Ese Junio Glorioso convoca aún

El aún proyecto de Democracia que, como aspiración y meta convoca a una parte de dominicanas/os, es "un de atrás pa’lante" que desafía nuestro diario vivir con tropezones desalentadores, pero también con nuevos intentos esperanzadores en cada levantarse tras las caídas.  Para muchos que desconocen las interioridades de ese afanoso trajinar, la lucha está perdida. Y no es así.

Sin pretensión de una indagación profunda y academicista, estos renglones responden más a una curiosidad intermitente, que sacude la larga modorra en uno que pretendía permanencia en un oficio para el que son imprescindibles agudeza, disciplina, dedicación, entusiasmo, valentía, "echar el pleito", en cada momento y no "rajarse" ni "sacarle el cuerpo".  

Hay que intentarlo y asistir a cada convocatoria, aún sea un reto que supere las capacidades, tal como aparenta ser por momentos el proceso democrático en construcción, que ya alcanza más de seis décadas de cuando llegaron al suelo dominicano los expedicionarios del 14 y 19 de ese Junio Glorioso de 1959, sabedores de que sembraban.
Junio es desde entonces, con Abril y Mayo, el trimestre que recoge los acontecimientos más dramáticos de esa historia reciente.

El aterrizaje en Constanza y el desembarco en Luperón fueron sacudimientos a una dictadura que comenzó a dar coletazos, y caía decapitada en Mayo del 61, pero que todavía deja ver sus estertores con los que el afán democrático batalla y que ni siquiera el Abril del 65 cortó de raíz.
Tres generaciones después la esperanza suficiente -que no eficiente- recuerda el cantar del poeta: "al volver la vista atrás, se ve la senda que no se ha volver a pisar".

Ese Junio Glorioso convoca aún.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.