Por Yancen Pujols
Suele pasar que, además de la Biblia, también en los deportes David venció a Goliat.
Había que ser muy osado, cuidado si hasta con vestigios de orate, para pensar en febrero que la final de la MLB de este 2026 sería entre Tampa y Milwaukee.
¡Ah la pelota! Caprichosa y maestra constante que vive derrumbando a los escépticos. Ahí están los dos conjuntos con sus boletos asegurados.
Milwaukee, con una nómina de 143.5 millones de dólares, barrieron en cuatro partidos a los poderosos y hasta la semana pasada bicampeones de los Dodgers de Los Ángeles, cuya plantilla en 2026 costó 339.3 millones de dólares.
De su lado, Tampa, con los dominicanos Freddy Peralta y Junior Caminero aportando con calidad, tiene un elenco que costó 98 millones de dólares. Cleveland, el equipo derrotado por los Rays en la recién finalizada Serie de Campeonato de la Liga Americana, pagó 74 millones de dólares a su personal en esta contienda.
Esto quiere decir que los Dodgers superaban a las tres escuadras en gastos y se quedaron fuera. No solo eso, cerraron sin triunfos en cuatro choques ante los Cerveceros, tropa que compiló 103 ganados en la serie regular. Esta vez, el poderoso fue sometido.
Milwaukee asiste por segunda oportunidad al último baile. En 1982, cuando en Estados Unidos mandaba Ronald Reagan, en la República Dominicana Salvador Jorge Blanco (asumió el 16 de agosto de ese año) y existía la Unión Soviética, perdieron de los Cardenales de San Luis. A la sazón, pertenecía a la Liga Americana.
Tampa va por tercera ocasión. Fue vencido en 2008 por Filadelfia y en 2020, en plena pandemia del Coronavirus, cayó ante los Dodgers.
La historia dice presente porque uno de los dos ganará por primera ocasión.
De igual manera, debido a las temperaturas gélidas que para esta época del año imperan en Milwaukee, Estado de Wisconsin, es muy probable que sea la primera final que se jugará techada por completo.
Los dos estadios son techados. El de Tampa, Tropicana Field, no es retráctil. El de Milwaukee, American Family Field, sí lo es, pero ese frío de la ciudad es implacable.
En 2020, con una sede neutral (Texas), y en 2023 (Texas vs Arizona) se jugó con estadios techados y hubo tres juegos sin la cubierta cerrada.
Peralta y Caminero
Tampa, que logró 98 triunfos en la regular, el mejor récord de su circuito, avanzó a la codiciada fase de luchar por la corona gracias en gran parte a lo ejecutado por Freddy Peralta, seleccionado el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato.
Es el octavo dominicano que logra este premio en los registros de las Mayores.
Peralta tuvo récord de 2-0 y apenas permitió una carrera en 12 entradas con nueve ponches y seis bases por bolas. Fue el ganador del partido de este lunes que clasificó a los Rays a la ronda por el título.
El derecho, nativo de las Lagunas, provincia Espaillat, arrancó la temporada con los Mets de Nueva York y allí fue un desastre. Compiló marca de 5-9 con un promedio de carreras limpias de 4.99.
Tampa lo adquirió para la fecha límite de cambios del tres de agosto y encontró la falla en Peralta, que, desde entonces, entre regular y postemporada, apenas ha permitido cinco carreras limpias en 50 entradas y un tercio.
Con los Rays, su foja en la regular fue de 5-2 con un promedio de carreras limpias de 3.25. Otro lanzador, damas y caballeros.
Por su parte, Junior Caminero dio su primer jonrón de la postemporada este lunes 19 de octubre, un palo que puso a gozar a los presentes en el Tropicana Field. Terminó con un OPS por encima de .800 y también descifró un picheo de Cleveland que se la puso incómoda en los primeros partidos.
Jugó buena defensa y volvió a desatar pasiones: sus seguidores apoyaron su celebración del cuadrangular y otros la encontraron excesiva. Eso suele pasar con los que tienen carisma y muestran destellos de grandeza.
En lo que cuestionan y aplauden, el tercera base va para su primera final, una inédita.
A los elegidos los persigue la historia.




