Por Héctor Linares
El ala fiscal del Gobierno inicio el segundo trimestre del 2026 con un vuelo rasando el equilibrio entre gastos e ingresos, pero con una fuerte amenaza de perturbaciones en las finanzas públicas originadas en la incertidumbre creada por el conflicto en Medio Oriente, que anticipa una reducción en las proyecciones originales de crecimiento de la economía.
Al iniciar el trimestre abril-mayo, el segundo del año, con una ejecución de 23.9 % del ingreso total previsto para el año 2026 completo y un 23.2 % del gasto proyectado, el balance fiscal presentaba un balance superavitario de 0.5 puntos porcentuales. Se trata del periodo de incubación de la crisis generada por el conflicto geopolítico en Medio Oriente.
Para entonces el escenario mostraba que la velocidad de los ingresos y de los gastos debería disminuir en el segundo trimestre, presionada por el impacto del alza del petróleo a consecuencia del conflicto bélico en Medio Oriente. Hasta el primer trimestre las estadísticas fiscales mostraban un ambiente despejado, con indicios de recuperación económica.
Los temores y amenazas a las finanzas públicas pueden surgir de la necesidad del Gobierno de aumentar los subsidios y enfrentar bajas en las recaudaciones proyectadas en impuestos al consumo que pudieran contraerse por tema de precio y costo.
Tres días antes de finalizar el primer trimestre, el Ministerio de Hacienda y Economía había actualizado las perspectivas económicas a corto y mediano plazos.
La ejecución del primer trimestre mostró la fuerte rigidez presupuestaria, originada por el impacto de los intereses de la deuda pública, el peso de los gastos corrientes en general, y el compromiso con el 4 % para la educación pública preuniversitaria. El servicio de la deuda sigue como uno de los mayores aspectos de inflexibilidad presupuestal.
Un informe de la ejecución presupuestal del primer trimestre, elaborado por la Dirección General de Presupuesto (Digepres) destaca que para el pago a los intereses y comisiones de la deuda pública, se destinaron RD$108,577.5 millones durante el período enero-marzo de 2026, representando un incremento del 17.5% o RD$16,210.3 millones respecto al mismo período de 2025. “Por concepto de intereses de la deuda pública externa se han pagado RD$70,266.5 millones, mientras que para el pago de los intereses de la deuda interna presentó un valor de RD$22,205.3 millones”, explica el documento, que también destaca los aspectos del nuevo escenario económico planteado tras el conflicto en Medio Oriente.
Dice que “para el cierre de 2026, se estima un crecimiento del PIB real de 3.8%, lo que representa una disminución de 0.8 puntos porcentuales en relación con la proyección divulgada en agosto del año 2025. Esta revisión se explica, fundamentalmente, por la incertidumbre debido al conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán. A mediano plazo, se prevé que la actividad económica converja hacia su nivel potencial, con una tasa de expansión cercana al 5.0% anual durante los próximos cuatro años”. En materia de precios, se proyecta que la inflación interanual al cierre de 2026 alcance el 4.5%, situándose 0.45 puntos porcentuales por debajo del registro observado en 2025. “Este resultado refleja, en parte, el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre la economía dominicana que depende de importaciones de petróleo y sus derivados, sin embargo, la predicción se mantiene dentro del rango objetivo de 4.0% ± 1% definido por la autoridad monetaria, precisa el documento de la Digepres, una dependencia directa del Ministerio de Hacienda y Economía (MHE).
Proyecta que la inflación promedio anual para 2026 se estima en 5.00%, lo que implica un aumento de 1.13 puntos porcentuales respecto al promedio registrado en 2025.
De la tasa de cambio dice que durante el primer trimestre de 2026 se observó una apreciación del peso dominicano frente al dólar estadounidense, en un contexto de mayor disponibilidad relativa de divisas y condiciones ordenadas en el mercado cambiario. “No obstante, para el promedio anual de 2026, el Panorama Macroeconómico revisado al 27 de marzo prevé una depreciación moderada de la moneda nacional, menor a la considerada en el escenario utilizado para la formulación del presupuesto”, indica.
