Por Octavio Santos
El sector formal de alojamiento y servicio de comidas produjo menos, ingresó menos, empleó menos personas y registró una menor base empresarial dentro del marco de referencia de la Encuesta Nacional de Actividad Económica (ENAE) 2025. Aun así, el año 2024 cerró con una utilidad casi tres veces superior a la de 2023.
El dato, a primera vista, parece contradictorio. Sin embargo, no necesariamente indica una expansión saludable del sector. Más bien apunta a una recomposición: menos producción, menos ingresos, menos empleo y menos empresas dentro del universo observado, pero con una utilidad mayor entre las unidades económicas que permanecen medidas por la encuesta.
La explicación está en dos factores principales: una reducción de costos y gastos mayor que la caída de los ingresos, y una advertencia metodológica de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que precisa que en 2024 hubo una salida importante de empresas del marco de referencia, así como negocios que redujeron su número de empleados.
Antes de interpretar los números, conviene precisar de qué empresas se está hablando. La ENAE no mide todos los hoteles, restaurantes, cafeterías, fondas, bares, puestos de comida ni negocios informales del país. El informe se refiere a empresas formales con 16 o más empleados, legalmente constituidas en República Dominicana, cuya actividad principal corresponde al sector de alojamiento y servicio de comidas y que figuran en el Directorio de Empresas de la ONE. La muestra seleccionada para el levantamiento incluyó 228 empresas, con cobertura nacional, sin desagregación por provincia o región.
El sector, según la clasificación usada por la ONE, incluye actividades de alojamiento para estancias cortas y temporales, dirigidas a visitantes locales y otros viajeros. También abarca la preparación de comidas completas y bebidas para consumo inmediato, tanto en restaurantes tradicionales como en negocios de autoservicio, comida preparada para llevar y puestos de comida permanentes o temporales, con o sin mesas y asientos.
Es decir, cuando se habla aquí de “hoteles y restaurantes”, se usa una fórmula periodística para resumir un universo formal más amplio: empresas de alojamiento y de servicios de comidas.
Con esa precisión, el dato principal es claro. El Valor Bruto de Producción del sector bajó de RD$316,511.87 millones en 2023 a RD$283,191.45 millones en 2024. La caída fue de RD$33,320.42 millones, equivalente a una reducción de 10.5 %.
También disminuyó el Valor Agregado Empresarial, que pasó de RD$103,131.27 millones a RD$100,957.50 millones, una baja de RD$2,173.77 millones, equivalente a 2.1 %.
Los ingresos siguieron la misma dirección. En 2023, las empresas del sector registraron ingresos por RD$323,555.48 millones. En 2024, el monto bajó a RD$292,544.73 millones. La diferencia fue de RD$31,010.75 millones, una contracción de 9.6 %. En otras palabras, el sector medido por la encuesta produjo menos y recibió menos ingresos.
Sin embargo, la utilidad del ejercicio se movió en sentido contrario. La ENAE reporta que las empresas del sector obtuvieron una utilidad de RD$2,333.71 millones en 2023 y de RD$6,961.68 millones en 2024. El aumento fue de RD$4,627.97 millones.
En términos relativos, la utilidad creció 198.3 %. Dicho de forma simple: fue 2.98 veces mayor. Por eso es correcto afirmar que casi se triplicó.
La rentabilidad también subió
La ONE la calcula la rentabilidad como la utilidad del ejercicio sobre los ingresos totales. Bajo esa medición, el indicador pasó de 0.7 % en 2023 a 2.4 % en 2024. No se trata de una rentabilidad alta en términos absolutos, pero sí de una mejora significativa frente al año anterior.
La clave está en los egresos. Los costos y gastos bajaron de RD$256,691.27 millones en 2023 a RD$227,286.65 millones en 2024. La reducción fue de RD$29,404.62 millones, equivalente a 11.5 %.
Las remuneraciones y aportes patronales también disminuyeron, al pasar de RD$64,530.50 millones a RD$58,296.40 millones. Esa baja fue de RD$6,234.10 millones, equivalente a 9.7 %.
La aritmética explica la aparente paradoja. En 2023, la suma de costos, gastos, remuneraciones y aportes patronales fue de RD$321,221.77 millones. En 2024, esa suma bajó a RD$285,583.05 millones. La reducción total fue de RD$35,638.72 millones.
Como los ingresos cayeron RD$31,010.75 millones, el ajuste en egresos fue mayor que la caída de ingresos. Esa diferencia de RD$4,627.97 millones coincide con el aumento de la utilidad.
Visto así, el sector no ganó más porque produjo más. Tampoco porque ingresó más. Ganó más porque sus costos, gastos y remuneraciones se redujeron en una proporción superior a la caída de los ingresos. Esa es la clave económica del informe.
