Por Evelyn Irizarri Santos
La Copa del Mundo recién concluida dejó episodios y situaciones que la convirtieron en un evento que perdurará por siempre en la memoria de los millones de personas que vivieron la emoción de cada "gol" desde un asiento preferencial en alguno de los estadios ubicados en los tres países que fueron sedes de la justa deportiva o simplemente en la comodidad de su hogar.
La competencia, que duró 38 días durante los cuales se disputaron 105 partidos en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá, primera vez con una tripe sede, marcaron un antes y un después de la edición de 2026.
Lo primero a destacar es que este torneo logró reunir al mayor número de selecciones —48 en total—, superando la cifra prevista inicialmente; que se había fijado en 26; este aumento elevó la cantidad de jugadores a 1,248, de los cuales 891 participaban en su primera Copa del Mundo.
Esta edición también se convirtió en la sexta Copa del Mundo consecutiva en la que participaron Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Guillermo Ochoa.
La brecha generacional entre los jugadores fue tema de conversación: siendo el más joven, el mexicano Gilberto Mora, con apenas 17 años, y el de mayor edad, el escocés Craig Gordon, con 43.
Del más de un millar de jugadores, veintidós no llegaban a los 20 años de edad, mientras que siete superaban los 40.
De las 48 selecciones, seis —Cabo Verde, Costa de Marfil, Curazao, República Democrática del Congo, Senegal y Uruguay— no contaban con jugadores nacidos en sus propios países.
Por si fuera poco, es la primera vez desde la edición inaugural de 1930 que dos selecciones de habla hispana llegan a la final; tanto entonces como ahora, Argentina fue una de ellas. La otra fue Uruguay. En esta ocasión, Argentina repite, pero esta vez cae frente a España.
Como novedad, se incluyó un espectáculo de medio tiempo que, en su primera edición no escatimó esfuerzos ni recursos para reunir en un mismo escenario a Madonna y Shakira, dos de las artistas más influyentes de sus respectivas generaciones.
Sin importar quien levantó la Copa del Mundo, la emoción vivida, el entusiasmo desbordante y el sentir la pasión del deporte y el apoyo de la gente a cada selección, más que un evento deportivo, representó una oportunidad para unirnos como como ciudadanos del mundo, olvidando los límites que nos imponen las fronteras.






