Leonel retoma el poder al ritmo del coro: ¡E pa’ fuera que van! (2)

Por Lauterio Vargas  

Mientras que en el PLD la campaña interna por la nominación a la Presidencia de la República transcurrió sin mayores dificultades, en el PRD no pasó igual y el escenario se dividió entre reeleccionistas de Hipólito Mejía y anti reeleccionistas de Hatuey De Camps, quien a la sazón era el presidente de esa organización política, y aspirante a ser el candidato para la Presidencia de la República. 

Previo a la escogencia de Hipólito Mejía como candidato presidencial reeleccionista, el 7 de diciembre del año 2003, Hatuey De Camps realizó una convención y se proclamó ganador del proceso con el 63.45 por ciento de los votos.  

La proclamación de Hatuey De Camps, como candidato presidencial, fue realizada el domingo 14 de diciembre de ese mismo año en el Coliseo de Boxeo Teo Cruz.  

Dicha proclamación se hizo pese a que la facción de Hipólito Mejía había anunciado, para el domingo 21 de diciembre, la celebración de otra primaria para escoger al candidato presidencial.  

Como es el último mes del año, para el 21 de diciembre la gente solo piensa en lechón asado, fiesta y mucho romo, por eso la convocatoria del PRD de Hipólito Mejía fue pospuesta para el 18 de enero de 2004. 

Hipólito Mejía encontró como contraparte, para bailar en el proceso, al doctor santiagués Frank Joseph Thomén, quien hasta ese momento era un desconocido para la opinión pública.  

Nadie recuerda cuáles eran los planteamientos de ese aspirante. Ni siquiera tenía un proyecto de gobierno. Solo apareció de repente con unas aspiraciones que ni él sabía que las tenía, pero que le dieron diez minutos de fama en la opinión pública. 

Luego de ese proceso, el conflicto interno entre perredeístas alcanzó su punto de ebullición y en febrero del 2004, la facción de Hipólito Mejía realizó una Asamblea de Delegados.  Como resultado, Hatuey De Camps fue destituido de la presidencia del PRD, en su lugar fue designado Vicente Sánchez Baret. En esa Asamblea de Delegados también se proclamó al presidente Hipólito Mejía como candidato presidencial, quien se había alzado con la victoria en la XX Convención Extraordinaria del PRD, realizada el 18 de enero del 2004, mientras que su contraparte nunca más salió en la prensa y volvió a su anonimato habitual. 

Tras varias semanas de su proclamación como candidato reeleccionista, el presidente Hipólito Mejía seleccionó a Rafael Suberví Bonilla (Fello Suberví) como candidato a la Vicepresidencia de la República. Aunque Fello Suberví también aspiraba a la nominación presidencial se transó por la vicepresidencial. 

El presidente Hipólito Mejía retomó sus recorridos el país promoviendo su reelección apoyada en el enunciado: “aún nos queda mucho por hacer”, pero cargaba en su espalda la crisis económica que sufría el país, la falta de confianza en su gestión y el peso del fraude perpetrado en el Banco Intercontinental (Baninter), el cual provocó un hoyo financiero por más de 200 mil millones de pesos.  

Esos problemas lo condujeron a la derrota. Además, el Proyecto Presidencial de Hipólito (PPH), que lo llevó al poder en el año 2000, asumió el control de las estrategias políticas, mientras que el PRD fue relegado a un segundo plano.  

Con un PRD dividido y abucheado, Leonel Fernández como candidato presidencial del PLD y los partidos que integraban el Bloque Progresista, al ritmo del contagioso estribillo “e pa’ fuera que van”, navegó sin turbulencias en la ruta que lo llevaría de retorno al Palacio Nacional. 

Los resultados de las elecciones no dejaron dudas ni siquiera para el famoso pataleo que caracteriza a los políticos dominicanos, quienes nunca reconocen la derrota.  

La prensa publicó los resultados arrojados por los boletines de la JCE y no hubo espacio para rebatirlos.  

Fue una victoria contundente. Un día después de los comicios del domingo 16 de mayo de 2004, alrededor de la una de la tarde, el pleno del organismo electoral declaró ganador al candidato presidencial del PLD.  

Con el octavo boletín emitido, Leonel Fernández Reyna había obtenido el 56.51%, con 1,607,271 sufragios a su favor. Mientras que el candidato oficialista del PRD, Hipólito Mejía, contaba con 885,015 votos, para un 34.14%. En el tercer lugar quedó Eduardo Estrella y su PRSC, con 249,203 sufragios, lo cual representaba un 8.77% de los votos.  

No hubo dudas. La contundente victoria de Leonel Fernández no dio derecho ni siquiera para evocar al fantasma de los fraudes o al famoso y tradicional pataleo que siempre entra en escena cuando se cuentan los votos. 

La población dio una muestra de madurez y civismo. Le pasó factura a Hipólito Mejía y a su grupo reeleccionista del PPH que desplazó al PRD de la dirección y del control de la campaña.  

El propio Hipólito Mejía, luego del proceso electoral, con su atípica espontaneidad pronunció el famoso estribillo. “E pa´ fuera que voy”, dijo el saliente presidente en uno de los actos públicos que encabezó durante el proceso de transición presidencial. 

El 16 de agosto del 2004 el presidente Leonel Fernández, la alta dirigencia del PLD y su equipo político subió nuevamente la escalinata del Palacio Nacional.  

Danilo Medina, con sus aspiraciones presidenciales en un maletín, nuevamente ocupó el despacho de la Secretaría de la Presidencia y desde allí empezó a hacer sus amarres con la dirigencia peledeísta para lanzarse a una nueva batalla por la candidatura principal de su partido. 

Pero en la convención del 2007 para escoger a su candidato presidencial para las elecciones del 2008, el influyente secretario de la Presidencia no lucharía en contra de Jaime David Fernández Mirabal. La lucha sería contra del presidente de la República y la maquinaria política-electoral más arrolladora que puede existir en el país: el anillo palaciego. Él lo sabía, pero no estaba dispuesto a retroceder otra vez. 

Como la reelección estaba permitida por un período consecutivo, la opción de optar por cuatro años más o declinar a esa facultad constitucional estaba en el presidente Leonel Fernández.  

Con esa decisión en incógnita Danilo Medina inició sus amarres para competir en una nueva guerra interna por la candidatura presidencial y se preparó para enfrentar a quien fuese necesario dentro del PLD, sin importar que fuese el propio presidente de la República Leonel Fernández, quien además era el presidente de esa organización política.  

En el 2007 se dio el banderazo en la carrera por la nominación presidencial, La competencia fue dispareja durante todo el trayecto, los competidores llegaron hasta el final y la decisión fue por votos divididos. 

 

Lauterio Vargas
Lauterio Vargas
Periodista y abogado, experto en opinión y manejo de crisis institucional.

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