(A partir de conversación de Miguel J. Escala con Gemini)
12 de julio de 2026
En el marco del actual proceso de transformación de la educación dominicana, resulta impostergable abordar un desafío crítico y persistente: la tasa de deserción escolar de los varones en el nivel secundario general vs. la mayor retención en los politécnicos. Datos recientes, como los presentados en el Informe IDEC 2025, evidencian esta brecha, la cual se termina consolidando y visibilizando años más tarde en las estadísticas de las graduaciones universitarias, marcadamente dominadas por las hembras. ¿Qué debemos aprender de los politécnicos?
Hace unos años, conocí a través de la web los esfuerzos realizados en comunidades vulnerables de Nueva York para ofrecer a los varones de 4to. a 8vo. grado —una etapa evolutiva crucial para el desarrollo del compromiso académico— una experiencia educativa exclusivamente masculina. Esta referencia, sumada al hecho comprobado de que nuestros liceos politécnicos registran tasas de abandono significativamente menores en los hombres, me llevó a considerar una hipótesis: ¿sería viable proponer a la Consulta para la Transformación de la Educación la implementación de proyectos piloto de aulas "solo para varones" como estrategia de retención?
Con el firme propósito de fundamentar esta inquietud en la literatura científica vigente, pero buscando optimizar la revisión de extensos metaanálisis globales, decidí entablar una consulta profunda y estructurada con Gemini, la plataforma de inteligencia artificial de Google.
El resultado de ese intercambio es el documento que comparto a continuación. Cabe destacar que la conversación original fue significativamente más rica en matices sociológicos y pedagógicos locales, la cual pongo a la entera disposición de aquellos que deseen profundizar en el debate.
Resumen de nuestra conversación: El varón y el sistema educativo
A través de sus valiosos testimonios (desde el kínder de sus nietos, hasta los politécnicos y el reencuentro de La Salle), hemos desarmado un problema complejo. Aquí el resumen de los puntos clave que hemos construido juntos:
- El Diagnóstico Correcto (La Necesidad del Varón): El niño y el adolescente varón no odian la escuela ni carecen de capacidad. Lo que necesitan es un entorno cuyas "reglas de juego" reconozcan, validen y canalicen su energía física, su inteligencia espacial/motriz y su ritmo de maduración.
- La Evidencia sobre la Segregación: Los estudios globales demuestran que separar a los alumnos por sexo en el sector público, por sí solo, no reduce la deserción escolar si se mantienen las mismas carencias estructurales. El éxito de modelos como las escuelas Nativity de los Hermanos Cristianos en Nueva York radica en el apoyo ultra-personalizado, las jornadas extendidas y la tutoría extrema, no en la simple ausencia de niñas [Reducing-Boy-s-School-Dropout-and-Helping-Boys-at-Risk.pdf].
- La Raíz del Problema (La Escuela Infantil Feminizada): La desconexión del varón con el sistema educativo comienza a los 5 años en aulas de inicial con un 100% de maestras mujeres. Al favorecerse los códigos de conducta típicamente femeninos (obediencia pasiva, quietud, destreza verbal temprana), la energía natural del niño es castigada como indisciplina. Esto provoca que el varón se autoexcluya de las actividades escolares y culturales (como el acto de graduación dominado por niñas).
- El Antídoto en la Práctica (Texas y los Politécnicos):
- El Maestro Varón en Kínder: El caso de sus nietos en Texas con un maestro ex-empleado federal demuestra el impacto revolucionario de tener un modelo de rol masculino desde la infancia, alguien que impone estructura sin castigar la masculinidad.
- Los Politécnicos Dominicanos: Logran frenar de forma masiva la deserción escolar masculina en sectores vulnerables porque crean "islas de masculinidad" funcionales. En los talleres técnicos (mecánica, electricidad), reaparece el maestro varón (el técnico de oficio), la cancha se nivela hacia el aprendizaje práctico y el liderazgo se gana con competencia técnica, ofreciendo además un propósito económico claro y cercano.
- La Conclusión Final: Para salvar al varón de la deserción —especialmente en contextos vulnerables— la solución no es segregar las aulas públicas por género. La solución es transformar el fondo de la educación pública: inyectar recursos para tutorías, expandir los politécnicos, reclutar activamente a maestros varones para el nivel inicial y diseñar un currículo que no obligue al niño a renunciar a su naturaleza para poder ser un buen estudiante [Reducing-Boy-s-School-Dropout-and-Helping-Boys-at-Risk.pdf].
Sirva este documento de dilema desorientador, como diría Mezirow, para que nos concentremos en el aprendizaje transformador que debe de apoyar el aprendizaje de todo el sistema.








En los varones el entorno escolar está influenciado por los propios cambios biológicos, la necesidad de nuevos conocimientos y dónde se encuentran insertados en la sociedad, incluye familia. Por lo que es necesario implementar estrategias pedagógicas específicas para ellos que respondan a esas necesidades formativas, un ejemplo concreto es aprender haciendo y aquí la importancia de la práctica como forma de organización de la enseñanza desde edades tempranas, el niño se encuentra estimulado y los docentes igual. Mis saludos, Miguel desde Caracas.