Por Federico Pinales
Los legisladores perremeistas, peledeistas y leonelistas, figuran en una lista, de los aspirantes a imponernos una dictadura peor que la trujillista.
Con la aprobación e intento de poner en acción la repudiada Ley Mordaza, los políticos y congresistas quieren auto protegerse, para no rendir cuentas cuando les toque irse para sus casas.
Al ponerse todos de acuerdo, para tratar de pasar por debajo de la mesa una nueva dictadura, acaban de demostrar que son de la misma catadura.
Con su accionar, los legisladores y el gobierno, están alimentando la hoguera, para que las calles se prendan en candela, y se conviertan en un infierno, antes de que empiece el próximo invierno.
Las dictaduras blandas, inyectadas con anestesias y lubricantes, por los vendepatrias y traficantes, con caras de serios, vistiendo trajes elegantes, para disfrazar sus imágenes de farsantes, haciéndose los importantes; para que las población ignorante no descubra que son verdaderos asaltantes; Primero de los sentimientos humanos y luego de los bienes del Estado, a través de todas las instituciones que integran dicho Estado.
Para evitar que se les digan estas verdades, es que intentan silenciar a la población y a todos los medios de comunicación, mediante una funesta legislación, que, sin ninguna dilación, debe ser lanzada cuanto antes al zafacón.







