El aumento del salario

Por Héctor Sánchez

El Comité Nacional de Salarios aumentó recientemente el salario mínimo en un 19%, un 15% a partir del primero de abril de este año y un 4% en febrero del próximo año, pero dividiendo las empresas en micro, pequeñas, medianas y grandes, vigilantes privados y trabajadores del campo, y sin incluir los sectores turismo, zona franca y construcción, dejados para posteriores negociaciones. 

Este aumento salarial se suma al primer aumento nominal, realizado el 21 de julio de 2021, que fue en promedio 32.8%, para tratar de compensar la inflación producida desde comienzo del 2019 hasta el 21 de julio del 2022, pero que no resarció el deterioro real de los salarios hasta ese momento. 

Con el segundo aumento de un 15% se compensa la inflación acumulada del  21 de julio 2021 hasta 28 de febrero del 2023, que fue de 12.8%, según datos del Banco Central.

Para las empresas se estableció un salario mínimo superior de RD$24, 150.00, para las grandes, y un mínimo inferior de RD$13,685.00, para las micro. Para los trabajadores del campo fue establecido un salario por día de RD$ 575.00 y para los vigilantes privados, un salario mínimo de RD$ 19,837.50. Estos salarios mínimos quedan muy por debajo del costo de la canasta familiar, que a marzo de este año se situaba por encima de los 44 mil pesos, incluso, no cubre ni el costo de la canasta básica de los más pobres.

Con el reajuste salarial dispuesto solamente se beneficiarán alrededor de 617,000 trabajadores formales, que son más de 2.2 millones (el 44% del total), quedando fuera una gran cantidad, que no serán compensados en sus salarios, pero que son igualmente afectados por la inflación. Debe tenerse presente que en el aumento salarial indicado no serán beneficiados la gran mayoría de los trabajadores formales e informales, que a diciembre del 2022 sumaban más de 4.7 millones. Dentro de esos trabajadores excluidos están más de 600 mil empleados públicos, que en más de un 70% ganan al mes un salario por debajo de 20,000 pesos, incluyendo aquellos que perciben un salario mínimo.

Esperemos ahora que no pase lo mismo de siempre con los aumentos salariales, que los mismos son traspasados a los costos de producción, y como tal, a los bienes y servicios finales de consumo, produciéndose una espiral inflacionaria que se traga los incrementos de salarios, y muchas veces, se sitúa por encima de los mismos, afectando considerablemente a todos los consumidores, asalariados y no asalariados,  incluyendo a quienes no recibieron los aumentos.

Proponemos que se haga un aumento general de salarios de un 20% para trabajadores privados y públicos, para compensar el deterioro de los salarios reales de los trabajadores que no serán beneficiados con el aumento del 19%. Solo así se hará justicia con el principal recurso de la producción, la fuerza de trabajo, que participa en la producción de los bienes y servicios.

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