Lito Santana
Cada primero de junio disparan las alertas en todo el país y en otras partes de nuestra América, sobre todo en la zona caribeña. Es que ese día arranca de manera puntual la Temporada Ciclónica. Y toda esta zona fue elegida por la naturaleza, como la ruta preferida para que ciclones, huracanes y tormentas, transiten “como Pedro por su casa”. La temporada ciclónica se extiende hasta el 30 de noviembre.
Los recuerdos son devastadores, inundaciones, tierras arrasadas, cosechas eliminadas, casas sepultadas, puentes derribados y muertes de personas y animales.
Pero para esta ocasión tenemos como consuelo que los expertos en estos temas han pronosticado, bajo reservas, que esta temporada será más suave que las anteriores.
“Los meteorólogos del Servicio Meteorológico Nacional de la NOAA pronostican una temporada de huracanes por debajo de lo normal para la cuenca del Atlántico este año. El pronóstico de la NOAA para la temporada de huracanes del Atlántico de 2026, que se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, predice una probabilidad del 35 % de una temporada cercana a lo normal, una probabilidad del 10 % de una temporada superior a lo normal y una probabilidad del 55 % de una temporada inferior a lo normal”, establece el reporte oficial de la NOAA, que es La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estado Unidos, responsable de predecir y dar seguimiento a los cambios en el medio ambiente mediante la investigación de los océanos, la atmósfera, el espacio y el sol.
Ellos son los que han dicho que: “se prevé que la temporada de huracanes en el Atlántico sea inferior a lo normal debido a diversos factores. Se espera que El Niño se desarrolle e intensifique durante la temporada, mientras que las temperaturas oceánicas en el Atlántico serán ligeramente superiores a lo normal y los vientos alisios probablemente serán más débiles de lo habitual. Las condiciones de El Niño tienden a favorecer la formación de menos tormentas tropicales y huracanes, mientras que las temperaturas oceánicas más cálidas y los vientos débiles propician una temporada más activa”.
Aun así, ya nuestros posibles visitantes huracanados tienen nombres seleccionados por la Organización Meteorológica Mundial, y son Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
Crucemos los dedos y “que San Alejo que los aleje”