Bajo este escenario, el MHE prevé que el tipo de cambio promedio en 2026 se sitúe en RD$63.95 por dólar, consistente con una depreciación promedio anual de 3.15%, inferior a la prevista en el escenario de formulación presupuestaria.
Intereses de la Deuda Pública.
En lo concerniente a los intereses y comisiones de la deuda pública, se destinaron RD$108,577.5 millones durante el período enero-marzo de 2026, esto presenta un incremento del 17.5% (RD$16,210.3 millones) respecto al mismo período de 2025. Por concepto de intereses de la deuda pública externa se han pagado RD$70,266.5 millones, mientras que para el pago de los intereses de la deuda interna presentó un valor de RD$22,205.3 millones. Por concepto transferencias corrientes a instituciones públicas financieras se destinaron RD$12,800.0 millones para pagos de recapitalización. Por comisiones de la deuda pública se devengaron RD$460.8 millones; de los cuales RD$444.7 millones fueron por la deuda pública externa y RD$16.1 millones de la deuda pública interna. Del monto destinado al pago de intereses de la deuda pública interna RD$2,844.9 millones estuvieron relacionados con la deuda de recapitalización del Banco Central.
En tanto que los servicios económicos representaron el 15.2%, en cifras absolutas, unos RD$57,307.8 millones, del total ejecutado. Dentro de esta finalidad, las funciones con mayor ejecución se descomponen en: un 50.9% o RD$29,153.0 millones para la función de energía y combustible, un 29.7% igual a RD$17,033.4 millones a la función de transporte, un 7.6% (RD$4,331.3 millones) para asuntos económicos, comerciales y laborales y un 5.4% o RD$3,086.5 millones en agropecuaria, caza, pesca y silvicultura. Esta última actividad se contrajo en un 2.2 % en comparación con igual período de 2025.
Gastos de Capital
Con su tradicional rezago, pero con una apreciable aceleración, los gastos de capital reportaron una ejecución de RD$31,286.7 millones, equivalentes a 14.5% de su presupuesto aprobado para el año, que son RD$215,284.7 millones. El componente de mayor ponderación del gasto de capital fueron las construcciones en proceso, con una ejecución que ascendió a RD$11,782.1 millones, destinado a construcción por contrato, principalmente al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones por RD$7,680.0 millones, la Oficina para el Reordenamiento del Transporte por RD$1,328.1 millones y al Ministerio de la Vivienda (MIVHED) por RD$810.5 millones. En segundo lugar, quedaron las transferencias de capital con RD$10,871.4 millones, principalmente utilizadas para el sector público, específicamente a empresas públicas no financieras por RD$6,101.2 millones, al Gobierno General por RD$4,262.1 millones y a las instituciones públicas financieras por RD$125.0 millones.
El monto restante fue destinado a los activos fijos (formación bruta de capital fijo) por RD$7,279.9 millones, activos no producidos por RD$1,350.1 millones y objetos de valor por RD$3.2 millones.
El componente Inversión Pública del Gobierno Central, que es la cuenta que registra el gasto de capital que impacta los proyectos de desarrollo presentó durante el primer trimestre 2026 una ejecución de RD$16,982.2 millones.
El Gobierno basó gran parte de sus proyecciones de crecimiento económico en 2026 en el impacto de las obras y proyectos de inversiones públicas que ejecuta el sector público.
Los proyectos de inversión pública fueron geográficamente distribuidos principalmente en: RD$6,758.7 millones (40.3%) en la región Ozama o Metropolitana, RD$1,801.6 millones (10.7%) en la región Enriquillo, RD$1,361.9 millones (8.1%) en la región Cibao Nordeste, RD$1,206.5 millones (7.2%) en la región Valdesia, RD$1,076.9 millones (6.4%) en la región Higüamo, RD$1,065.9 millones (6.4%) en la región Cibao Sur, RD$1,013.7 millones (6.0%) en la región Cibao Norte, RD$953.2 millones (5.7%) en la región Noroeste, RD$819.1 millones (4.9%) en la región El Valle, y RD$709.3 millones (4.2%) en la región Yuma.
