Por Federico Pinales
El Seguro Nacional de Salud (Senasa) y los médicos dominicanos están poniendo en peligro la salud de los pacientes, necesitados de medicamentos a tiempo y de estudios importantes para investigar problemas serios.
Después del descubrimiento del fraude multimillonario en esa institución, Senasa está rechazando el pago de recetas y referimientos para estudios clínicos por detalles ortográficos mínimos, obligando a los pacientes a regresar a las oficinas de los facultativos para que les corrijan las recetas.
Aunque las nuevas medidas de Senasa están dirigidas a proteger los intereses económicos de la institución, es injusto que para una persona humilde adquirir un calmante tenga que sufrir innecesariamente, por un simple trámite burocrático que los médicos y el seguro pueden resolver, sin poner en peligro la vida de las personas.
Ojalá el gobierno, los médicos y Senasa puedan ponerse de acuerdo y resolver un problema, aparentemente sencillo, pero extremadamente grave para aquellos que dependen del seguro para comprar dichos medicamentos.
Resulta chocante que las farmacias no rechazan las recetas si el paciente decide pagar en efectivo.
Con ello se evidencia que hay una intención deliberada de forzar a los pacientes a comprar sus medicamentos, sin aprovechar los derechos que les corresponden, especialmente a los miembros del sistema contributivo, algunos de los cuales llevan hasta 13 años cotizando, sin nunca haber aplicado para ningún tipo de servicio, incluyendo la compra de medicina.
Hay pacientes que pagan RD$2,425.00 mensuales, vía nómina, al Senasa y no pueden recibir ningún servicio, si no pagan previamente un deducible.
Por ejemplo, por un calmante que cuesta $2,300.00, el paciente debe pagar 719.00. Cogerlo o dejarlo.
Así no hay potro que llegue a caballo, ni toro que llegue a buey”.




