Por Emiliano Reyes Espejo
Nadie debe engañarse. Si una potencial invasión de Estados Unidos a Cuba se coloca en una balanza y se observa con objetividad, resulta indiscutible que el gobierno cubano no soportará un ataque masivo de la maquinaria militar de Estados Unidos.
En tanto, crece en la región la expectativa de una destrucción similar a las realizadas por Israel en Gaza y Líbano.
Cuba resistirá. Eso se puede afirmar si se mira el panorama con sensatez y se valora justamente la hidalguía, la dignidad mostrada durante años por el pueblo cubano. Se colige, asimismo, que un ataque militar generará, como colofón, la destrucción de infraestructuras y valores esenciales de este primer y único país socialista del Caribe.
Igualmente, la intervención sacudirá los cimientos de los ideales independentistas y soberanos de la Patria de José Martí (Héroe Nacional y organizador de la guerra del 95).
Péndulo cruel y angustiante
Sobre Cuba pende una cruda amenaza. La isla tiene colocado un péndulo cruel y angustiante. A la atractiva nación caribeña le atenaza un mar de incertidumbre, acoso, cerco energético, acorralamiento y presiones de todo tipo.
La mayor de las Antillas será ocupada, eso es algo que parece inminente. “Cuba será la siguiente”, ha proclamado Donald Trump, el presidente de la nación más poderosa de la tierra. Se percibe en el horizonte, fruto tal vez de campañas mediáticas, que todo está consumado. La dilación será terminar con el frente de guerra abierto en Irán.
Las experiencias recientes en la región nos dicen que realmente Washington no tiene interés en restaurar la democracia clásica (estilo Perú) en Cuba. A la isla los lleva sus ansias de explotar las reservas petrolíferas que subyacen en la isla caribeña.
“Cuba será la siguiente (…) Cuba es un desastre. Es un país en decadencia. Y serán los siguientes. En poco tiempo, colapsará”, insiste Trump, quien libra una guerra incierta en Irán. Ya el mandatario “firmó una orden ejecutiva que declara “una emergencia nacional” ante la supuesta “amenaza inusual y extraordinaria” que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región (según el medio ruso RT)”.
“Muy pronto haremos algo con Cuba. Podríamos pasar por Cuba después de terminar esto (la guerra de Irán)”, insistió.
Las amenazas no son casuales, responden a estrategias definidas como de “máxima presión” y “paz a través de la fuerza”.
¿Ocupación pacífica?
¿La ocupación será pacífica? ¿Será una acción violenta y desarticuladora del Estado o al estilo Venezuela? Trump, presidente de Estados Unidos, y el secretario de Estado, Marco Rubio, han declarado la decisión de ocupar la isla, no importa si eso implique un alto costo humano, económico, financiero y daños materiales.
Para los cubanos en el exilio, no sería una invasión sino una bendición, un regreso a la isla y el control del Estado. ¿A qué costo?
La estrategia utilizada en Venezuela, y que se quiso realizar en Irán, dio sus frutos. Las campañas mediáticas funcionaron como poderosas armas que crearon la percepción, las condiciones para el ataque y captura del presidente Nicolás Maduro.
Pero ahora los Estados Unidos parecen estar atrapados en la guerra contra Irán. Han encontrado allí junto a sus aliados israelíes una inesperada resistencia por parte de la Guardia Islámica Revolucionaria.
El mundo, en tanto, está en vilo, en perplejidad total. El cierre del estrecho de Ormuz ha causado el alza del petróleo y productos derivados, conmocionando la economía global; mientras Trump busca zafarse de esta trampa, como afirman analistas de esta crisis.
Pese a la situación con los iraníes, Trump no olvida Cuba, la lleva en sus pensamientos, en sus pesadillas. Y cada cierto tiempo se regocija lanzando nuevas intimidaciones y amenazas cada vez más agresivas. Le impuso un cerco energético para impedir la entrada de petróleo, lo que ha agravado la situación de la gente, casi ha paralizado el transporte, los servicios médicos, el flujo comercial y la provisión de alimentos.
