Por Osvaldo D. Santana
Una madre no solo da vida. También transmite historias, valores, recuerdos y esperanzas. Lo que una generación aprende, la siguiente lo recibe, lo transforma y lo comparte.
En esta imagen, cuatro generaciones miran en la misma dirección. La infancia que descubre el mundo, la juventud que comienza a construirlo, la madurez que guía y la experiencia que deja huellas imborrables.
Distintas etapas de una misma historia unidas por un vínculo que trasciende el tiempo.
En este Día de las Madres, celebramos a esas mujeres que han sido origen, refugio y camino. A las que están presentes y a las que permanecen en nuestra memoria, porque su amor sigue viviendo en cada generación que continúa mirando...