 mil bancas registradas, sin contar las no registradas o “ilegales”.

En una ocasión, el administrador de la Lotería Nacional, don Teófilo –Quico- Tabar llamó a “frisar” la creación de bancas de loterías durante tres años. La población aspira, por su lado, a que este tipo de negocios se congele de por vida. 

¿Se puede vivir sin bancas de apuestas? 

Otras naciones viven sin bancas de apuestas ni de loterías y están bien, progresan y se desarrollan ¿Por qué los dominicanos no aspiramos a eso? ¿Por qué mejor no impulsamos una cultura que incentive las investigaciones y emprendimientos para desarrollarse, en vez de “querer hacerse rico de la noche a la mañana, sin dar un golpe ni de karate?”.

Aspirar a frenar este flagelo es y será cada día más difícil por diversas razones. Una buena parte los propietarios de estas bancas ya son entes de poder, deciden sobre las nuevas leyes y reglamentos que puedan adoptarse al respecto, y en esa tesitura, es obvio que nunca legislarán para afectar sus negocios. Es sabido que una parte considerable de nuestros legisladores son propietarios de bancas o socios de dueños.

Igualmente, las bancas aportan millones de pesos en impuestos al Estado.

Otro valladar, de conocimiento público, lo constituye el hecho de que el negocio de las bancas y las loterías se presta para el lavado de activos. Las autoridades están conscientes de esa situación y han intentado enfrentarla. Pero no es fácil, se han encontrado con un sector poderoso, bien atrincherado, que ha crecido en demasía y que tiene sus tentáculos en el poder, que los hacen casi infranqueable. 

Financian campañas electorales 

Además, la vox populi dice que parte importante de los recursos utilizados para financiar las campañas electorales, además de los que aporta el gobierno, provienen de los “juegos lícitos e ilícitos”. O sea, este sector está blindado por todas partes.

El municipio Santo Domingo Este, igual que otras ciudades del país, es parte intrínseca de los daños que causa la ludopatía y el uso de esta adicción para fomentar el negocio de apuestas. Resulta alarmante la cantidad de bancas que existen en barrios, avenidas, calles, plazas, colmados y otros lugares de este municipio frente a la total ausencia de salas de promoción cultural, como son las bibliotecas públicas, análogas o digitales, que hay en el municipio.

Para nadie es un secreto que “en Santo Domingo Este, igual que en el resto de la provincia de Santo Domingo, se concentra gran parte de estas operaciones debido a la densidad poblacional”, apuntan los análisis sobre el tema. Agregan que “la proliferación de estos locales comerciales se ha mantenido en constante aumento tras los procesos de regularización del Estado”. 

Un espectro calamitoso 

Ante la situación que, según se percibe, ya tiene un espectro calamitoso, es necesario que las autoridades piensen adoptar medidas que, no solo frenen la proliferación de los juegos  de azar en el municipio Santo Domingo Este y en el país,  sino que, además, obligue a una “compensación social” por los daños que ya causan esos negocios.

En ese sentido, sugerimos modificar las leyes y/o reglamentos que rigen el sector para que se usen las siguientes medidas:

1)      Aplicar un impuesto de un 10 por ciento (10%) a las ganancias netas de los negocios de bancas de apuestas y loterías para destinar esos recursos a la creación de bibliotecas en el municipio Santo Domingo Este y otras ciudades.

2)      Establecer un marco obligatorio para instalación de “puntos de lectura” o bibliotecas, incluyendo bibliotecas móviles y digitales, por cada banca que opere en un sector, calle, avenida o plaza.

3)      Destinar parte de los recursos que se recauden para financiar y promover la impresión de libros (de textos, literatura, cuentos infantiles, historia, moral y cívica, ética, tesis e investigaciones universitarias, etc.) de autores dominicanos.

4)      Coordinar esta última medida con las editoras de los ministerios de Educación, Cultura y de los departamentos culturales de los cabildos.

Estas sugerencias vendrían a ser algo así como “utilizar las fuerzas  del diablo para beneficiar las iglesias de Dios”. 

*El autor es periodista.

Emiliano Reyes
Emiliano Reyes
Periodista y Gestor de relaciones públicas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

¡Ojalá puedan los ambientalistas veganos impedir la debacle!

Por Alfonso Tejeda  La demanda ambientalista por la preservación de los recursos naturales, áreas protegidas y un mejor manejo de esos pasivos ha reportado un...

El bravo de Gurabo

Por Federico Pinales Gurabo parió un hombre bravo, con quién casi nadie se mete, por temor a que les vaya peor que a Marino Zapete. El...

Dominicanos ausentes, víctimas de múltiples factores

Por Federico Pinales Muchos dominicanos ausentes, de esos que no tuvieron la suerte de salir del país con una residencia o una fortuna debajo del...
spot_img

¡Ojalá puedan los ambientalistas veganos impedir la debacle!

Por Alfonso Tejeda  La demanda ambientalista por la preservación de los recursos naturales, áreas protegidas y un mejor manejo de esos pasivos ha reportado un...

El bravo de Gurabo

Por Federico Pinales Gurabo parió un hombre bravo, con quién casi nadie se mete, por temor a que les vaya peor que a Marino Zapete. El...

Dominicanos ausentes, víctimas de múltiples factores

Por Federico Pinales Muchos dominicanos ausentes, de esos que no tuvieron la suerte de salir del país con una residencia o una fortuna debajo del...

Articulos relacionados