viernes, febrero 23, 2024

Los suroestanos siguen a la espera de Monte Grande

Por Benny Rodríguez, de La Lupa del Sur

Barahona. – Compromisos de proyectos de infraestructuras que ejecuta o que anunció la actual administración de gobierno que encabeza el presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, vuelven a quedarse en la esperanza y sueños de pobladores de esta provincia y la región que espera se cristalicen en este 2024.

Barahona, que forma de las provincias que conforman la región Enriquillo, es en donde la inversión del Estado sigue constituyendo una asimetría si se compara con zonas como el Norte o el Este, lo que aleja el discurso de la praxis del actual gobierno con el Suroeste.

Obras tan fundamentales para el desarrollo social, económico y ambiental, como la presa de Monte Grande, que lleva poco más de una década en construcción, nuevamente finalizó el 2023 el que se prometió su entrega, pero no se cristaliza este sueño por el que hace más de cinco décadas lucha la región.

Tampoco, el gobierno pudo entregar o avanzar lo suficiente en la anunciada “Terminal de Puerto de Barahona” o la conversión en hotel-escuela del emblemático Hotel Guarocuya, que se encargó al Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), pero ambos lucen tímidas sus ejecuciones.

A mediados del mes de diciembre de 2023, el propio presidente Abinader puso el “dedo sobre la llaga” sobre proyectos que ejecuta su gobierno, pero que no avanzan lo suficiente, pese al tiempo que estos llevan construyéndose.

Tal es el caso del hospital Materno Infantil del Sur, que se construye sobre la vieja estructura del hospital Jaime Sánchez, que era del antiguo Instituto Dominicano de la Seguridad Social (IDSS) y que pasó a la red pública, el hospital oncológico, una obra privada con participación del Estado, que se hace vía la Liga Dominicana Contra el Cáncer (LDC) y, aunque se trabaja en ellas, no hay fechas concretas para su entrega.

Monte Grande y su larga espera
El proyecto Múltiple Presa de Monte Grande (PMPMG), una obra que inició en las gestiones de gobiernos que encabezó el opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cuyos primeros picazos dio el expresidente Leonel Fernández, pero fue en las dos administraciones que encabezó Danilo Medina que avanzó y aún no termina de entregarse a sus legítimos dueños: pobladores del Suroeste.

El expresidente Medina prometió en varias ocasiones entregar la obra más importante en los últimos 50 años, pero no termina esa larga espera para ver ese sueño fundamental para la existencia misma de quienes habitan en esta parte del país.

El último compromiso de Medina fue en diciembre 2019, en la postrimería de su última gestión de gobierno y no cumplió la promesa: entregar la presa en agosto del siguiente año (2020), pero terminó su mandato constitucional sin que el sueño se hiciera realidad.

Las promesas de Abinader
Llegó al gobierno Abinader Corona, que como el anterior, hizo promesas y ofreció fechas para entregar el complejo hídrico que ejecuta el gobierno a través del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI).

Abinader Corona prometió en febrero de 2021, durante una visita al proyecto que en febrero de 2022 inauguraría el “metro del Suroeste”, lastimosamente eso no sucedió, por lo que Olmedo Caba, director del Indrhi, dijo que no se entregaría en esa fecha (febrero de 2022), sino en el primer semestre de 2023, que hace tiempo transcurrió.

Ya casi al cierre de 2023, el presidente Abinader informó en “La Semanal” sobre una nueva fecha de entrega del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande: enero de 2024, pero olvidó precisar la fecha de entrega del “metro del Suroeste”.

Monte Grande es importante para toda esta región, no solo porque constituiría un “dique de contención” para la furia de la naturaleza cada temporada ciclónica, sino porque incorporará más de 400,000 tareas de tierra con vocación agrícola, generará electricidad, interés turístico, empleos, y además del mejoramiento del suministro de agua a través del Acueducto del suroeste (Asuro). Además del sistema de canalización de agua para uso agrícola por gravedad.

El entorno social
Las autoridades encontrarían un “pretexto perfecto” para seguir postergando la entrega de Monte Grande. El hecho de que el gobierno se enfrenta a los desalojados del entorno de la presa, principalmente los agricultores de Los Güiros y San Simón.

En octubre pasado acudieron al Palacio Nacional a protestar, bajo la consigna: “que cumplan la promesa si quieren presa”, para exigir el pago de 300 millones de pesos que se les prometió para sacarlos de sus casas y de sus tierras, pero no se hace efectivo el desembolso.

Ellos se oponen a que el presidente Abinader inaugure el muro de la presa que se pautó para diciembre, pero fue postergado y aún no se le fija fecha.

Además, otro elemento que pesa bastante y que se constituye en una variante que perturba los planes del gobierno de entregar una parte del proyecto, es el asentamiento humano, el poblado, al cual aún le faltan obras de servicio, clave para la vida en condiciones mínimas.Ahora con la campaña, la norma legal limita las inauguraciones desde el poder con un presidente en campaña. (De la Lupa del Sur).

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