La corta calle José Reyes, que desciende desde San Carlos hacia la zona Colonial, y que es una de las vías más accesible a ese destino, presenta un hoyo o zanja que lleva al menos 3 meses abierto.
El obstáculo, al cruzar la avenida Mella, es una zanja enorme que cubre todo el ancho de la vía, y ya dificulta el paso de los automóviles. Algunos incluso han quedado varados.
Los vecinos se preguntan, con humor o irritados, de quién diablo es el hoyo de la José Reyes. Si de la alcaldesa del Distrito Nacional o del ministro de Turismo.
La alcaldesa Mejía difícilmente descienda por esos contornos, a no ser que haya oportunidad de acrecentar popularidad. Y David Collado, que encabeza la mejora del entorno colonial, parece que no tiene motivos suficientes para llegar a ese punto.
La cuestión es que el barrio San Miguel precisamente celebra esta semana de septiembre-octubre el día de su santo, se llena de gente, y el hoyo de la José Reyes eleva el caos del tránsito hace tiempo bajo estrés por lo mismo que ocurre en toda la Capital, agravado por las “mejoras” en la zona colonial.
Como quiera que sea: ¿taparán la zanja de la calle José Reyes?








