Por Yancen Pujols
Junior Caminero va muy bien en el terreno y ni se diga fuera del mismo.
Lo están preparando para muchos millones de dólares en su venidero contrato, que tarde o temprano llegará y más con este ritmo impresionante en las Grandes Ligas.
El tercera base ha ido construyendo su carrera con una imagen muy potable, una combinación difícil de lograr, pero que al ensamblarse augura bastante.
Muchas veces están todas o las principales herramientas requeridas en la pelota, más no hay carisma, algo con lo que se nace, o brilla por su ausencia el plan de trabajo idóneo para el cuidado y mantenimiento de la figura.
Estamos en la era de las redes sociales, cada detalle cuenta y se aprovecha. Caminero, junto a su equipo de trabajo, entienden eso.
Lo primero es lo primero: poner números en el campo de acción. Junior, héroe del campeonato del Escogido en 2024-25, ha estado intratable en las dos últimas contiendas.
Compila 73 jonrones en dicho lapso, tras dar 45 en 2025 más los 28 de lo que va de 2026, el número uno entre los dominicanos. En segundo lugar está Juan Soto con 64, producto de 43 en la pasada campaña y 21 hasta la fecha.
Otro dato importante: en las dos últimas temporadas solo Kyle Schwarber (88) y Shohei Ohtani (77) tienen más cuadrangulares que él en las Mayores. Impresionante lo de Caminero.
El antesalista de los Rays, que en días recientes cumplió 23 años, hilvanó una racha de seis partidos pegando jonrón de finales de junio a principios de este mes. Aún no había llegado a las 23 vueltas al sol cuando logró esa hazaña, por lo que se convirtió en el pelotero más joven desde 1900 en hacerlo. Brutal el poderoso bateador derecho.
No se detuvo ahí y el pasado día cuatro conectó su cuadrangular número 11 en igual cantidad de encuentros. Ese madero hay que agarrarlo con trapos.
Llegó a la pausa del Juego de Estrellas con un promedio de .279, un porcentaje de embasarse de .372, que es muy bueno, y uno de slugging de .555. Esto da un OPS de .927. ¿En resumen? Los mejores números ofensivos para un tercera base en la campaña.
Como el producto, entiéndase Caminero, pasa la primera prueba de calidad, pues se le agrega el valor que demandan estos tiempos. Su popularidad ha ido creciendo desde el famoso palo contra el Licey, un video que se hizo viral y recorrió una buena parte del globo.
Anoche inició como el titular en esquina caliente por la Liga Americana, el resultado de 625 mil 520 votos del fanático.
El lunes participó en la competencia de cuadrangulares, siendo uno de los atractivos de ese duelo en Filadelfia. Poco a poco envía el mensaje de que lleva gente al estadio.
No hace mucho se le vio dando una entrevista en inglés, un paso importantísimo, porque se abre las puertas de ese mercado norteamericano, lo que se puede traducir en posibles contratos con marcas de peso.
El joven se prepara para hacer un swing poderoso en lo económico. Hasta ahora no hay reportes de alguna propuesta de su organización de Tampa para amarrarlo a largo plazo antes de que toque territorio de la agencia libre, condición que debe llegarle en 2031.
Muchos se preguntarán por qué hacerle una oferta a estas alturas. La respuesta es la siguiente: con el desarrollo que presenta, los números que compila, el manejo que registra, ese precio sube. En 2028, cuando le toque su primer año de arbitraje, es decir, que el salario no será establecido de manera unilateral por su empleador, fácilmente cobrará unos 10 millones de dólares.
Cuando esos montos hacen acto de presencia, empieza a alejarse la famosa necesidad de “asegurarse”, especialmente para un pelotero que al día de hoy por cada dólar se gana cerca de 58 pesos. La matemática le favorece y el futuro promete para Junior Caminero.






