Por Lauterio Vargas
La proclamación del presidente Leonel Fernández como candidato presidencial reeleccionista, tuvo lugar el 30 de junio del año 2007, durante un acto celebrado en el Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto. Allí se dio el banderazo que inició la carrera por retener el poder.
En los próximos meses, los demás partidos políticos de oposición se concentraron en la elaboración de su propuesta para competir en las elecciones del 2008, cosa que no fue compleja.
La Boleta Electoral fue conformada de la siguiente Forma: El PLD y sus aliados llevaron a Leonel Fernández y a Rafael Alburquerque, como candidatos presidencial y vicepresidencial, respectivamente; el Partido Revolucionario Dominicano y aliados, agrupados en el Acuerdo de Santo Domingo, llevaron a Miguel Vargas Maldonado, como candidato para la Presidencia y como compañero de boleta fue escogido el doctor José Joaquín Puello. Amable Aristy Castro se impuso sobre Eduardo Estrella y fue el candidato presidencial del Partido Reformista Social Cristiano; Guillermo Moreno García, fue postulado por la coalición de izquierda revolucionaria Acción por el Cambio, encabezada por el Movimiento Independencia Unidad y Cambio MIUCA, con María Teresa Cabrera para la vicepresidencia.
Eduardo Estrella pasó a ser el candidato presidencial del Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), en coalición con partidos emergentes como Dominicanos por el Cambio, Partido Nacional de Veteranos y Civiles, en la denominada Cuarta Vía.
El ex perredeísta Hatuey De Camps Jiménez, fue escogido como candidato a la vicepresidencia como compañero de fórmula de Eduardo Estrella.
Mientras que el exjefe de la Policía Nacional, Pedro de Jesús Candelier, fue el candidato presidencial por el Partido Alianza Popular; y finalmente, Trajano Santana fue postulado por el Partido Revolucionario Independiente.
Pero el escenario político se polarizó entre Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado y así fue durante todo el trayecto de la campaña, aunque todas las encuestas daban a Leonel Fernández como el candidato ganador.
El día de las elecciones las miradas de la prensa y los lentes de las cámaras se enfocaron hacia la residencia de Danilo Medina y la interrogante era si votaría por Leonel Fernndez. La expectativa se mantuvo hasta pasadas las 2:00 de la tarde cuando se presentó al centro de votación donde le correspondía sufragar.
La ley electoral dice que el voto es individual y secreto. Los ciudadanos tienen prohibido decir en la mesa de votación por quién van a votar. En la opinión pública y en la mesa de votación, muchos tenían la interrogante de ¿por quién votaría Danilo Medina? Por eso no le quedó otra opción que mostrar su voto a la prensa, para despejar dudas y que el país viera que votó por el PLD.
Mostrar el voto fue una violación a la Ley Electoral, pero a los altos dirigentes políticos todo le vale, por eso los delegados de los partidos de oposición no objetaron el voto de Danilo Medina, el cual debió ser anulado u observado por violar el secreto del sufragio.
Después de que Danilo Medina ejerció el voto, se observó un flujo mayor en muchos centros de votación, era como si los danilistas estuviesen esperando esa señal para acudir a votar.
Al concluir el proceso y cuando la Junta Central Electoral empezó a emitir sus boletines, los resultados no arrojaron sorpresas: de los 5,764,387 ciudadanos inscritos en el padrón electoral sufragaron 4,113,644, para el 71.36%. Los votos válidos 4,086,541, para el 99.34%. Hubo una abstención de 26.6%.
El PLD y aliados obtuvieron 2,199,734, equivalentes al 53.83%. El PLD obtuvo de forma individual 1,796,591, el 44.83%. El PRD y aliados alcanzaron 1,654,066 votos, para el 40.48%.
El PRD, de manera individual, ganó el mayor número de votos en 17 de las 32 provincias del país.
El PLD obtuvo ventajas en 14 y el PRSC en una.
Sin aliados, el PRSC obtuvo 187,645 votos, para el 4.59%. El PRD, sin estar en el poder, obtuvo con Miguel Vargas Maldonado, un 7% más de los resultados electorales obtenidos por el reeleccionista Hipólito Mejía en las elecciones de 2004.
Semanas después de las elecciones cuando las aguas habían retornado a sus niveles y con sus puestos de trabajo asegurados en el gobierno, en los pasillos de la Casa Nacional del PLD y en las instituciones públicas del Estado, se escuchaban los comentarios, casi en forma de susurros, de connotados dirigentes peledeístas, principalmente danilistas, que estaban convencidos de que con Danilo Medina como candidato hubiesen perdidos las elecciones.
El presidente Leonel Fernández ganó en la primera vuelta, pero obtuvo un tres por ciento menos que en las elecciones del 2004, pese a que estaba en el poder.
Transcurridas las elecciones y ya con la proclama de los ganadores, hecha por la Junta Central Electoral, el PLD se concentró en la conformación del nuevo gabinete presidencial.
No hubo mayores dificultades para designar a los ministros y directores generales, pues Leonel Fernández no introdujo cambios de consideración y solo movió las fichas del tablero de posiciones en el tren gubernamental.
Los nuevos funcionarios juramentados por el presidente Fernández fueron el mayor general de la Fuerza Aérea, Rafael Peña Antonio, designado como ministro de las Fuerzas Armadas; César Pina Toribio, ministro de la Presidencia; Melanio Paredes, en Educación; Alejandrina Germán, en el Ministerio de la Mujer; José Ramón Fadul, en Industria y Comercio; Francisco Javier García, en Turismo; el ex vicepresidente de la República, Jaime David Fernández Mirabal, en Medio Ambiente; Max Puig, ministro de Trabajo, y Franklin Rodríguez, en el Ministerio de la Juventud.
Los funcionarios confirmados en sus puestos del gabinete presidencial fueron Carlos Morales Troncoso, en la Cancillería; Luis Manuel Bonetti, secretario administrativo de la Presidencia; Juan Temístocles Montás, en Economía, Planificación y Desarrollo, y Radhamés Jiménez Peña, en la Procuraduría General de la República.
También, el presidente Leonel Fernández confirmó en sus cargos a Vicente Bengoa, ministro de Hacienda; Franklin Almeida Rancier, en Interior y Policía; Ligia Amada Melo, en Educación Superior, en Ciencia y Tecnología; Felipe Payano, en Deportes; Salvador Jiménez, en Agricultura; Víctor Díaz Rúa, en Obras Públicas; José Rafael Lantigua, en Cultura; Bautista Rojas Gómez, en Salud Pública, y Ramón Ventura Camejo, en Administración Pública.
Era el primer gobierno del PLD en el que Danilo Medina y sus más cercanos colaboradores no formaban parte de la dirección del Estado.
Los danilistas se concentraron en armar su proyecto para ir tras la nominación presidencial para las elecciones del 2012. Los ocho años consecutivos de Gobierno de Leonel Fernández marcaron una etapa de estabilidad y crecimiento macroeconómico en el país, aunque también traerían el desgaste natural de un partido en el poder por más de cuatro años. Como siempre ocurre, los analistas políticos criticaban que, a pesar del crecimiento de la economía, eso no se reflejaba en el dinamismo microeconómico ni en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.




