Por Evelyn Irizarri Santos
NUEVA YORK, Estados Unidos. – La semana pasada, la administración del presidente Donald Trump, lanzó una serie de medidas migratorias, enfocadas en la ciudadanía por nacimiento.
En sus nuevas disposiciones, no solo se menciona a los hijos de los indocumentados que residen en el país, sino que esta vez, las medidas alcanzan a los diplomáticos y sus hijos y de manera muy particular, a aquellas personas con una visa de turista que haya dado a luz en suelo norteamericano, o lo que aquí se conoce como "turismo de maternidad", una práctica en la que han incurrido y siguen incurriendo miles de mujeres de diferentes países.
De lo que se trata
Aunque el término se utiliza desde hace años, incluso, se han documentado varios casos en los que muchas familias se han visto obligadas a pagar elevadas sumas de dinero cuando uno de sus miembros, con una visa de turista o de "paseo" como suele llamarse, decide dar a luz en los Estados Unidos.
Esto, porque al momento de presentar su aplicación para la residencia permanente o Green Card, en su récord el oficial a cargo del proceso de su petición, encuentra que uno o varios de sus hijos es ciudadano norteamericano, es decir, que nació en suelo estadounidense, cuando su madre solo contaba con una visa de paseo.
Comprobado esto, los aplicantes, se comprometían con el estado en el que sus hijos habían nacido, a pagar el valor total de cada parto.
Sin embargo, ahora, a esta situación se le ha buscado una medida más drástica, llegando incluso a convertirse en una causa eficiente para declarar a la persona inelegible para la residencia permanente y en otros casos, a revocar el visado a toda persona que trate de ingresar al país con ese estatus.
Efectos en la frontera
El pasado fin de semana, el cruce a través de la frontera entre México y Estados Unidos, se redujo en casi un 80 por ciento, pues desde el jueves pasado, dos días después de que la administración Trump revelara la firma de la orden ejecutiva del presidente, los oficiales del servicio de migración en la frontera habían cancelado cientos de visas de turismo a igual número de personas por este motivo.
Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes y de los trabajadores agrícolas se pronunciaron contra esta medida y mostraron preocupación por la reducción de personas, específicamente comerciantes que diariamente cruzan la frontera por temor a ser despejados de sus visas.
La medida de Trump
Preocupado por el número de parejas con visa de turista que deciden trasladarse a los Estados Unidos a escasas semanas del alumbramiento de sus hijos, para que estos nazcan en suelo norteamericano, el presidente Trump creó un grupo de trabajo especialmente dedicado a frenar esta práctica, además, los autoriza a revisar de manera minuciosa el uso de las visas de turismo.
Este grupo de trabajo ha cancelado cientos de visas, no solo a quienes ya han tenido a sus hijos, sino a aquellas de quienes se sospecha pretenden ingresar al país con esos fines. Algunos oficiales se limitan a negar el ingreso al país, pero la mayoría cancela el visado de manera instantánea.
Las autoridades han sido claras al explicar a los ciudadanos que utilizar una visa de visitante (tipo B1/B2) para dar a luz es considerada una violación de los términos migratorios y de la condición misma de este tipo de visado. En consecuencia, quien incurre en esta falta se expone a la cancelación inmediata de su visa y pesará sobre ella una prohibición para ingresar al país en el futuro.
Por esta razón, los agentes migratorios están realizando inspecciones intensas, sobre todo si detectan antecedentes o pueden probar nacimientos en territorio estadounidense de hijos de personas con este tipo de visa.
Departamento de Estado
En el sitio web del Departamento de Estado se detalla el contenido de la medida, su alcance y lo que pretenden las autoridades.
"Con el liderazgo del presidente Trump y del secretario Rubio, el Departamento de Estado está utilizando todas las herramientas a su alcance para defender la integridad de la ciudadanía estadounidense, garantizar que los visados de no inmigrante se utilicen únicamente para las multas legales y previstas, y evitar su explotación a través del turismo de maternidad.
En el sitio se señala que tal y como ha dejado claro el presidente Trump, la ciudadanía no es una mercancía que pueda adquirirse mediante la explotación calculada de las leyes de inmigración de Estados Unidos. El Departamento de Estado colabora estrechamente con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para combatir el turismo de maternidad y proteger la integridad del sistema de inmigración de Estados Unidos.
Grupo de trabajo
El Departamento de Estado, explica cómo en solo unos días el grupo de trabajo ha realizado una labor exitosa que ha permitido detectar diversas irregularidades.
