Por Héctor Linares
El Fondo Monetario Internacional (FMI) está de vuelta en República Dominicana, realizando su rutinaria visita anual de staff para recabar y verificar datos de la economía dominicana. Revisa la tarea que dejó pendiente la anterior misión.
Como es tradicional, para esta ocasión la misión enviada por el organismo financiero internacional inició su ronda de reuniones y visitas con un encuentro con los cabezas del diseño y aplicación de las políticas monetaria y fiscal, el gobernador del Banco Central, Hector Valsswz Albizu, y el ministro de Hacienda y economía, Magin Diaz.
Durante el primer encuentro, realizado este pasado lunes, la misión del FMI, encabezada por Ricardo Llaudes, fue informada de la resiliencia mostrada hasta el momento por la economía dominicana ante la incertidumbre mundial generada por el conflicto bélico en el Medio Oriente.
Los misioneros del FMI, cuya visita concluye el viernes 12, lo que no parece que hallarán será indicios de comienzo de aplicación de las sugerencias que hizo la anterior misión de las reformas que según el organismo necesita la economía para mantener y consolidar su crecimiento.
Algunas de las sugerencias plasmadas en el informe de la pasada visita, como el tema de reducción de los subsidios, están ahora en un nivel mayor, por las medidas de protección adoptadas por el Gobierno ante la crisis creada por la confrontación entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro.
En el primer encuentro, el gobernador del BCRD dijo a los representantes del FMI que “el conflicto bélico en el Medio Oriente encuentra a la economía dominicana en un proceso de recuperación gradual, con una expansión interanual acumulada de 4.0% en enero-abril de 2026, impulsado principalmente por los sectores construcción, manufactura de zonas francas y hoteles, bares y restaurantes”.
Y también les expuso que la economía dominicana generó ingresos por turismo por US$3,910 millones en el primer trimestre del año y que la inversión extranjera directa totalizó en igual periodo US$1,537 millones, y que al mes de abril las exportaciones totales acumulaban US$5,689 millones, las remesas familiares otros US$4,080 millones, redondeando un dinámico sector externo que ha contribuido con la relativa estabilidad del tipo de cambio, que ha posibilitado una apreciación acumulada del peso dominicano en alrededor de 8 % en lo que va del año.
Los funcionarios del FMI, quienes en su estadía deberán reunirse con otros funcionarios del área económica y representantes del sector privado, después de escuchar las explicaciones y cifras relativas al comportamiento global de la economía en el primer cuatrimestre y las expectativas para el resto del año, probablemente preguntarán por el calendario de medidas y reformas planteadas por el Gobierno en el marco de su agenda para el año 2036. Para entonces el Gobierno espera duplicar el tamaño de la producción nacional o producto interno bruto (PIB).
Esas expectativas se sustentarían en el informe de la misión anterior, que, entre otras cosas, planteaba que “demoras en las reformas, incluidas las enfocadas en reducir el déficit del sector eléctrico, podrían debilitar el sector fiscal y el externo”.
También la visión del FMI enfatizaba en la pertinencia de hacer “reformas que refuercen los ingresos públicos” las cuales “posibilitarían un mayor gasto en inversión y social y reducirían aún más las primas de riesgo soberano”.
Por último, el FMI expuso en el informe de esa anterior visita que las “reformas estructurales para mejorar la competitividad podrían estimular el crecimiento a largo plazo”.
Nada se ha hecho
Después de la anterior visita del FMI al país, realizada en el marco de lo que establece el articulo 1V del convenio constitutivo del organismo y que plantea una revisión anual a la economía de los países miembros, en RD no se ha planteado ninguna reforma económica importante, ni estructural ni coyuntural dirigida a incrementar las recaudaciones fiscales o disminuir el déficit fiscal, global o del sector eléctrico en particular.
Lo único que como reforma económica se ha discutido después del informe de la anterior visita fondomonetarista, dado a conocer en noviembre del año pasado, ha sido la del Código Laboral, un tema no muy citado por el organismo internacional, y cuya discusión está empantanada en el Congreso Nacional por el tema de la cesantía laboral.
Otros aspectos de corto plazo planteados en el informe anterior, como el aumento de la inversión pública, han estado sujeto a las disponibilidades de recursos del Gobierno, ahora mucho más limitadas por el impacto del alza del petróleo en las finanzas públicas dominicanas.
El alza del petróleo, consecuencia directa del conflicto en Medio Oriente, reduce los ingresos por la ralentización económica que produce y aumenta los gastos, por los subsidios mayores que el Gobierno concede a diversas áreas y actividades, como a los combustibles para minimizar las alzas semanales a las gasolinas y otros derivados, y el dirigido al sector eléctrico con el propósito de paliar el déficit operativo de las distribuidoras de electricidad.
Una vez los miembros de la misión del FMI hayan concluido el calendario de su agenda en la actual visita, el vacío de propuestas de reformas pudiera tener otro espacio importante en el informe que habrán de rendir una vez regresen a Washington , donde está la sede del FMI y cuyo directorio ejecutivo deberá aprobarlo.
Las recomendaciones que hace el FMI en sus visitas no representan una obligación de cumplimiento, si no hay un acuerdo financiero con el país. Son sugerencias para mejorar el entorno de crecimiento. Sólo cuando hay un acuerdo, las recomendaciones son obligatorias, porque condicionan los desembolsos de los recursos de la asistencia financiera.







