Por Federico Pinales
Uno de los principales problemas de muchos líderes religiosos, de esos que viven y han vivido como reyes a costilla de los ignorantes, es que intentan jugar con la inteligencia humana, como si todos fuéramos estúpidos funcionales.
Son tan engreídos, prepotentes, cínicos é incoherentes, que, en sus afanes por manipular y confundir a la gente, se muerden la lengua con sus propios dientes, al intentar diseminar sus fábulas y acomodadas interpretaciones bíblicas, para justificar genocidios.
La mejor prueba de esta afirmación está en los pronunciamientos de un líder religioso evangélico dominicano, que se pronunció en contra de la posición del actual papa católico, en contra de las guerras y en favor de la paz, mientras en la misma declaración pública no solamente respalda a los agresores, sino justificando las guerras y las muertes de quienes llama “terroristas y comunistas”
No hay forma humana de justificar muertes evitables, de seres inocentes e indefensos, solo por motivaciones personales, políticas, económicas y religiosas.
Dios no tiene mentirosos, asesinos, ladrones, gánsteres, violadores, dictadores, terroristas, comunistas ni perversos favoritos, como los tienen muchos “cristianos” americanos y dominicanos, así como muchos políticos que dicen llamarse demócratas y “defensores de los derechos humanos.
No entiendo cómo pueden llamarse cristianos, respaldando las acciones vandálicas y criminales de un convicto inhumano que amenazó con eliminar, de un solo plumazo a 90 millones de seres humanos, por resistirse a dejar que los despojen de sus riquezas por la fuerza, y a que le prohíban hacer uso de los mismos derechos que se abrogan otros, de tener medios de defensa, para protegerse de los agresores patológicos, que poseen más de 800 bases militares diseminadas en todo el globo terráqueo, para imponer sus voluntades a las buenasoó a las malas.
Dios no
discrimina entre feos y bonitos, entre: “izquierdistas”, “derechistas”, “centristas”; entre católicos, judíos, musulmanes, cristianos, ni de ninguna otra religión.
Según la biblia, que yo conozco, Dios solo ordena “amar al prójimo como así mismo”, “a no mentir, no matar, no robar, no levantar falsos testimonios ni codiciar los bienes ajenos.
Invadir a un país, matarle y apresarle a sus principales dirigentes, mediante acusaciones falsas para apropiarse ilegalmente de sus recursos, no tiene otro nombre que robo a mano armada. El que apoya eso es tan ladrón y criminal como el que lo ejecuta y no puede ser representante de Dios en la tierra, a través de ninguna religión; llámese católica, evangélica, musulmana, judía o como se le quiera llamar.
La justicia divina y también la terrenal, te dan una brecha para autodefenderte, cuando es atacado injustamente para despojarte criminalmente de lo tuyo. Sin embargo, aún dentro de esas circunstancias, la justicia es cuidadosa, cuando se maneja con responsabilidad, inteligencia y sentido humano.
De modo que ningún autoproclamado “representante” de Dios en la tierra tiene derecho a disponer de la vida de ningún ser humano. Mucho menos respaldar, en nombre de Dios, a criminales convictos y confesos, patrocinadores y promotores de genocidas.
Entiendo que en estos momentos lo correcto no es estar de un lado ni del otro, sinó colocarse del lado de la Paz, respetándole a cada quién el derecho a vivir como Dios manda, sin hipocresías ni cinismos Descarados y brutales, generadores de todos los males que amenazan con la existencia misma de la humanidad.











