Por Yancen Pujols
El “Aguatero” ha venido de menos a más y este 2026 es crucial en sus aspiraciones de consolidar más su figura en las Grandes Ligas.
Por cierto, hay posibilidades de un contrato. ¿Qué tan rápido llegará? El protagonista de esta nota bien puede acelerar ese proceso.
Junior Caminero, quien se autodenominó el “Aguatero”, ya que quería estar en la selección dominicana del pasado Clásico Mundial hasta pasando agua a sus compañeros, lleva varias temporadas poniendo un buen show en un terreno de béisbol.
Desde aquel famoso palo para el Escogido en la final contra el Licey (enero 2025), sus bonos han aumentado.
Fue el dominicano de más jonrones (45) e impulsadas (110) en 2025, por igual causó sensación en el Clásico. Es un pelotero con buen manejo mediático. Súmele a eso que cuenta con 22 años de edad, así que los vientos están a su favor para “cuadrar la caja”, como popularmente se dice en nuestro territorio.
Dicho eso, la próxima campaña de Grandes Ligas, pautada para comenzar este miércoles 25 de marzo, con un único partido entre los Yankees y los Gigantes de San Francisco, presenta retos mayúsculos para el joven tercera base de los Rays de Tampa.
Uno de ellos, probablemente el principal, es que su sostenido avance le genere un mayor cuidado de una oposición que ha visto de lo que es capaz, y por ende, hay que tratarlo distinto.
De un lado le ponen la marca escarlata, un sello que diga “este no nos puede ganar”. Por el otro, la sagrada misión de probar que no es golondrina de un solo verano, figura en la que muchos han encajado con la llamada “maldición del segundo año”.
Caminero debutó a finales de 2023, pero su primer año como titular fue 2025.
En esta campaña no estará como local en el amistoso parque de entrenamiento de los Yankees en Tampa, sino que regresará al Tropicana Field, con otras dimensiones.
En la pasada estación, fueron muchos los cuestionamientos de que dio muchos palos por jugar en el “pleisito” de los Yankees.
Dar más de 30 jonrones o pasar de los 40, sería un excelente “tapaboca” para la legión de escépticos que sabemos abunda en el mundo del béisbol.
Por eso, será clave que entienda que la paciencia en el plato jugará un rol protagónico en sus aspiraciones. Jamás debe pensar que puede ser un súper héroe. Si no le lanzan, que aumente su cuota de bases por bolas, una asignatura en la que debe elevar sus notas.
En 2025, tuvo 125 ponches y 41 bases por bolas. Eso debe mejorar, al igual que sus porcentajes, especialmente el de embasarse, que fue de .311.
Mientras más educado sea en el plato, mayor amenaza será para los rivales. Pulir la fineza y combinarla con poder no se ve a diario.
Su defensa fue buena y reportes indican que es un trabajador incansable. Afinarla aún más incrementaría su peso y valor en el negocio.
Caminero será un joven con varios retos en la estación que está al doblar de la esquina. Le ha demostrado a Tampa que puede ser la cara de un equipo.
Quizás los Rays le han ofrecido o están negociando. A lo mejor la tropa de la División Este de la Liga Americana quiere ver un tremendo inicio de contienda.
En definitiva, la meta de Caminero es mejorar, mostrar más paciencia con el madero ahora que todo el béisbol sabe que hay municiones para desaparecer pelotas.
Y hablando de saber esperar, que no se presione por un pacto a largo plazo ni acepte una propuesta que no le convenga por el solo hecho de decir “me aseguré”. La premura es parte del fracaso.
Que se concentre en demostrar que no fue un ventarrón, sino que es una tormenta que causa estragos en cada temporada. La historia dice que cuando se es consistente en la producción, llueven los millones de dólares.










