Por Héctor Linares
El manejo de la crisis provocada en la economía dominicana por el alza del petróleo fruto de la guerra de Estados Unidos-Israel contra Irán, ya ha comenzado a reflejar necesidades de cambios o reforzamientos en algunas partidas del Presupuesto General del Estado (PGE) 2026.
Las transferencias corrientes, que representan la matriz de los subsidios que concede el Gobierno a la electricidad y a los combustibles en general, están evolucionando con mayor ponderación que la que se previó al diseñar el PGE.
El monto asignado para el 2026 completo por concepto de transferencias corrientes fue de RD$424,672.2 millones, con una ponderación proyectada de 26.16 % del gasto total del año, un monto de RD$1,622,833.4 millones.
Sin embargo, del 1 de enero al 17 de abril del año en curso el monto devengado por transferencias corrientes acumulaba un saldo de RD$144,009.1 millones, suma que representaba el 29.34% del gasto total ejecutado en el periodo analizado, unos RD$490,721.7 millones.
Un informe de la Dirección General de Presupuesto (Digepres) con cifras referidas del 1 de enero al 17 de abril, refleja que la ejecución de las transferencias va a un ritmo proporcionalmente mayor que el del calendario. Al 17 de abril, un total de 107 días, estaba agotado en un 29.31 por ciento, y la ejecución devengada de las transferencias corrientes representaba un 33.91 % del valor asignado para el periodo completo. El gasto total proyectado estaba ejecutado en un 28.13 % en forma devengada, es decir registrado, aunque no necesariamente pagado.
Se asocia esa aceleración en la ejecución de las transferencias corrientes, que representan la tercera mayor partida dentro de los gastos corrientes, a que a partir de la última semana de febrero el Gobierno aumentó el subsidio a los combustibles, para no traspasar la totalidad de las alzas que se han producido en los derivados de petróleo, a consecuencia del conflicto bélico en Medio Oriente, que ha llevado el precio del crudo desde un nivel cercano a US$66.00 el barril hasta más de US$100.00.
Además de los precios de los combustibles, el Gobierno, que busca mitigar el impacto inflacionario que implica incrementar la cotización de los derivados de petróleo, también ha estado subvencionando al sector eléctrico desde el PGE. Asimismo, dispuso un subsidio de RD$1,000 millones para los fertilizantes, en procura de que no suba el costo de producción en el sector agrícola y por consecuencia, los alimentos del agro.
Agotamiento de espacio
Las cifras de la Digepres muestrean que el espacio de ejecución de las partidas mayores de gastos corrientes estaba en el límite mayor, con poco espacio para aumentar montos sin que haya una modificación al PGE, como han sugerido algunos economistas, como el licenciado Haivanjoe NG Cortinas, extesorero General de la República.
Las cifras en su desglose confirman la alta inflexibilidad del gasto corriente, dominado por partidas como servicios personales y pago de intereses de la deuda pública, cuyo cumplimiento es vital para el Gobierno mantener la calificación de las agencias calificadoras que le permite al país lograr financiamientos mediante colocación de bonos soberanos en condiciones favorables. Condiciones favorables significa no pagar tasas muy elevadas por los instrumentos emitidos. De la calificación también depende la decisión de los inversionistas extranjeros que planean traer capitales al país.
Para el despegue del año 2026, el gasto de capital, como matriz de las inversiones públicas, presentaba cifras que reflejaban el papel que el Gobierno le había asignado como elemento llamado a dinamizar la economía durante el 2026, periodo para el cual la política fiscal debe jugar un papel importante en la promoción del crecimiento económico.
Del 1 de enero al 17 de abril el monto de gasto de capital registrado ascendía a RD$40,310.1 millones, suma que equivalía al 33.26 % del monto proyectado para el periodo completo, RD$121,192.6 millones.
El componente construcciones en proceso, que acoge las obras de infraestructuras iniciadas y en proceso, registraba un valor de RD$13,284.1 millones, que representaba el 20.22 % del monto proyectado para el ano completo, unos RD$65,675.1 millones .
En activos fijos, que los economistas en su lenguaje llaman formación bruta de capital fijo, se había ejecutado la suma de RD$9,597.5 millones, para una ejecución del 18.44 % del valor proyectado para el ejercicio fiscal completo, que es de RD$71,387.7 millones, mientras que en transferencias de capital el monto ejecutado era de RD$15,769.5 millones, que representaban el 21.60 % del valor asignado para el 2026 completo. Las transferencias de capital son las asignaciones a entidades descentralizadas como Instituto Nacional de Aguas Potables (INAPA), Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) y el resto de las llamadas Cora, que ejecutan obras de infraestructuras, generalmente hídricas, como acueductos, presas y canales.
Partidas rígidas
Las partidas presupuestarias con mayor rigidez son las relativas al servicio de la deuda pública, con el pago de los intereses encabezando el pelotón. Entre el 1 de enero y el 17 de abril esa partida había consumido RD$95,777.6 millones, alrededor de US$1,570 millones. La ejecución equivalía al 29.53 % del valor asignado para el 2026, que es de RD$324,257.1 millones. El pago de los intereses representa el segundo mayor renglón de gastos corrientes.
El otro renglón vinculado a la deuda pública que consume importantes recursos presupuestales y que técnicamente se clasifica como gasto de capital, es el de las aplicaciones financieras, que registra los pagos al principal o amortización de la deuda pública.
En los primeros 107 días de ejecución presupuestaria, por intereses y el principal de la deuda, el PGE había destinado RD$136,087.7 millones, equivalente al 30.21 % del presupuesto ejecutado en ese periodo.