El grupo de trabajo para la prevención del turismo de maternidad tiene a su cargo revisar las actividades de los titulares de visados en todo el mundo con el fin de identificar casos de turismo de maternidad, tomar medidas para revocar los visados de quienes lo practiquen o faciliten y desmantelar las redes que se beneficien de este abuso
Este grupo también aborda el tema analizando y cotejando la información de la que disponen el Departamento de Estado y otras agencias federales, incluido el Departamento de Seguridad Nacional.
El Departamento de Estado describe la labor de este grupo como la vía que la agencia utilizará para abordar el turismo de maternidad a escala mundial, examinar los historiales de viaje de personas de todo el mundo con el objeto de poner fin a lo que define como explotación y abuso.
La agencia gubernamental reveló que como resultado inicial del grupo de trabajo se han logrado revocar más de 600 visados a ciudadanos extranjeros de todo el mundo, una medida que afirman está encaminada a proteger la nación de lo que llaman "abuso" de manera reiterada. De esta manera, el Departamento, al revocar los visados los coloca en la categoría de inelegibilidad, una facultad plena de la que goza el secretario de Estado.
De acuerdo con las leyes, el Secretario de Estado cuenta con una amplia facultad discrecional para revocar visados, "una facultad que la Administración Trump se ha comprometido a ejercer para proteger al pueblo estadounidense, así como la integridad de nuestro sistema de inmigración", se puede leer en la página oficial del Departamento de Estado.
Un fraude
El Departamento de Estado y la administración Trump consideran como un fraude utilizar una visa de turismo con fines distintos a su finalidad, de manera especial cuando es utilizada para dar a luz en el país.
En un amplio comunicado colgado en el sitio oficial de la agencia y distribuido a los medios de comunicación, el Departamento de Estado enumera lo que califica como algunos patrones de engaño para lograr ingresar a Estados Unidos alegando cuestiones diversas, cuando en el fondo la razón es muy diferente.
Advierten que "los extranjeros que falseen deliberadamente el motivo de su viaje o de su ingreso en Estados Unidos pueden quedar inhabilitados de forma permanente para obtener un visado estadounidense o para entrar en el país, y eludir nuestras leyes con el fin de conseguir la ciudadanía estadounidense para sus hijos, y, potencialmente, para ellos mismos en el futuro".
Casos Departamento de Estado
El Departamento de Estado presentó algunos casos que calificaron como fraudes y las medidas que tomaron en cada uno de ellos. Estos son solo tres.
El primero se refiere a una pareja, que según la agencia, utilizó una conferencia y un viaje de vacaciones para ir de compras como pretextos para dar a luz a dos hijos en Estados Unidos, mintiendo sobre el motivo de su viaje en dos solicitudes de visado distintas.
En la segunda ocasión, la pareja ocultó que ya tenían un hijo.
En otro caso, la supuesta infracción fue cometida por una funcionaria de un gobierno extranjero, quien solicitó un visado para viajar en nombre del gobierno que representaba. El viaje duraría tan solo una semana, pero, en lugar de ello, permaneció tres meses, tiempo durante el cual dio a luz en Estados Unidos.
En el tercer caso presentado, una mujer solicitó un visado para ir de vacaciones a Orlando, pero, en lugar de ello, viajó a Los Ángeles, donde cinco días después de su llegada, dio a luz.
En los tres casos presentados, la consecuencia para los "infractores" fue la misma, El Departamento de Estado les revocó el visado.
El Departamento de Estado reitera que la ciudadanía estadounidense "no es un bien que se puede adquirir mediante la explotación calculada y la evasión de las leyes de inmigración. Los ciudadanos extranjeros que hagan un uso indebido del sistema de visados, así como quienes les ayuden a hacerlo, pueden perder su visado, su acceso y su futuro en Estados Unidos" y advierte que "esto es solo el principio".
Razones para temer
La determinación de la administración Trump, la tenacidad del Departamento de Estado, los casos reportados, la cantidad de visados revocados, además de las múltiples advertencias de las autoridades, unido a la discrecionalidad de cada agente de inmigración para decidir sobre la elegibilidad para ingresar o no al país, justifican el temor de quienes han parido en Estados Unidos, cuando solo contaban con una visa de turismo.
Todo esto constituye causa más que eficiente de la reducción de personas viajando al país, en especial aquellas que lo hacen por tierra a través de la frontera, donde se registra el mayor número de visados revocados.
Se espera que en los próximos días continúe la revocación de visas en los diferentes puertos y aeropuertos en los Estados Unidos.
Aunque no se ha explicado si se negará la residencia permanente a una persona que la esté solicitando y que antes haya utilizado su visado de turista para un fin diferente, de manera específica, para que uno o varios de sus hijos nacieran en territorio norteamericano, muchos creen que los agentes utilizarán su amplio poder discrecional para negarles la solicitud.





