Por Héctor Linares
La confirmación del economista Héctor Valdez Albizu al frente del Banco Central y de la Junta Monetaria, su órgano rector, es una señal que el Poder Ejecutivo manda a los sectores y agentes económicos, de que preservar la estabilidad macroeconómica es prioridad para el Gobierno.
Con esa medida que extiende la gestión de Valdez Albizu por lo menos hasta que concluya la actual gestión de Gobierno en agosto del 2028, la Presidencia también se gana la tranquilidad y apoyo de los organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros, quienes tienen una dilatada relación institucional con el gobernador del BCRD y su equipo.
Para el 2028, Valdez Albizu habrá llegado a 30 años como gobernador del BCRD, 24 de los cuales han sido ininterrumpidos, siendo el incumbente con más tiempo en la posición en la historia dominicana. Del Continente americano posee el periodo más longevo y en la escala mundial es el tercero.
Desde mediados de la década de los años 90, Valdez Albizu ha liderado al Banco Central con excepción del período 2000-2004, cuando se desató una descomunal crisis en el sistema financiero nacional, bajo el gobierno de Hipólito Mejía.
Es el profesional de la economía que más conoce el manejo de la política monetaria, por su formación y entrenamiento, y sus 52 años de servicio lo convierten en el de mayor vínculo con el BCRD, entidad a la cual ingresó en 1971, como auxiliar, cuando todavía era estudiante de economía.
Desde su ingreso al Banco Central fue escalando posiciones técnicas hasta que, en 1993, siendo subgerente de política monetaria, el presidente Joaquín Blaguer lo designó administrador general del Banco de Reservas, entidad que conocía, porque era delegado o representante del BCRD ante el Consejo de Administración de esa institución. Asistía a todas las reuniones de la entidad bancaria estatal donde se trazaba la política crediticia del mayor banco del país.
El regreso de Valdez Albizu al BCRD, ya como gobernador, lo dispuso el mismo presidente Blaguer, en 1994, ante una amenaza de desequilibrios por una aparente incoherencia entre las políticas fiscal y monetaria reflejada en el balance de las finanzas públicas.
Valez Albizu hizo los ajustes de la política monetaria necesarios para enfrentar el conato de desequilibrio que se estaba incubando. Con su capacidad técnica y la experiencia de negociaciones y discusiones de algunas de las reformas estructurales de los años 90, como la que dio lugar al Código Monetario y Financiero, el funcionario cultivó un fuerte liderazgo a lo interno y externo del Banco Central que le permitió ser el exitoso Gobernador en los gobiernos de los presidentes Balaguer, Leonel Fernández, Danilo Medina y Luis Abinader. El primero lo nombró y los otros tres lo confirmaron.
Desde la Gobernación del BCRD, el galardonado economista ha sido artífice de la extendida tanda de crecimiento y estabilidad que por más de tres décadas ha reflejado la economía dominicana. Ha estructurado y liderado un equipo que en la parte gerencial lo sustentan la también confirmada vicegobernadora Clarissa de la Rocha de Torres y el gerente Ervin Novas, y en el área técnica Joel Tejada Comprés, Julio Andújar, Joel González y Liselotte, Reyes, todos profesionales con maestrías y doctorados en economía.
El equipo, todos con al menos 20 años en el BCRD, ha sido pieza fundamental en la dilatada gestión de Valdez Albizu, con la aplicación de una política monetaria centrada en la estabilidad macroeconómica, condición imprescindible para posibilitar el crecimiento.
En ese manejo, el BCRD y la Junta Monetaria no han perdido de vista a los demás componentes del mercado, poniendo la dirección de la política monetaria según sea el comportamiento y la demanda del PIB y el IPC del momento, expansiva cuando se necesita empujar o apoyar con crédito competitivo la producción nacional, y restrictiva en situaciones de aumento de la inflación.
Las habilidades de Valdez Albizu y su equipo lo catapultaron como un garante de condiciones de estabilidad. Y para los dos últimos años de la gestión del presidente Abinader, un punto a favor de que el viaje termine con un aterrizaje con la menor turbulencia posible, tomando en cuenta que el 2027 completo y la primera mitad del 2028 serán periodos en los cuales el Gobierno deberá dejar sentada su impronta en el manejo económico, para lo cual el manejo de las dos grandes políticas económicas, la monetaria y la fiscal, deberá ser de coordinación con el objetivo final del Gobierno Central.
Y al parecer los líderes de las dos áreas, Valdez Albizu, de la monetaria, y Magin Díaz, de la fiscal, tienen una buena relación, de respeto y coordinación. Díaz, como ministro de Hacienda y Economía, es miembro de la Junta Monetaria.





