Lito Santana
Yo no sé cómo explicarlo, desde el punto de vista técnico o profesional, pero los expertos debían ayudar a la población a entender este fenómeno, o el Gobierno poner atención a estos casos.
Una joven vio una oferta por Internet de una de estas empresas que ofrecen de todo. Le interesó adquirir el producto por el precio sumamente atractivo. Hizo su pedido y cuando recibió su mercancía se dio cuenta que le faltaban varios accesorios claves que sin ellos era imposible utilizar el equipo. Para que su entusiasmo resultara positivo debió leer unas letras pequeñísimas que explican que los accesorios no estaban incluidos y que si le interesaban debía hacer un nuevo pedido.
En otro escenario, un vecino me explicaba que por más de cinco años era cliente de un supermercado, donde compraba con cierta frecuencia una funda de pan.
Le extrañaba que, con todo este desorden de los precios y los aumentos contantes, la funda de pan de agua seguía al mismo precio, hasta que un día descubrió el milagro. La funda de este alimento costaba lo mismo, pero el tamaño del pan original se había reducido a tres cuarto. Es decir, que no habían aumentado el precio, pero era mucho más chiquito y comenzó a pensar que quizás también se había reducido la calidad de sus ingredientes. Lo mismo pasa con productos de consumo masivo, como los quipes, empanadas, jugos… que les agregan más hielo al vaso para echarle menos líquido.
Al conocer estas experiencias, le he puesto atención a otros detalles, como las botellitas de agua de venta en colmados, almacenes o supermercados.
Sucede que muchos fabricantes han mantenido los precios al público, que rondan entre 15 o 20 pesos, pero sucede que el tamaño de las botellas no es el mismo. Son más pequeñas y ni hablar de la calidad del envase. Estos dos ejemplos son como una especie de aumentos de precios camuflajeados y al parecer nadie se da cuenta de esta situación.
¿Qué podrían hacer las autoridades por este pobre pueblo que no percibe este tipo de engaño? ¿No habrá una dirección de esas en el Gobierno que pueda dar seguimiento a estas estafas disfrazadas?
¿O desapareció Pro Consumidor?







