En Nueva York, jóvenes y adultos se preparan para un verano productivo

Por Evelyn Irizarri Santos

NUEVA YORK, Estados Unidos. – El verano es una de las épocas del año que las personas esperan con ansias. 

Es más, existe la creencia de que las personas pasan todo el año haciendo planes y preparando todo para disfrutar de la estación más cálida.

Este es un tiempo especial para los estudiantes y todo el personal docente, pues representa un largo período de vacaciones para disfrutar en familia, viajar o resolver algunas situaciones domésticas.

Pero también, son muchas las opciones educativas y laborales que solo pueden aprovecharse durante los meses de verano.

Diferentes programas 

Diversos programas dirigidos a adultos, adolescentes y niños ofrecen oportunidades de enriquecimiento académico, introducción a la práctica de un amplio catálogo de deportes y como nueva experiencia laboral.

Los más pequeños pueden asistir a programas de verano, donde reciben reforzamiento en asignaturas como lectura, escritura, matemáticas y estudios sociales. 

La comunidad docente está invitada a participar en la Escuela de verano y los jóvenes que cursan los últimos dos años de la secundaria, pueden ser elegidos para realizar una actividad laboral remunerada.

Programas educativos 

Desde el grado de Pre kinder y hasta el nivel de educación superior, cada año, el Departamento de Educación de cada estado de la unión, desarrolla y pone al alcance de la comunidad una serie de programas educativos, de cuidado infantil y los tradicionales cursos de verano para los estudiantes universitarios. 

Para los niños de la escuela primaria, cada escuela asignada para trabajar durante el verano divide la matrícula por grados en tres o más programas regulares y bilingües.

Los programas tienen una duración de tres y cuatro semanas de entre 3 y 5 horas cada día. 

Programas deportivos 

Desde antes de concluir el año escolar, los diferentes clubes deportivos envían un listado con los diferentes programas para practicar deportes como fútbol, béisbol, tenis, golf, karate y natación.  Todos diseñados junto a las autoridades educativas de los diferentes distritos escolares. 

Cada disciplina cuenta con un número limitado de cupos. Los participantes aprenden la disciplina deportiva que deseen por una tarifa módica, pero si los padres no cuentan con recursos para pagar las clases, pueden ser exonerados del pago.

Al final de los programas, los directivos de los equipos ofrecen la oportunidad de que los niños se integren a los equipos de forma permanente. 

El primer empleo 

Los jóvenes que asisten a la escuela secundaria y ya cursan el grado 11, penúltimo de la preparatoria, tienen la oportunidad de participar en un programa de primer empleo. 

Para esto, diferentes instituciones públicas y privadas abren sus puertas, ofreciendo varias posiciones temporales destinadas a los estudiantes de diferentes escuelas.

Estas entidades se ponen en contacto con los distintos escolares y en conjunto comienzan el proceso de selección de los futuros "empleados".

Una especie de junta directiva, integrada por ejecutivos de esas instituciones y personal docente, inician el proceso de reclutamiento.

El proceso

El primer paso es publicar los programas de primer empleo a través de correos electrónicos a los estudiantes y a sus padres. Allí se explica el tipo de trabajo que realizarán, dónde, el número de horas y días, además se les pone al tanto del salario que recibirán. 

Luego de aplicar por la posición, los aspirantes reciben otro correo, donde se les indica los pasos a seguir, pero, sobre todo, la documentación que debe acompañar su solicitud. 

Además, reciben una serie de formularios que deben completar, entre ellos uno que deben firmar los padres del estudiante dando su consentimiento para el trabajo.

Es fundamental, un certificado médico reciente y una declaración del pediatra que certifique que esa persona está apta para trabajar.

Luego, el estudiante entregará toda la documentación a la junta ejecutiva, que verificará que todo esté completo de forma correcta. 

Entonces, el o la joven recibirá una tarjeta o autorización de la escuela para trabajar.

Con esta tarjeta, el estudiante podrá trabajar más allá del verano, pero un futuro empleador debe tener en cuenta que es un estudiante y deberá otorga un horario flexible, que le permita cumplir con sus obligaciones educativas. 

Evelyn Irrizari
Evelyn Irrizari
Evelyn Irizarri Santos es periodista, con experiencia en televisión, medios digitales y prensa. Es, además, abogada y educadora.
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