El enigma de Caín y Abel: preguntas en torno al Génesis

spot_img

Por Darío Cordero

Desde hace tiempo me ha intrigado la historia de Caín, aquel que levantó su mano contra su hermano Abel.

En el libro del Génesis, capítulo 4, se nos dice:

  • Verso 1: “Eva concibió y dio a luz a Caín”.
  • Verso 2: “Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra”.

Y es precisamente aquí donde surgen las primeras interrogantes:

  • Si Dios había creado todo tipo de plantas y animales “según su género”, y la Tierra —aún virgen y abundante— ofrecía frutos sin escasez, ¿cómo es que, con solo cuatro habitantes (Adán, Eva, Caín y Abel), ya se hacía necesario dedicarse al pastoreo y la agricultura?
  • ¿De quién cuidaba Abel las ovejas, si no existían otros pueblos que pudieran arrebatarlas, ni depredadores que justificaran un rebaño organizado?
  • ¿Qué necesidad alimentaria obligaba a Caín a labrar la tierra, si la creación recién formada era fértil y generosa?
  • Si la educación humana se funda en gran medida en la imitación, ¿cómo aprendió Caín a quitarle la vida a otro ser humano? Algunos relatos apócrifos sugieren que usó la quijada de un asno, pero ¿de dónde surge esa idea?
  • Y, sobre todo, ¿puede considerarse una razón suficiente para un fratricidio el hecho de que a Dios le agradara más la ofrenda de Abel que la de Caín?

El relato se vuelve aún más desconcertante cuando Dios confronta a Caín por el crimen cometido. Caín responde:

“He aquí que me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra, y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará” (Génesis 4:14).

Esta declaración abre un nuevo conjunto de preguntas:

  • ¿Cómo podía Caín entender lo que significaba ser “errante y extranjero”, si aún no existían sociedades organizadas ni culturas que definieran la extranjería?
  • Si en ese momento solo quedaban tres personas en el mundo —Adán, Eva y Caín—, ¿a quién temía exactamente cuando dijo: “cualquiera que me hallare me matará”?
  • ¿Es posible que ya existieran otros grupos humanos en diferentes regiones del planeta, ajenos al linaje de Adán y Eva?
  • Por qué Dios declara: “¿Cualquiera que matare a Caín será castigado siete veces” (Génesis 4:15), si en teoría no había más habitantes que pudieran atentar contra él?
  • En el verso 17 se lee: “Y conoció Caín a su mujer”. Si hasta ese momento solo se mencionaban tres personas, ¿de dónde surgió esta mujer? ¿No sugiere esto que coexistían otros linajes humanos, o que el relato bíblico no es literal, sino simbólico o resumido? ¿Fue el crimen inducido?

El Génesis continúa:

  • Verso 3: “Y aconteció que, andando el tiempo, Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová”.
  • Verso 4: “Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda”. • Verso 5: “Pero NO miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante”.

Si analizamos este pasaje, encontramos un proceso psicológico que pudo haber preparado el terreno para el crimen:

  1. a) Caín es mirado con desagrado por Jehová en presencia de su hermano.
  2. b) Sufre la humillación de ver su ofrenda rechazada.
  3. c) El fruto de su trabajo, símbolo de su esfuerzo personal, es menospreciado.
  4. d) Se siente avergonzado, no solo por el rechazo divino, sino también por la comparación con su hermano.
  5. e) Finalmente, al ver la preferencia de Dios hacia Abel, se llena de enojo y tristeza, sentimientos que se transforman en resentimiento y violencia.

Y entonces surge la gran pregunta: ¿acaso Jehová, que se presume omnisapiente, no previó que tal rechazo despertaría frustración, ira y deseo de venganza en Caín? ¿Fue su actitud, de alguna manera, el detonante del crimen? El profeta Jeremías ya había planteado un dilema similar en otro contexto: “¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor (Jehová) no mandó? ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?” (Lamentaciones 3:37-38).

Si aceptamos esa premisa, ¿es posible considerar que la acción de Caín contra su hermano Abel fue, al menos en parte, inducida por las circunstancias que el mismo Dios permitió —o incluso provocó—? Me excusan, pero yo solo pregunto, pregunto, pregunto…

*El autor es locutor, comunicador y analista de actualidades

Emiliano Reyes
www.ereprensa.blogspot.com

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

Análisis consolidado mediante Inteligencia Artificial (Google) sobre La retención escolar masculina

(A partir de conversación de Miguel J. Escala con Gemini) 12 de julio de 2026 En el marco del actual proceso de transformación de la educación...

Ni rojos, ni rojitos

Por Rafael Céspedes Morillo Es muy probable que muchos de los grandes genios de la oposición venezolana no se hayan dado cuenta de que los...

“De tíguere a tíguere”

Por Federico Pinales “El tigueraje” y la “solemnidad del Congreso”, son dos temas que están dentro de un intenso debate muy encendido en estos momentos,...
spot_img

Análisis consolidado mediante Inteligencia Artificial (Google) sobre La retención escolar masculina

(A partir de conversación de Miguel J. Escala con Gemini) 12 de julio de 2026 En el marco del actual proceso de transformación de la educación...

Ni rojos, ni rojitos

Por Rafael Céspedes Morillo Es muy probable que muchos de los grandes genios de la oposición venezolana no se hayan dado cuenta de que los...

“De tíguere a tíguere”

Por Federico Pinales “El tigueraje” y la “solemnidad del Congreso”, son dos temas que están dentro de un intenso debate muy encendido en estos momentos,...

Articulos relacionados