Lito Santana
El director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Juan Manuel Méndez ya reveló parte de su plan: "hacer cumplir las leyes que rigen su trabajo".
Para ello dispuso varias acciones que enfocan dos tormentos para el país: "las conductas de los camioneros y los motoristas". Esta apreciación da en el blanco.
Son precisamente estos dos actores quienes aportan más víctimas mortales en calles, avenidas y autopistas, pero sin dudas son los más difíciles de controlar.
Para esta misión, Méndez tiene en sus manos las herramientas para poner el alto y sobre todo, su vocación y capacidad para actuar, como ha hecho en otras instituciones donde ha servido.
Ya en algunos puntos se siente el control y los reportes hablan de retenciones de cientos de motocicletas y vehículos, en puntos claves de la ciudad.
Pero hay que llevar las luces del foco a las autopistas.
Los camioneros y patanistas no se dan cuenta que se está tratando de aplicar la ley.
Siguen desacatados en estas vías, violentando las normas, sobre todo las que prohíben circular por el carril de la izquierda.
Y lo hacen de maldad, imponiendo su terror y capacidad destructiva a su paso.
Para ellos no existen las amenazas de multas de 10 mil pesos por esa práctica, de acuerdo con la resolución 003-2026, aprobada por el Intrant el 6 de febrero de este año, ni el decreto 258-20, emitido el 16 de julio de 2020, por el expresidente Danilo Medina, que traza las pautas para controlar sus desmanes.
Por eso, es urgente que se refuercen los operativos de control en nuestras principales autopistas, pues todo el que se desplaza por ellas, lo hace asustado por estos terroristas del volante.
¡Apriete la tuerca, señor director del INTRANT!




