El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), decidió reducir su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, una medida ampliamente esperada por los sectores económicos del país y que busca sentar las bases de la recuperación económica en los próximos trimestres y catapultar el retorno de la expansión a niveles en torno al acostumbrado 5.0 % en el 2026.
Con la decisión, adoptada en la reunión de política monetaria de ayer 30 de septiembre, el BCRD bajó su tasa de interés de referencia de 5.75 % a 5.50 % anual.
La medida levanta el ancla que había puesto el BCRD a su tasa de política monetaria, en espera de ver hacia donde se movía la tasa de referencia de la Reserva Federal, el Banco Central de los Estados Unidos.
Las autoridades monetarias dominicanas han procurado mantener una diferencia de la TPM del BCRD de entre 3 y 4 puntos porcentuales por encima de la de la Fed, para evitar fuga de capitales atraídos por las tasas de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, considerados el más seguro instrumento financiero de inversión.
Ya la Fed redujo en 25 puntos su tasa de referencia y se habla de la posibilidad de otras reducciones en lo que resta del año.
En su decisión del 30 de septiembre, el BCRD también redujo la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) de 6.25 % a 6.00 % anual.
Y decidió mantener invariable la tasa de depósitos remunerados (Overnight) en 4.50 % anual, en lo que se interpreta como una señal al sistema financiero de que ese debe ser el mínimo que deben pagar a sus depositantes por sus depósitos a plazos fijos. Esa es la tasa pasiva.
Desde hace más de un mes el sistema financiero, al parecer esperando la señal bajista del BCRD, estaba bajando las tasas a niveles que cedían del 3.0 % anual en depósitos de siete cifras. El movimiento de baja en la tasa activa aun no se ha sentido y las tasas se mantienen en niveles cercados al 20 %. Para el financiamiento vía tarjeta de crédito el nivel de tasa de interés es mayor.
Razones para la baja de la TPM
El BCRD dijo en su comunicado de política monetaria que para esta reducción se tomó en consideración que, aunque persiste la incertidumbre global, las condiciones financieras internacionales se están tornando menos restrictivas.
Citó que en Estados Unidos las perspectivas de crecimiento permanecen moderadas, proyectándose una expansión de 1.7 % en 2025, según Consensus Forecasts. Por otro lado, la inflación se situó en 2.9 % en agosto, por encima de la meta de 2.0 % de la Fed. En tanto, el mercado laboral de ese país muestra señales de debilitamiento con revisiones importantes a la baja en las cifras de generación de empleos.
Además, argumenta que ante este escenario, la Fed redujo la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos (pbs) en el mes de septiembre,
y se prevé que realice dos recortes adicionales en su tasa antes de finalizar el año.
También explicó que en la Zona Euro, la actividad económica crecería 1.2 % en 2025, de acuerdo con Consensus Forecasts, afectada por los conflictos geopolíticos y la incertidumbre comercial. Mientras, la inflación interanual se situó en 2.0 % en agosto de 2025, colocándose en la meta del Banco Central Europeo (BCE). En este contexto, luego de una reducción acumulada de 50 pbs durante el 2025, el BCE mantuvo sin cambios su tasa de referencia en septiembre. Durante lo que resta del año, los analistas de mercado esperan un recorte adicional de 25 pbs.
En América Latina, las perspectivas de crecimiento se mantienen moderadas, previéndose una expansión de la región de 2.2 % para el 2025. “En ese sentido, en la medida en que se han moderado algunos factores de incertidumbre y las tasas de interés externas disminuyen, la mayoría de los bancos centrales de la región han reducido sus tasas de interés de política monetaria para apoyar la demanda interna”, dijo el BCRD..
En el ámbito nacional, dijo que se tomó en cuenta que la inflación se ha mantenido desde el primer semestre de 2023 dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %. “En efecto, la inflación interanual fue de 3.71 % en agosto de 2025, mientras la inflación subyacente, que excluye los precios de los componentes más volátiles de la canasta, se ubicó en 4.32 %, en torno al centro de la meta. Los modelos de pronósticos del BCRD señalan que la inflación general y la subyacente continuarán dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % durante los años 2025 y 2026, en un escenario activo de política monetaria”.
Por otro lado, el BCRD informó que su indicador mensual de actividad económica (IMAE) registró un crecimiento acumulado de 2.3 % en enero-agosto de 2025 al comparar con igual período de 2024, luego de una expansión interanual de 1.5 % durante el mes de agosto. “Durante los primeros ocho meses del año se ha observado una desaceleración en sectores de alto encadenamiento productivo, como construcción y manufactura”, destacó.
Dijo que ante estas condiciones, la reducción de 25 pbs en la TPM “tiene como objetivo propiciar condiciones monetarias más flexibles que contribuyan a dinamizar la demanda interna. De forma complementaria, se han desembolsado a la fecha unos RD$62 mil millones del programa de provisión de liquidez por RD$81 mil millones aprobados por la Junta Monetaria en junio, contribuyendo a la canalización de crédito a los sectores productivos en condiciones favorables. Asimismo, se adoptaron medidas macroprudenciales con el objetivo de fortalecer
la estabilidad del sistema financiero. Las tasas de interés bancarias han comenzado a disminuir ante mayores niveles de liquidez en el sistema financiero y en la medida en que se normaliza el mecanismo de transmisión de la política monetaria”.
Informó que, asimismo, el crédito privado en moneda nacional registra un crecimiento interanual superior al 8.5 % al cierre de septiembre y se proyecta que acelere su ritmo de expansión hasta ubicarse entre 10 % y 12 % interanual al cierre del año. Además, los agregados monetarios se han dinamizado, creciendo a tasas superiores a la expansión del
PIB nominal, conforme se han canalizado los recursos de las medidas monetarias recientes.
Adicionalmente, se está observando un mayor impulso en la inversión pública, consistente con el incremento del gasto de capital previsto en el presupuesto reformulado del Estado para 2025. De esta forma, se espera que la coordinación de las políticas monetaria y fiscal contribuyan a la recuperación gradual de la economía dominicana en los próximos trimestres, sentando las bases para una expansión que pudiera ubicarse entre 4.0 % y 5.0 % para 2026.
Los dólares
En su comunicado, el BCRD destaca que en el sector externo, se espera que la economía dominicana genere divisas por unos US$46,160 millones durante el 2025, apoyada en el buen desempeño del turismo, las exportaciones totales, las remesas y la inversión extranjera directa. Indicó que se proyecta un déficit de cuenta corriente de 2.5 % del producto interno bruto (PIB) para 2025, que sería cubierto con holgura por la inversión extranjera directa estimada en unos US$ 4,800 millones.
“En este contexto, se ha moderado la volatilidad del mercado cambiario, observándose una
depreciación acumulada del peso dominicano en torno a 2 % al cierre de septiembre”.
Además, las reservas internacionales se ubican en torno a US$13,300 millones, equivalente a cerca de 10.4 % del PIB y unos cinco meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional.
Resaltó que “la economía dominicana cuenta con fuertes fundamentos y un sector productivo resiliente, que se reflejan en una mejor percepción de riesgo país con relación al promedio los países de América Latina y otras economías emergentes. En este entorno internacional desafiante, el Banco Central de la República Dominicana seguirá monitoreando la evolución de la economía y cuenta con los espacios para continuar adoptando oportunamente las medidas que contribuyan a impulsar la actividad económica, reiterando su compromiso de mantener la inflación dentro del rango meta”.




