Por Octavio Santos
La institución sumó 7,473 miembros policiales entre 2019 y junio de 2026. El aumento se concentra en conscriptos, sargentos, cabos y cadetes, al mismo tiempo que disminuye la proporción de oficiales y se reducen los coroneles y mayores.
La estructura de la Policía Nacional ha cambiado durante los últimos siete años en dos direcciones simultáneas: creció la cantidad de miembros situados en la base de la institución y se redujo el peso de los rangos superiores dentro de una plantilla cada vez más numerosa.
En enero de 2019, la nómina policial registraba 36,127 miembros distribuidos por rangos. Para junio de 2026, la cantidad ascendió a 43,600. Esto representa 7,473 policías adicionales y un crecimiento de 20.7 %.
Al incluir a los asimilados, la nómina general pasó de 38,318 a 46,317 personas, una diferencia de 7,999 integrantes, equivalente a un aumento de 20.9 %.
La expansión se concentró principalmente en conscriptos, cadetes, cabos, sargentos y sargentos mayores, categorías que forman parte de las labores operativas y pueden ser destinadas al patrullaje y a los servicios preventivos.
La base aumenta en más de 7,700 miembros
Al agrupar a cadetes, sargentos mayores, sargentos, cabos, rasos y conscriptos, la base policial pasó de 25,616 integrantes en enero de 2019 a 33,330 en junio de 2026.
La diferencia es de 7,714 personas, lo que representa un crecimiento de 30.1 % en esta parte de la estructura.
Los conscriptos protagonizaron la mayor variación. En enero de 2019 apenas figuraban 199 en la nómina. Para junio de 2026 eran 4,887, un incremento de 4,688 personas.
Los cadetes también aumentaron, al pasar de 113 a 392. Los sargentos mayores subieron de 3,993 a 5,031; los sargentos, de 4,464 a 6,445; y los cabos, de 6,370 a 7,681.
La única reducción importante dentro de la base ocurrió entre los rasos. Su cantidad bajó de 10,477 en 2019 a 8,894 en junio de 2026, una disminución de 1,583 miembros.
Esa caída no significa necesariamente que hayan salido todos de la institución. Una parte pudo ascender a cabo o sargento, mientras los nuevos ingresos permanecieron registrados como conscriptos durante su proceso de preparación. Las nóminas generales no detallan cuántos fueron promovidos, retirados, cancelados o reclasificados.
El resultado global es una Policía con más personal en los niveles inferiores e intermedios de la carrera. En 2019, la base representaba aproximadamente el 70.9 % de los miembros clasificados por rango. En junio de 2026 concentraba el 76.4 %.
Menos oficiales en una institución más grande
Mientras la base crecía, el número total de oficiales disminuyó.
En enero de 2019, la Policía tenía 10,511 oficiales, desde segundo teniente hasta mayor general. Para junio de 2026, la cifra se situó en 10,270. La reducción absoluta fue de 241 oficiales, equivalente a 2.3 %.
La diferencia parece pequeña al observarla de forma aislada. Adquiere mayor relevancia cuando se compara con el crecimiento general de la institución: durante el mismo periodo en que la plantilla policial aumentó 20.7 %, el cuerpo de oficiales se redujo.
En 2019, los oficiales representaban el 29.1 % del personal policial. En junio de 2026 constituían el 23.6 %. Esto significa que su participación dentro de la nómina cayó 5.5 puntos porcentuales.
En términos jerárquicos, la institución pasó de tener aproximadamente un oficial por cada 2.4 miembros de la base a uno por cada 3.2.
La reducción se observa en rangos como capitán y primer teniente. Los capitanes bajaron de 1,543 a 1,515, mientras los primeros tenientes pasaron de 2,668 a 2,430. Los segundos tenientes se mantuvieron prácticamente estables, al subir de 3,984 a 4,013.
Se reducen coroneles y mayores
La tendencia también aparece al analizar los rangos superiores.
En enero de 2019 había 515 coroneles. Para junio de 2026 quedaban 446, una reducción de 69 oficiales, equivalente a 13.4 %.
Los mayores disminuyeron de 1,108 a 934. En este rango se produjo una caída de 174 miembros, un 15.7 %.
