Por Federico Pinales
Como fueron formados en el mismo zoológico, se graduaron de mentirosos patológicos.
Mienten descaradamente a su gente, de pie frente al lente, sobre temas candentes que les obligan a ser prudentes.
Si fueran inteligentes, honestos y decentes, respetaran a la gente que los hicieron presidentes. Pero como no les importa el qué dirán, se asociaron para hacerle frente a Irán, sin saber a qué camino saldrán.
Ojalá que Irán no los fría en alquitrán, porque a jugar como las cosas van, parece que a los agresores les ha salido mal el plan.
Con su ínfula de aspirante a faraón, Javier Milei ha sido el único peón que ha obedecido las líneas de su patrón Donald Trump.











