Por Federico Pinales
Los artistas y los periodistas que tenemos como misión agradar, entretener y orientar a la población, en forma objetiva y verás, que por suerte contamos con seguidores de todos los colores; a veces somos malinterpretados e incomprendidos, por lo que, en ocasiones, se nos quiere vincular con determinados partidos.
Yo tengo mucho respeto por mis lectores y seguidores, también por los militantes de todos los partidos, aunque no comparta sus preferencias ni las acciones de sus líderes.
Como periodista de vocación, con aspiraciones de ser independiente, preocupado por la aplicación de una buena justicia, la verdad y el bienestar de la gente; he pasado la mayor parte de mi vida tratando de ser coherente, con mi esfuerzo y mi trabajo, defendiendo a los de abajo. Sin demagogia, chercha ni relajo.
Como formo parte de los millones de decepcionados, con todos los "pontífices" que nos han gobernado, que en la oposición se han vendido como “angelitos inmaculados” y que luego de llegar al poder, con los votantes se han higienizado, haciendo las cosas peores de lo que ellos mismos habían denunciado.
Expresar esos sentimientos no me hace promotor de ninguno de los nuevos mesías que surgen mágicamente en cada proceso electoral, con las mismas demagogias de a quienes ellos intentan desplazar.
Si alguien logra coronarse con la "ñoña" y cumple con lo que prometió en favor de los más desprotegidos, entonces contará con mi apoyo incondicional, aunque le llamen “el eje del mal”.