Los países que intenten ayudar o realizar intercambios comerciales con la isla serán sancionados con aranceles. Pero México, China y Rusia rompieron este bloqueo y han enviado asistencia humanitaria a Cuba en franco desafío al poderío norteamericano.
Impacta a Díaz-Canel
La coacción es creciente, apabullante. El propio presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, resiste la presión y las campañas mediáticas que insinúan su renuncia para ceder el gobierno a grupos del exilio cubano, dirigidos por Marco Rubio. No obstante, el presidente ha expresado “su voluntad de defender hasta la muerte a su país, si fuera objeto de una agresión militar de Estados Unidos. Nos defenderemos y si toca morir, moriremos”, subrayó.
Enfrentará tres ejércitos en Cuba
Si en Cuba los estadounidenses hacen lo mismo que en Venezuela, apresando o eliminando a su presidente, se encontrarían allí con serias dificultades. El exespía cubano radicado en España, Roberto Paneque, advirtió que los estadounidenses y el exilio cubano, se enfrentarán a una gran resistencia si invaden militarmente a Cuba.
Los cubanos se han preparado durante años y han ensayado lo que llaman “la guerra de todo el pueblo”, la cual consiste en que cada cubano sabe a dónde ir a buscar su arma y cómo usarla, refirió. Paneque hizo estos señalamientos durante una entrevista que concedió al coronel Pedro Baños en su podcast de YouTube, “El Canal del Coronel”.
300 mil cubanos entrenados en Angola
En Cuba todo está estudiado estratégicamente, las playas que pueden servir para potenciales desembarcos, búnkeres, túneles y montañas. “A ti nadie tiene que decirte lo que va a hacer cuando sepas que están entrando”, sintetizó Paneque.
Según éste, en Cuba hay tres ejércitos, el de Matanza, La Habana y el de la Isla de la Juventud, antes Isla del Pino, todos listos para la guerra existencial que se aproxima.
Un cuarto ejército lo integraban los que participaron en la guerra de Angola. Allí murieron más de cinco mil combatientes, acotó. En esa guerra participaron 300 mil cubanos que hoy son “veteranos activos” y otros en retiro, pero que están listos para la defensa interna de la isla.
Los francotiradores son adiestrados desde los cuatro o siete años. A éstos se les dicen: “Cuando toque tú vas a estar aquí, aquí o aquí”. Agregó que lo bueno de todo eso es que “un solo francotirador, antes que lo pillen, se ha cargado a 300 objetivos”.
Pero no será lo mismo, si además de la invasión terrestre, los ataques se realizan con destructivos bombardeos y misiles, como ocurre en Irán, Gaza, Palestina, y en el Líbano.
Cuba y el petróleo
Contrario a lo que se arguye y propala, a Estados Unidos no les importa si en la isla se instala un gobierno democrático. El verdadero interés de gobernantes e intereses corporativos norteamericanos parece estar en explorar y explotar el petróleo que se estima posee la isla, en las 200 millas en el mar del Golfo de México.
“Cuba posee 124.000.000 de barriles de reservas probadas de petróleo a fecha de 2025”, de acuerdo a datos de organismos internacionales. La isla ocupa el puesto número 67 en el mundo y representa menos de 1% de las reservas mundiales totales de petróleo. Las reservas probadas son equivalentes a tres veces su consumo anual (datos de 2024), lo que significa que, “sin importaciones, quedarían cerca de 3 años de petróleo (a los niveles de consumo de 2024 y excluyendo las reservas no probadas)”.
Empresas de España, China, Rusia, Vietnam, Gran Bretaña y de otros países, muestran interés en exploraciones petrolíferas en el golfo de México del lado cubano, frente a las costas mexicanas y cerca de Miami. ¿Será el petróleo la verdadera razón por la que Estados Unidos quiere invadir a Cuba?
Todo parece tener lógica. Los estadounidenses atacaron a Venezuela que tiene petróleo, libran una guerra en Irán y Trump dice que le interesa apropiarse del carburante iraní. Empero, no ha querido invadir a Haití pese a las atrocidades que cometen allí las bandas haitianas y al colapso de la democracia en esa nación. ¿Será porque en Haití no hay petróleo?
