Por Osvaldo D. Santana
Hay lugares que no necesitan hacer ruido para quedarse con nosotros. Basta el murmullo del agua, el vaivén de los árboles y un puente que invita a cruzar sin prisa.
En un mundo que parece apresurarlo todo, la verdadera riqueza está en encontrar espacios donde el tiempo baja el ritmo y la mente descansa. Sajoma nos recuerda que la paz no siempre se busca; a veces simplemente nos espera al otro lado del camino.