El componente laboral
El componente laboral refuerza la idea de recomposición. El personal empleado dependiente pasó de 169,657 personas en 2023 a 133,125 en 2024. La diferencia es de 36,532 personas menos, una reducción aproximada de 21.5 % dentro del universo medido por la ENAE.
La caída del empleo fue proporcionalmente más fuerte que la caída de la producción y de los ingresos.
La estructura del empleo, sin embargo, cambió poco. En 2023, los hombres representaban el 55.2 % del personal empleado y las mujeres el 44.8 %. En 2024, la participación masculina bajó a 54.6 % y la femenina subió a 45.4 %.
Por categoría ocupacional, el sector mantuvo su carácter operativo: los obreros, operarios y ocupaciones afines concentraron el 79.2 % del empleo en 2023 y el 78.4 % en 2024. Los profesionales y técnicos pasaron de 15.6 % a 16.6 %, mientras el personal de dirección y gestión se movió de 5.2 % a 5.0 %.
El salario promedio mensual aumentó, aunque dentro de una base todavía baja para un sector asociado al turismo, restaurantes y servicios. La ONE estima que el salario promedio mensual pasó de RD$15,670.04 en 2023 a RD$18,628.31 en 2024. El incremento fue de RD$2,958.27, equivalente a cerca de 18.9 %.
Pero este dato debe leerse junto con la reducción del empleo total y de las remuneraciones agregadas. Ganaron más en promedio quienes permanecieron dentro del universo medido, pero hubo menos personal empleado en el sector observado.
Servicios
Otro elemento relevante es la composición de la producción. El Valor Bruto de Producción del sector está concentrado casi totalmente en servicios. En 2023, de los RD$316,511.87 millones producidos, RD$296,600.26 millones correspondieron al componente servicios. En 2024, de los RD$283,191.45 millones, RD$267,890.82 millones fueron servicios.
El componente comercio bajó de RD$426.82 millones a RD$117.40 millones, mientras otras fuentes pasaron de RD$19,484.79 millones a RD$15,183.23 millones. El componente industrial no tuvo participación en ninguno de los dos años.
Fuente de los ingresos
En los ingresos ocurre algo parecido. La principal fuente fueron las prestaciones de servicios, que representaron el 91.5 % de los ingresos en 2023 y el 91.3 % en 2024. Esto confirma que el corazón económico del sector está en la operación directa del servicio: alojamiento, preparación de comidas, bebidas y consumo inmediato.
Pero la parte metodológica es decisiva. La ONE advierte que las variaciones observadas no deben interpretarse únicamente como cambios económicos puros. El informe señala que el sector presentó en 2024 una elevada salida de empresas cuyas operaciones cesaron, junto con otras empresas que redujeron su número de empleados.
Estas dinámicas reducen el universo de referencia de la encuesta y afectan los factores de expansión y los niveles estimados de las variables económicas.
El documento ofrece un dato fuerte: el sector de alojamiento y servicios de comidas registró la mayor tasa de inicio de cese, con 12.8 %. Eso equivale a 1,033 empresas que habían reportado actividad en el año previo y que no presentaron operaciones en el año de referencia.
Además, en términos de empleo, se observó una salida de 42,572 puestos de trabajo, equivalentes a una tasa de 26.1 %.
También hay otro matiz: una empresa puede salir del marco de la ENAE no necesariamente porque cerró de manera definitiva, sino porque redujo su tamaño y dejó de cumplir el umbral de 16 o más empleados. Esa aclaración es importante para no convertir automáticamente la reducción del universo en una cifra de quiebras.
Algunas empresas cesaron operaciones, pero otras pudieron seguir activas en menor escala, fuera de la población objetivo de la encuesta.
Por eso, la frase “menos empresas” debe manejarse con precisión. No significa que la ENAE esté diciendo que todo el sector nacional perdió exactamente esa cantidad de negocios en operación total. Lo que señala es que hubo menos empresas dentro del marco empresarial usado para medir este segmento formal empleador.
Ese marco se redujo por ceses, por disminución de personal y por la actualización del Directorio de Empresas. Es un cambio en la estructura observada y también en la cobertura estadística.
Esa es la razón por la que el enfoque más correcto no es “el sector está mejor”, sino “el sector se volvió más rentable dentro de una base más reducida”. Es una diferencia sustancial.
Una expansión saludable normalmente combinaría más producción, más ingresos, más empleos y mayores beneficios. Aquí ocurre otra cosa: bajan producción, ingresos, empleo, costos y remuneraciones, mientras suben utilidad y rentabilidad.
El resultado parece más cercano a un ajuste que a un auge. Las empresas formales de 16 o más empleados que permanecen dentro del universo analizado aparecen con mejores márgenes, pero ese mejor resultado financiero convive con una contracción del tamaño medido del sector.







