Por Santo Salvador Cuevas
El nuestro es un país tercermundista, de cultura bananera, ubicándonos de esa manera como subdesarrollado, con altos niveles de pobreza estructural y dependencia, no solo económica, sino también cultural e ideológica.
Sin embargo, el nuestro es un país guerrero, que sabe sacar de donde no hay, para crecer y desarrollarse.
Nos parece que el motor esencial para dar un salto hacia el desarrollo está en la educación ciudadana.
Investiguemos un poco qué hicieron y cómo lo hicieron los Tigres Asiáticos (Corea del Sur, Taiwán, Singapur y Hong Kong) durante las décadas de los 60 y 90, para salir de la extrema pobreza y pasar a ser países industrializados y con un muy notable desarrollo económico, social y cultural.
Lo mismo enseña la historia reciente de los chinos.
El secreto está en la educación ciudadana, por tanto, todo país sumergido en la dependencia y el subdesarrollo, para cambiar el rumbo, debe partir de la educación a sus ciudadanos.
La educación debe pasar a ser el motor de arranque, la columna vertebral de toda estrategia que tenga como norte superar la pobreza.
Entonces, el eje transversal de la vida economico y social de República Dominicana, debe ser la educación ciudadana.
Entonces, hay que superar la monotonía en el currículo y los planes educativos.
Para caminar hacia el gran salto del desarrollo, tenemos que innovar, aprender de las experiencias internacionales, y apoyarnos en las potencialidades de los ciudadanos dominicanos.
Ello implica el rediseño de los planes educativos, la formación a los profesores, como también rediseñar los programas, el currículo y el pensum académico.
Multiplicar por regiones la experiencia estructural y pedagógica de la Escuela Urania Montás, en San Juan de la Maguana.
Asimismo, introducir en el sistema educativo público, la educación técnico-profesional en el bachillerato.
Recuperar los valores patrios, la ética, la vocación de servicio y el respeto a las tradiciones, llegadas al país por nuestros antepasados.
La clave para avanzar está en la educación ciudadana.





