¡Menos conformistas y más rebeldes!

Estuviéramos a "3 mil años luz" si el curso de la historia dependiera de los hombres conformistas, pues nada hubiese cambiado y todo fuera estático bajo la mirada indolente e indiferente de aquellos que viven conformes.

El conformismo, más que una práctica de vida, es una enfermedad social arrastrada y sostenida a lo largo del tiempo por mentalidades pobres de espíritu. Un hombre conformista es de mente estrecha y atrasada, pues para él es más fácil aceptar las cosas como están, no importa si bien o mal, pues entiende y asume que todo se debe a "la voluntad de Dios," y -por tanto- es partidario de defender la misma vaina a lo largo del tiempo a capa y espada.

Si el mundo dio el salto de la era de piedra a las máquinas y la revolución industrial, no fue obra de las acciones de los hombres conformistas y lambones, sino fruto de las acciones de los atrevidos, inconformes, arriesgados y revolucionarios que no temieron plantear sus ideas y defenderlas con sus propias vidas en las guillotinas y ante los pelotones de fusilamientos.

Gracias a los inconformes se dieron los cambios productores de la luz, las esperanzas y el desarrollo de la humanidad.

Un conformista es un vulgar y estúpido a quien no le anima la construcción de un mundo mejor.

Se es conformista por múltiples razones: Por presión social de la ideología dominante, por su vida o formación del hogar, por miedo, por falta de visión y carácter, etc. El mundo es de los inconformes, de los hombres y mujeres dispuestos a avanzar.

El mundo necesita de una juventud rebelde, inquieta y desafiante, que sea crítica y autocrítica. Se necesita del hombre nuevo, analítico y visionario, que crea en la libertad y la paz, en el amor y la solidaridad, un mundo de hombres rebeldes cristianos y revolucionarios y defensores de la libertad y de la acción colectiva unitaria y ciudadana.

Construyamos juntos una ciudadanía comprometida con la construcción de un mundo mejor.

Menos conformistas y más rebeldes.

Santo Salvador Cuevas
Santo Salvador Cuevas
Quien escribe es militante social de larga data, egresado con honores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) licenciado en Filosofía y Letras, con residencia en el municipio de Tamayo, al Sur del país.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img

Las más leídas

¿Quién paga el costo de la fracasada consulta del PLD?

Por Osvaldo Santana Cesaron los ruidos, pero es inevitable pasar balance, que, al final, registrará pérdidas, en el caso, una derrota para el Partido de...

Mi longevo favorito

Miguel J. Escala (#41) Poco a poco hemos ido comprendiendo esa labor que nos toca asumir como adultos mayores: lograr la integridad del yo. Se trata...

Naturaleza e importancia de los organismos reguladores del Estado

Por Gregorio Montero El Estado está muy lejos de ser lo que antes fue. Cuando nos detenemos a analizar sus competencias, su estructura organizativa y...

¿Quién paga el costo de la fracasada consulta del PLD?

Por Osvaldo Santana Cesaron los ruidos, pero es inevitable pasar balance, que, al final, registrará pérdidas, en el caso, una derrota para el Partido de...

Mi longevo favorito

Miguel J. Escala (#41) Poco a poco hemos ido comprendiendo esa labor que nos toca asumir como adultos mayores: lograr la integridad del yo. Se trata...

Naturaleza e importancia de los organismos reguladores del Estado

Por Gregorio Montero El Estado está muy lejos de ser lo que antes fue. Cuando nos detenemos a analizar sus competencias, su estructura organizativa y...

Articulos relacionados