Los tenientes coroneles siguieron una trayectoria distinta: aumentaron de 652 a 880. Esa variación puede relacionarse con los ciclos de ascensos y con la permanencia de oficiales en ese rango antes de pasar a coronel o ser retirados.
La cantidad de generales también aumentó. Al sumar al director general, el subdirector, el inspector y los demás generales, la nómina pasó de 41 en enero de 2019 a 52 en junio de 2026.
El cambio de mayor alcance no está, por tanto, en una disminución uniforme de cada rango superior. Se encuentra en la reducción conjunta del peso de los oficiales dentro de la institución, impulsada por la caída de coroneles, mayores, capitanes y primeros tenientes y por el crecimiento acelerado de la base.
Una reducción más marcada desde el pico de 2020
El adelgazamiento de los altos rangos resulta más claro al tomar como referencia noviembre de 2020, cuando la nómina registró una de las mayores concentraciones de oficiales superiores de la serie analizada.
En ese momento había 51 generales, 695 coroneles, 817 tenientes coroneles y 1,152 mayores. En conjunto sumaban 2,715 integrantes en los rangos superiores.
Para junio de 2026, el mismo grupo estaba integrado por 52 generales, 446 coroneles, 880 tenientes coroneles y 934 mayores, para un total de 2,312.
La reducción fue de 403 oficiales superiores, equivalente a 14.8 %.
La mayor disminución correspondió a los coroneles, con 249 menos que en noviembre de 2020. Los mayores se redujeron en 218. El incremento de 63 tenientes coroneles y de un general compensó parcialmente esas bajas, sin revertir la disminución global.
En noviembre de 2020 había un oficial superior por cada 13.5 policías. En junio de 2026 había uno por cada 18.9. La distancia entre la base y los niveles superiores se amplió.
El crecimiento se aceleró después de 2024
La expansión de la Policía no fue continua durante todo el periodo.
La nómina general pasó de 38,318 personas en enero de 2019 a 38,770 en noviembre de 2020 y luego bajó a 38,638 en enero de 2021. En enero de 2022 alcanzó 40,792 integrantes.
El documento correspondiente a febrero de 2023 reportó 39,108 personas. El archivo identificado como enero de 2024 registró 38,935, aunque contiene una inconsistencia interna: el título señala que corresponde a enero de 2024 y la fecha impresa indica 31 de enero de 2023.
El crecimiento más acelerado ocurrió posteriormente
En enero de 2026, la institución tenía 44,461 integrantes en su nómina general. Para junio había alcanzado 46,317, lo que supone 1,856 personas adicionales en cinco meses.
Entre febrero y marzo de 2026 se produjo el mayor salto mensual de la serie reciente. La nómina pasó de 44,453 a 46,446 integrantes. El aumento coincidió con movimientos de ascensos, incorporaciones y reclasificaciones alrededor del 27 de febrero.
Desde marzo, la cantidad total permaneció relativamente estable: 46,446 en marzo, 46,442 en abril, 46,433 en mayo y 46,317 en junio.
Una pirámide policial más amplia en la parte inferior
Los datos describen una transformación concreta de la estructura policial.
La Policía Nacional tiene más integrantes que en 2019 y ese aumento se concentra en los niveles de base, formación y supervisión inmediata. Al mismo tiempo, tiene menos oficiales en términos absolutos y una proporción menor de altos rangos dentro de la plantilla.
Los coroneles y mayores disminuyeron. Los capitanes y primeros tenientes también se redujeron. Los conscriptos, cadetes, sargentos mayores, sargentos y cabos aumentaron.
La comparación con noviembre de 2020 muestra 403 oficiales superiores menos. La comparación con enero de 2019 revela que el total de oficiales cayó en 241 personas, mientras la base creció en más de 7,700.
La Policía dominicana ensanchó la parte inferior de su pirámide y redujo la presencia relativa de los mandos superiores. El desafío siguiente consiste en determinar cómo ese cambio se traduce en la distribución territorial, la cobertura por turnos y la cantidad efectiva de agentes destinados diariamente a las calles.







