Por Octavio Santos
Un documento técnico titulado “Corredor de Transporte Público Este–Oeste–Área Metropolitana de Santo Domingo”, plantea el desarrollo de un sistema ferroviario metropolitano soterrado en el principal eje Este–Oeste de la capital como alternativa a la propuesta de monorriel elevada impulsada por el Fideicomiso para el Desarrollo del Sistema de Transporte Masivo de la República Dominicana (FITRAM). El plan propone que el tramo urbano de mayor densidad se construya en túnel, con el objetivo de atravesar la ciudad sin ocupar superficie ni introducir estructuras visibles sobre las principales avenidas.
El documento al que Pronosticamedia.com ha tenido acceso y que ha sido desarrollado por una empresa ferroviaria española, estructura el corredor como una infraestructura continua que conecta el este y el oeste del área metropolitana, integrando nodos estratégicos como el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, la avenida Charles de Gaulle, el Aeropuerto Internacional de Las Américas, Plaza de la Bandera, Puerto de Haina, Boca Chica y San Cristóbal, mediante una implantación progresiva por fases.
Según el plan maestro, el proyecto se divide en cinco fases: una primera fase entre Charles de Gaulle y el Centro Juan Olímpico, construida completamente en túnel; una segunda fase también soterrada entre el Centro Olímpico y Pinturas; y tres fases adicionales hacia el aeropuerto, Boca Chica y San Cristóbal, que combinan tramos a nivel y elevados fuera del núcleo urbano más denso.
La primera fase, considerada el núcleo inicial del proyecto, tiene una longitud de 8.4 kilómetros, entre el Centro Olímpico y la avenida Charles de Gaulle. Se plantea como un túnel de doble vía, construido con tuneladora, con ocho estaciones subterráneas, distribuidas a lo largo del trazado. El costo aproximado de esta fase se estima en 940 millones de dólares, desglosados en 660 millones en infraestructura y 280 millones en superestructura.
El trazado cruza bajo el río Ozama y conecta áreas gubernamentales, sanitarias, culturales y residenciales. Entre las estaciones identificadas figuran Centro Olímpico, Ministerio de Hacienda, Palacio Nacional, Parque Enriquillo, avenida Faro a Colón, Hospital Darío Contreras, San Vicente de Paúl y Charles de Gaulle, configurando una red de accesos distribuidos a lo largo del eje Este–Oeste.
Desde el punto de vista constructivo, el sistema se basa en un túnel doble, donde cada vía ferroviaria discurre en su propio conducto estructural dentro de una sección excavada con tuneladora. Este método permite una implantación subterránea continua bajo la ciudad, reduciendo la ocupación de superficie y permitiendo que el corredor atraviese zonas densamente urbanizadas o pobladas sin modificar la estructura vial existente.
El documento no presenta el corredor como una obra aislada, sino como un eje metropolitano extensible que puede prolongarse progresivamente hacia el oeste, conectando con San Cristóbal y el Puerto de Haina, y hacia el este, enlazando con el Aeropuerto Internacional de Las Américas y Boca Chica. La lógica del plan es construir primero el tramo urbano más complejo —el soterrado— y luego extender el sistema hacia áreas periféricas con soluciones constructivas distintas.
En conjunto, el documento plantea que el eje ferroviario soterrado permitiría estructurar la movilidad Este–Oeste del Gran Santo Domingo mediante una infraestructura continua, implantada por fases, con un núcleo subterráneo en las zonas de mayor densidad urbana, que atraviesa la ciudad sin ocupar espacio en superficie ni introducir estructuras visibles sobre sus principales avenidas.





