Por Héctor Linares
El proyecto de Presupuesto General del Estado (PGE) 2027, por un monto histórico superior a dos billones de pesos, sigue el mismo patrón de más de dos décadas, que ha consistido en formular una propuesta con una elevada dependencia al endeudamiento público y de un alto costo del servicio de la deuda.
De entrada, el PGE 2027 arranca identificando una necesidad bruta de financiamiento por RD $464,126 millones, monto equivalente al 4.8 % del producto interno bruto (PIB) proyectado para el próximo año.
Por la otra cara de la ecuación presupuestaria se refleja que por pago de los intereses de la deuda pública se destinarán en 2027 unos RD$351,327,1 millones, suma que representaría el 3.7 % del PIB esperado, y más de una quinta parte de los ingresos corrientes proyectados, mientras que por amortización o pago al principal de la deuda se erogaron RD$136,844.5 millones.
Los pagos por intereses y al principal de la deuda previstos para el 2027 presentan aumentos relativos de 8.3 % y 12.9 %, respectivamente, con relación al 2026.
El elevado peso del servicio de la deuda pública continúa como principal elemento distintivo del patrón presupuestal del Gobierno. Se destinarán US$8,084.8 millones o RD$506,109.7 millones. De ese monto RD$1,760.8 millones o RD$110,226.8 millones corresponderán para el pago del principal y US$6,324 millones o RD$395,882.9 millones para los intereses y comisiones.
Entre el pago de los intereses y comisiones y las amortizaciones de la deuda pública demandarán el equivalente al 29.14 % de los ingresos corrientes proyectados.
La necesidad de financiamiento estimada para el 2027 es equivalente a US$7,414.2 millones.
En el proyecto también se mantiene la histórica baja proporción del gasto total que se destina a gasto de capital. En el proyecto de PGE 2027 la proporción es de un 13. 86 % y la tasa de crecimiento esperada es de 19.8 % con respecto al nivel inicial del presupuesto del cursante 2026, con lo cual esa variable crecería por encima del 12.2 % proyectado para los gastos corrientes.
El resultado esperado del presupuesto del próximo año no puede eludir el cierre en rojo. El déficit fiscal general ha sido estimado en el equivalente a US$5,228 millones, que representaría un 2.7 % del PIB.
En sentido general, excepto en la tendencia de ser un presupuesto de tendencia expansiva, los lineamientos conceptuales son muy similares a los de las versiones anteriores, incluida la del que lleva nueve meses de ejecución, es decir, el 75 % del tiempo ejecutado. La argumentación y los porcentajes establecidos parecen una “postalita repetida” como popularmente se dice de una figura o imagen cuando tiene mucha similitud a otra.
La búsqueda de “preservar la inversión de largo plazo al tiempo que se mantiene como prioridades la Educación, la Salud, la protección social, la seguridad y las intervenciones de viviendas, agua, saneamiento y movilidad”, plantea como proclama reiterada el proyecto de PGE 2027, depositado en el Congreso Nacional por el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Hacienda y Economía y su Dirección General de Presupuesto (Digepres).
Líneas Generales
El proyecto prevé ingresos por RD$1,508,923.7 millones, excluyendo RD$1,650.8 millones de donaciones e incluyendo o incorporando RD$32,050.9 millones de los ingresos directos que generan instituciones centralizadas, estimado que representa un aumento de 9.3 % con respecto al PGE 2026 reformulado.
Los ingresos proyectados serían RD$127,820.9 millones superiores a los del cursante 2026 y supondría llevar en el 2027 la presión fiscal a un 15.7 % del PIB.
Del total de ingresos estimados para el próximo año 2027, el pago de los intereses de la deuda pública se lleva el 21.2 % del pastel fiscal. La proporción es mayor si se consolidan los intereses que corresponden a todo el sector público no financiero, que proyecta un acumulado total de RD$395,882.9 millones.
El informe explicativo del proyecto analiza el presupuesto de gastos consolidados por ámbitos, y destaca que el Gobierno Central cuenta con apropiaciones ascendentes a RD$1,630,139.8 millones, que equivalen al (83.8% del total de gastos, las cuales se distribuyen en 85.1% (RD$1,387,647.2 millones) a gastos corrientes y 14.9% (RD$242,492.6 millones) a gastos de capital. Mientras que, los demás ámbitos, Organismos Autónomos y Descentralizados No Financieros representan un 11.5% (RD$222,928.6 millones) del total de gastos distribuidos en un 88.6% (RD$197,590.2 millones) de gastos corrientes y un 11.4% (RD$25,338.4 millones) destinados al capital.
Cuando se consolidan las cifras, la relación o proporción es diferente a cuando solo se incluye al Gobierno central. Plantea que adicionalmente las instituciones públicas de la Seguridad Social, presentan un gasto total de RD$91,670,3 millones distribuidos en 98.1% (RD$89,939.4 millones) a gastos corrientes y 1.9% (RD$1,730.9 millones) a gasto de capital.
Por otro lado, desglosa el gasto consolidado según la clasificación funcional, indicando que la mayor parte corresponde a la finalidad de Servicios Sociales, con una ponderación de un 46.6%, igual a RD$907,116.9 millones, del total de gastos consolidados.
“Asimismo, los Intereses de la Deuda Pública representan un 20.4% (RD$395,882.9 millones), Servicios Económicos un 16.8% (RD$327,083.9 millones), Servicios Generales un 15.1% RD$293,732.2 millones) y Protección del Medio Ambiente un 1.1% (RD$ 20,922.8 millones).
El monto del presupuesto sobre la línea es de RD$1.94 billones, pero cuando se le incorporan las partidas de las aplicaciones financieras, que son compromisos presupuestarios como los demás renglones, y corresponden a las apropiaciones para honrar el capital de la deuda pública, entonces supera los dos billones de pesos, una cifra récord en la historia presupuestal dominicana.
En las últimas tres décadas, con excepción de dos años, en los que no se pudo aprobar el proyecto presentado, y por tanto se aplicó el del periodo anterior, el Presupuesto ha reportado expansiones constantes, aunque en ocasiones crecimientos vegetativos, es decir, incorporando el crecimiento nominal de la economía, que es la sumatoria del PIB y del IPC. La expansión del PGE 2027 supera esa relación aritmética.




