Por Evelyn Irizarri Santos
NUEVA YORK, Estados Unidos. – A pesar de que hace años está establecido en la ley de inmigración, ahora un memorándum emitido por la administración Trump lo ha reiterado, como una forma de revalidar y dejar establecido que aquellos inmigrantes en proceso de regularización de su estatus migratorio deben regresar a sus países de origen para poder continuar con su proceso.
Así es, quienes están en trámites de obtener la Green Card, la residencia norteamericana, no podrán lograrlo si no regresan a sus países a esperar el desarrollo de sus procesos.
Esto ha despertado la desconfianza y el temor, pues creen que, si salen de territorio norteamericano, no podrán volver.
Informe de USCIS
"A partir de ahora, un extranjero que esté temporalmente en Estados Unidos y desee obtener la Tarjeta de Residente Permanente (Green Card), debe regresar a su país de origen para solicitarla, salvo en circunstancias extraordinarias.
Esta política permite que el sistema migratorio funcione según lo previsto por la ley, en lugar de fomentar lagunas legales. Cuando los extranjeros presentan la solicitud desde su país de origen, se reduce la necesidad de encontrar y remover a quienes deciden pasar desapercibidos y permanecer ilegalmente en Estados Unidos tras negárseles la residencia”, dijo el portavoz de USCIS, Zach Kahler.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración estadounidense, la agencia que supervisa el sistema de la Green Card, agregó que solo en “circunstancias extraordinarias” se concedería la residencia permanente a las personas que ya estuvieran en Estados Unidos. En caso contrario, quienes deseen obtener la residencia permanente deberán solicitarla en un consulado estadounidense de su país de origen.
Miedo
Tanto las declaraciones del portavoz de USCIS, como la política migratoria de esta administración, han creado un ambiente de descontento y desesperanza entre quienes esperan regularizar su situación en los Estados Unidos, pues tal como lo dijo el vocero de USCIS, en efecto, de no conseguir la aprobación de la residencia, se enfrentarían a la deportación inmediata, pero si no acatan la orden de volver a su país, no podrán continuar con su proceso y se verán obligados a continuar en un limbo migratorio. Todo esto podría reducir el número de solicitudes, al menos, durante el resto de la actual administración.
Así lo han expresado algunos abogados especializados en migración y organizaciones de defensa de los migrantes. Ya en 2024, se expidieron 1,4 millones de Green Cards y más de 800.000 de los beneficiarios ya se encontraban en Estados Unidos, y se les modificó su condición migratoria como parte del proceso.
Sin opción
Algunas personas que se encuentran realizando su proceso de regularización de estatus migratorio se han reunido con los abogados que les llevan el caso para revisar sus opciones, y aunque les aconsejan continuar con sus trámites, la mayoría prefiere ponerlos en pausa, aunque esto represente perder grandes sumas de dinero y tiempo, además de retrasar el cambio de situación que tanto esperan para mejorar sus condiciones de vida y la de sus familias.
A todas luces, esta medida representa un rudo golpe para millones de personas de diferentes países, en su mayoría latinos que al final optarán por no seguir adelante con el sueño de obtener su "Green Card ", si la condición principal es regresar a su país, en primer lugar, porque están convencidos de que de lo que se trata es de una autodeportación para después rechazarles sus solicitudes de residencia en proceso.







