Lito Santana
Es entendible el orgullo que muestran las personas al recibir su nueva Cédula de Identidad y la Cédula de Identidad y de documentos Electoral. He visto frente a las cámaras de los medios de comunicación, sean de televisivos, digitales o impresos, las manifestaciones de satisfacción al mostrar su nueva cédula.
Asumiendo su compromiso la Junta Central Electoral dejó en funcionamiento, el pasado 12 de abril, el proceso que involucra más de 190 centros de expedición a nivel nacional con la meta de entregar más de 9 millones del documento, en un acto que coincidió con su 103 aniversario de fundada.
Las palabras pronunciadas en ese encuentro por el presidente de la Junta Central Electoral, Román Andrés Jáquez Liranzo no podían ser más categóricas: “Esta renovación de documento no es un simple trámite burocrático, ni un simple cambio de plástico. Es un proyecto de Estado. Y es un proyecto de Estado, primero, porque la importancia del documento es transcendental, sin cédula no se pueden realizar las actuaciones del día a día: legales, civiles, políticas, electorales, comerciales, laborales, académicas, gubernamentales, privadas, … en fin, la cédula no es solo un documento que nos permite la identificación, sino las actuaciones, derechos y deberes de la vida ciudadana”.
Definió la renovación de la nueva cédula como el proyecto más importante en la historia de la identidad dominicana.
El plan en que se ha inmerso la JCE implica alcances más allá de la nueva tarjeta, asume la más efectiva depuración del Registro Civil y del Padrón Electoral. Esa es la ecuación perfecta de que, a partir de esta renovación, el ciudadano tendrá enlazada un acta de Registro Civil, con una Cédula de Identidad y con un voto para las elecciones venideras, para el fortalecimiento de la democracia.
Ojalá que la población dominicana le tome la palabra al presidente de la JCE, Román Andrés Jáquez Liranzo y diga con él: “Vivamos el proceso y saquemos nuestra cédula con más de 100 elementos de seguridad y exhibamos con orgullo nuestra foto en el pecho de Duarte”.
¡Enhorabuena!