Los principales proyectos de inversión a los que han sido destinados estos recursos son: Construcción de la línea 2C del Metro de Santo Domingo (tramo Alcarrizos Luperón), por RD$1,393.8 millones. Reconstrucción de la carretera Enriquillo–Pedernales en las provincias Barahona y Pedernales, por RD$1,266.3 millones. Construcción de paso a desnivel en la intersección de la Av. Prolongación 27 de febrero con Av. Isabel Aguiar, municipio Santo Domingo Oeste, por RD$695.0 millones. Reparación de instalaciones deportivas del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, Distrito Nacional, por RD$598.5 millones. 5. Construcción de la extensión de la Av. Jacobo Majluta con Av. República de Colombia y su entorno, Distrito Nacional, por RD$583.4 millones. Construcción de barrera de protección marina (tramo vial) y obras complementarias en Nagua, provincia María Trinidad Sánchez, por RD$555.8 millones. Humanización del sistema penitenciario de la República Dominicana, por RD$549.6 millones. Rehabilitación y mantenimiento de carreteras (117 km) y caminos vecinales (884 km) a nivel nacional, por RD$318.9 millones. Reconstrucción de la infraestructura vial urbana de la circunscripción del Distrito Nacional, por RD$239.7 millones.
Y la construcción de la carretera Villa Elisa–Punta Rusia–La Ensenada, provincia Montecristi, por RD$220.8 millones.
Gastos Corrientes
De los recursos devengados en el primer trimestre, RD$344,863.9 millones corresponden a gastos corrientes, lo cual representa un 24.5% del presupuesto aprobado en este rubro para el presente ejercicio presupuestario, que son RD$1,407,548.7 millones. Del total de los gastos corrientes se destinaron RD$112,268.1 millones, igual a un 32.6% a gastos de consumo, desglosados en un 74.7% o RD$83,897.4 millones al pago de remuneraciones y el restante 25.3% al pago de bienes y servicios (RD$28,284.9 millones) e impuestos sobre los productos, la producción y las importaciones de las empresas (RD$85.8 millones).
De las remuneraciones, el informe resalta que el 88.4% corresponde a sueldos y salarios, principalmente por el Ministerio de Educación (49.1%), Ministerio de Defensa (12.4%) y el Ministerio de Interior y Policía (9.7%); el 11.6% restante a contribuciones sociales.
De igual forma, se ejecutaron en transferencias corrientes RD$112,560.1 millones, equivalente a 32.6% de los gastos corrientes, las cuales fueron dirigidas principalmente a la Dirección Central del Servicio Nacional de Salud por RD$21,958.4 millones, al Banco Central por RD$12,800.0 millones, Empresa Eléctrica del Este (EDEESTE) por RD$12,453.3 millones, entre otros.
El monto transferido al Banco Central corresponde a la compensación que el Gobierno Central debe hacerle al banco emisor para cubrir parte del déficit cuasi fiscal que se origina desde el 2003 por el salvataje de los tres bancos que quebraron en ese año (Baninter, Bancredito y Mercantil). Por disposición del Gobierno los depósitos captados por esos bancos fueron devueltos completamente, y para manejar el exceso de liquidez que esa devolución produjo, el BCRD emitió certificados a altas tasas de interés . Como el pago fue para inmovilizar dinero, el monto de los intereses se tradujo en un gasto que genera lo que desde entonces se le denomina déficit cuasi fiscal, cuya responsabilidad es del Gobierno Central, por ser quien dispuso la devolución total de los recursos depositados en los bancos quebrados.







