Por Evelyn Irizarri Santos
NUEVA YORK, Estados Unidos. – Aunque han existido casi desde siempre, las compañías dedicadas a ofrecer servicios de limpieza tanto de casas, condominios, negocios y oficinas, en los últimos años, se ha reportado un incremento considerable de personas que se dedican, por cuenta propia o estableciendo pequeñas empresas dedicadas de forma exclusiva a realizar las tareas domésticas en los hogares de aquellos que por no disponer del tiempo suficiente, no pueden ocuparse de estas obligaciones.
Al principio, estos servicios eran requeridos para hacer el aseo en las oficinas, en su mayoría, abogados, financieras, y otros ejecutivos que trabajan de forma independiente y por los dueños de casas muy grandes, cuya limpieza les resultaba difícil de realizar. Pero, diversos factores se han conjugado para que hoy en día, se haya disparado la oferta de este servicio, uno de ellos, lo constituye la creciente demanda dentro de la clase media.
Pero si la demanda ha crecido, así también lo han hecho las ofertas de empleos solicitando personal para realizar el trabajo de limpieza.
¿Cómo funciona?
Como es sabido, existen compañías de renombre, que por años han brindado servicio de limpieza a las empresas en todo el mundo.
Estas ofrecen un paquete que incluye interior y exteriores de las instalaciones, oficinas o residencias que requieren sus servicios.
Estas compañías se presentan como prestadores de servicios residencial, comercial o institucional.
Generalmente, son contratadas para realizar el trabajo todos los días a una hora determinada y sin exceder un número determinado de tiempo.
En el caso de las compañías establecidas para estos fines, el precio por hora muchas veces supera los 40 dólares. Cuando el servicio es requerido para una residencia, se establece un día específico de la semana y en muchos casos, el trabajo se realiza cada dos semanas.
Ingreso extra
Cuando quienes realizan este trabajo son particulares y no empresas, al principio suelen hacerlo como una forma de obtener un ingreso extra, que les ayude a cubrir sus gastos económicos del mes. En este caso, el cliente suele ser una persona de clase media y la tarifa es más económica. También es menor el trabajo a realizar y el número de horas también.
Un gran crecimiento
En los últimos años, cada vez más personas se dedican de manera independiente a la prestación de estos servicios. En este caso, la tarifa es más económica, lo que ha hecho que más personas puedan tener acceso a este.
Algunos le dan un carácter un poco más formal, diseñando tarjetas de presentación y contratan personal.
La demanda obliga a integrar a la oferta otros servicios, como mantenimiento de césped, jardinería, y en algunos casos, lavandería.
A la hora de contratar el servicio, los interesados deben proporcionar la información sobre lo que desean para fijarles la tarifa.
Se toma en cuenta el tamaño de la casa o la oficina, si es más de un piso, si será una limpieza profunda de solo una vez o si se establecerá un calendario de limpiezas recurrentes.
Altos costos
La situación económica que impacta a Estados Unidos, afecta por igual a comerciantes y consumidores.
Por eso, quienes se dedican a ofrecer este servicio, se quejan de los altos costos de los productos de limpieza y los demás materiales necesarios para hacer su trabajo.
Explican que prefieren mantener sus tarifas inalterables para evitar perder clientes, además de que tienen más competencia debido al incremento de entidades y personas que se dedican a las mismas labores.
En esta investigación, el testimonio de una madre y sus dos hijas adolescentes reveló cómo este oficio les está ayudando a costear sus gastos mensuales y a cubrir al menos sus necesidades básicas.
Los riesgos
Como en todo trabajo, existen riesgos, en este caso, la exposición a químicos fuertes utilizados para realizar limpieza profunda de baños y cocinas.
Una familia de tres personas contó que deben utilizar mascarilla y guantes para protegerse de los químicos.
En algunos casos, los productos de limpieza les han llegado a quemar las manos y el olor penetrante de otros, les ha llevado casi al borde del desmayo.
Sin embargo, explican que después de estas experiencias, toman más precauciones y ya no les afecta tanto.
Aseguran que es un trabajo que no podrán hacer por muchos años, así que están tratando de esforzarse lo más posible, y aceptar todas las demandas de servicio, para que, con el paso del tiempo y el agotamiento de sus fuerzas, poder dedicarse a otras actividades menos pesadas.







