La covid-19 amenaza los logros más resaltantes del gobierno de Abinader

Más allá de la intranquilidad causada por el incremento de la criminalidad, que obligó al gobierno a lanzar la guardia a la calle, emerge una nueva ola de covid-19 que las autoridades se resisten a reconocer, y que se yergue como una amenaza para el bien más preciado: el desempeño económico impulsado por el dinamismo del turismo.
Fue precisamente el programa nacional de vacunación contra la covid-19, que propició la rápida recuperación del turismo, y con el mismo, el de la economía, lo que hizo posible que el país se convirtiera en modelo a nivel global, lo que llevó a Luis Abinader a convertirse en protagonista de la 75 Asamblea Mundial de la Salud, celebrada en Ginebra desde el 23 de mayo pasado.
Igual, fue lo que permitió que el presidente Abinader en mayo pasado, recibiera el reconocimiento de la Organización Mundial de Turismo (OMT), a la República Dominicana, como la nación número uno a nivel mundial en la recuperación del turismo. El ministro de Turismo David Collado anunció durante la Convención Dominicana Annual Turismo Exhange 2022, en Bávaro, La Altagracia, que en los primeros 4 meses de 2022, habían llegado 2.2 millones de turistas.
Esos reconocimientos regocijaron al presidente que llegó a proclamar que “si no recuperábamos el sector turismo no recuperábamos la economía y por eso el año pasado crecimos 12.3%, el mayor crecimiento en América Latina y entre los 10 del mundo”. Y explicó que ya a finales del 2021 el Estado había alcanzado 5,700 millones de dólares en ingresos, que contribuyeron a la apreciación del peso dominicano.
La nueva ola de la covid-19
Pero objetivamente, el país atraviesa por un incremento de caos de covid-19 o una de sus variantes, según los mismos datos que suministran las autoridades. Para el lunes 13 de junio, empezaron a registrarse muertes a causa de la enfermedad: dos fallecidos.
Los reportes diarios de casos ya superan los 800, cuando en mayo se trataba de registros menores, siempre menos de cien. El lunes entraron al sistema de vigilancia epidemiológica 896 casos positivos, para un total de 3,514. También aumentaron los internamientos a 192, entre ellos 19 en unidades de cuidados intensivos.
A mediados de mayo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), daba cuenta de que la covid-19 venía recrudeciéndose y alertó a la República Dominicana que debía volver a las medidas preventivas anticovid-19. Entonces observó que esa semana, en Latinoamérica se habían registrado 918 mil casos nuevos, un aumento de 27% respecto a la semana anterior.
El Gran Santo Domingo y Santiago de nuevo acumulan la mayor cantidad de contagios. Sin embargo, los reportes proceden de la mayoría de las provincias, excepto Barahona, María Trinidad Sánchez, San Juan, Santiago Rodríguez, Sánchez Ramírez y Elías Piña, sugieren que se trata de un problema de amplio espectro.
El recrudecimiento presenta una tendencia parecida a los primeros días de la pandemia, cuando los casos se concentraban en las grandes ciudades.
Escuelas cerradas
El mayor impacto del rebrote se ha reflejado en las escuelas, donde los casos han aumentado consistentemente.
El Listín Diario lo registró el pasado martes 14 de junio al señalar que los nuevos casos han obligado a varias escuelas a volver a la educación virtual para evitar más contagios. El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, exhortó al ministerio de Educación a suministrar los insumos que permitan proteger a los estudiantes, cuando ya el año escolar ya casi termina.
Igual ha ocurrido en centros educativos privados, donde se han registrado casos de covid-19, que han obligado a sus administradores a adoptar medidas restrictivas y a establecer los protocolos anticovid-19.
¿Qué pasó con la campaña de vacunación?
El plan de vacunación, exitoso por los resultados reconocidos globalmente, sin embargo, ha adolecido de debilidades e inconsistencias, sobre todo en la etapa media, que demandaba avanzar con pasos adelantados, más allá de las campañas mediáticas que no siempre fueron lo suficientemente eficientes, mediante las visitas casa por casa o a los centros laborales.
El anuncio de levantar las medidas restrictivas pese a que las autoridades de salud reconocían que la pandemia no había llegado a su fin, fue de las acciones menos afortunadas de la campaña que a la larga tendría sus implicaciones.
En uno de sus discursos el presidente Abinader dijo que ya no serían necesarias las mascarillas, pero luego, el ministerio de Salud debió precisar las condiciones en que el uso de éstas se hacía imprescindible, lo que naturalmente generó confusión. Las mascarillas empezaron a ser la excepción y no la regla en el transporte, tiendas o supermercados donde se concentran muchas personas. Solo los centros médicos mantuvieron los protocolos.


Vacunas vencidas
Con la campaña de vacunación en el suelo, el gobierno anunció en los primeros días de junio que están a punto de perderse 3 millones de vacunas de la farmacéutica Pfizer. Vencen a finales de julio. Esos 3 millones de vacunas le costaron al país 2, 200 millones de pesos.


El gobierno, en medio de esta nueva ola de covid-19 tiene la posibilidad de acelerar la campaña de vacunación, propiciar la tercera dosis, que se quedó en la jeringa, y tratar de coronar el éxito que se había alcanzado.
Si no hace su tarea a tiempo, la administración corre el riesgo de ver caer lo alcanzado, con las repercusiones dramáticas en el turismo y en la economía, y obviamente, en lo que más duele, en la salud colectiva.
LA ATENCIÓN SANITARIA GENERAL
Desde el año pasado, especialistas de la salud han planteado que la concentración del gobierno en la lucha contra la covid-19 lo llevó a desentenderse de los hospitales y en particular, el seguimiento a otras enfermedades endémicas, como el dengue.
Las quejas sobre la calidad de los servicios en los hospitales y la ausencia de medicamentos son habituales. A principios de este mes, se desató una crisis en el hospital Salvador B. Gautier que provocó la renuncia de su director Miguel Ángel Geraldino por precarias condiciones laborales y falta de insumo para la realización de las labores profesionales. Además, de deudas millonarias acumuladas. Luego, las autoridades buscaron un acuerdo que detuvo el desarrollo de esa crisis.
Asimismo, en lo que va de año, los casos de dengue han aumentado en relación al año pasado, lo que para algunos obedece a una pobre campaña preventiva, pese a que entre enero y abril las lluvias no han sido tan abundantes, pues es en el período lluvioso, que inicia el primero de junio con la temporada ciclónica, cuando la hembra del mosquito aedes aegypti se reproduce con más facilidad.
El año pasado para el mes de abril habían sido registrados 347 casos de dengue, y este año para ese mismo período habían contabilizado 999 afectados por dengue.

Osvaldo Santana

Osvaldo Santana

Osvaldo Santana es periodista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.