Crece demanda de petróleo en EE. UU.
Los analistas de la industria energética y de la geopolítica afirman que se agotan las reservas energéticas de Estados Unidos. Comienza a preocupar una potencial escasez en la reserva de frente a un creciente consumo y demanda del petróleo.
“Estados Unidos es el mayor consumidor mundial de petróleo, con una demanda que ronda los 20-26.6 millones de barriles diarios (mbpd) a fecha de 2024-2026. “Este consumo representa cerca del 20% del total mundial, impulsado principalmente por el sector transporte (gasolina y diésel)”.
La poderosa nación ha comenzado a confrontar dificultades en la explotación del petróleo de esquisto, que es donde tiene su gran reserva, no sólo para su abasto, sino también para vender en el mercado mundial. “En 2023, Estados Unidos consumió un promedio de aproximadamente 20,25 millones de barriles de petróleo por día, o un total de aproximadamente 7.390 millones de barriles de petróleo”, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Los retos del petróleo de esquisto
“La producción de petróleo de esquisto en Estados Unidos ha experimentado un crecimiento exponencial, convirtiendo al país en el principal productor mundial, con un promedio de 12,9 millones de barriles diarios en 2023-2024”.
Los expertos advierten, sin embargo, que esta enorme producción que lleva a Estados Unidos a convertirse de importador a exportador neto del crudo, “enfrenta limitaciones geológicas a medida que los yacimientos maduran, produciendo más agua y gas, y menos petróleo, lo que indica un posible acercamiento a su pico de producción”.
¿Será esta merma del petróleo de esquisto lo que lleva a este país a interesarse por las reservas del carburante en otras naciones?
Los países que han sido atacados tienen reservas petroleras apetecibles. Por tanto, en el caso de Cuba, nada evita que pueda ser invadida, dadas sus reservas de petróleo, por un lado, y por los compromisos políticos contraídos con los cubanos en el exilio.
Ante esta cruda realidad, se pueden observar cuatro escenarios en el futuro inmediato de Cuba:
- a)La isla será invadida y bombardeada hasta la destrucción de los frentes de guerra, bienes e infraestructuras militares; o realizar un “ataque quirúrgico” para apresar, como se hizo en Venezuela, a los principales líderes de la revolución socialista.
- b)En caso de ser capturados los principales dirigentes cubanos, incluyendo a la familia Castro, el exilio cubano integrará un nuevo gobierno tutelado por Estados Unidos y regenteado por Marco Rubio. Ante la nueva realidad, capitales norteamericanos, principalmente de las industrias petroleras, energéticas, telecomunicaciones, tecnologías y turismo, comenzarán a realizar grandes inversiones en la isla, sustituyendo a inversionistas chinos, españoles, rusos y de otras naciones.
- c)Con un dominio militar de Estados Unidos, en la isla se desataría “la guerra de todo el pueblo” y la resistencia interna se convertirá en marejadas incontenibles. Vendrán enfrentamientos, ruinas y destrucciones, se alargará el martirio y sufrimiento de los cubanos. ¿Qué rol tendrán Rusia y China frente a esta situación? Estos países han enviado petróleo y ayuda humanitaria a Cuba, y han expresado, además, la decisión de defender este enclave socialista en el Caribe.
- d)Un cuarto escenario sería entablar negociaciones diplomáticas, mediante las cuales Cuba mantendría su actual gobierno socialista, pero abriría su mercado a inversiones de Estados Unidos, incluyendo la explotación petrolífera y que Washington desista de invasiones militares. También, respetar la soberanía cubana, el levantamiento de las sanciones, el bloqueo y la aplicación de políticas de retorno de cubanos en el exilio que deseen volver a su patria.
En tanto, el exespía cubano, Paneque, planteó desistir del ataque militar, y sentenció: “Ojalá que a Estados Unidos ni se le ocurra una aventura bélica en Cuba. Ese sería un grave problema”.
*El autor es periodista.











