Por Emiliano Reyes Espejo
(y Parte IV)
– “Llegó la hora de industrializar la producción agropecuaria en el Sur”, comentó un reputado ciudadano sureño tras reflexionar sobre las sugerencias que ya se han hecho en ese sentido, incluso a nivel del Estado. Las potenciales inversiones (turismo, energía, minería) tienen la virtud de crear las ansiadas condiciones que permitirán la industrialización del Sur.
A estas alturas del tiempo ¿qué se está haciendo?: “La industrialización y el desarrollo productivo de la región Sur de la República Dominicana se impulsan a través de varios proyectos estratégicos liderados por el gobierno y el sector privado”.
Las iniciativas se comenzaron a debatir formalmente en diciembre de 2021 cuando el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) estimuló un diálogo de los consejos provinciales de desarrollo en las siete provincias de la zona fronteriza.
Me referí a estos debates en un artículo anterior. Precisaba que “esas reuniones fueron aprovechadas para firmar la Alianza para el Desarrollo de la Zona Fronteriza, además de que se acordaron a su vez “los ejes de desarrollo económico a ser priorizados para impulsar el bienestar de quienes residen en estos territorios”.
Precisé, entonces, que tal y como fueron discutidas y enfocadas, “resulta y viene a ser que estas iniciativas han creado un mar de expectativas entre los habitantes de esta apartada y empobrecida región”.
La zona fronteriza
Los diálogos iniciados en las gobernaciones provinciales eran parte del proceso de formulación de la Estrategia de Desarrollo de la Zona Fronteriza, en la cual se considera como fundamental “impulsar iniciativas que respondan a las prioridades del territorio”.
En un primer diálogo realizado en la Gobernación provincial de Pedernales se priorizaron el turismo sostenible, la consolidación e industrialización del sector agrícola, el comercio binacional, el sector pesquero y el fortalecimiento de la micro y pequeñas empresas de servicios.
¿A dónde han ido a parar los proyectos que fueron resultados de la mayoría de estas discusiones?
Industrializar el Sur
La mayoría de las iniciativas discutidas en las señaladas reuniones provinciales están pendientes de realización. Según investigaciones realizadas en instituciones del Estado, la inversión en la industrialización del Sur se ha puesto en marcha a través del organismo oficial Proindustria, el cual ejecuta “proyectos de expansión de infraestructura industrial en el Sur que superan los RD$133.8 millones”, cifra que consideramos sorprendentemente pírrica (una chilata) para lograr un verdadero desarrollo de esta vasta demarcación del país.
Esos recursos fueron orientados a fortalecer la capacidad productiva de la región, además de impulsar “la ampliación de parques industriales en zonas estratégicas del Sur (como el de San Cristóbal) que ha sumado inversiones operativas superiores a los RD$271 millones, orientadas a la generación de empleos directos”.
“A nivel nacional y con un fuerte impacto en los valles del Sur, los planes estratégicos y de cooperación (como los estructurados junto a la FAO) contemplan un plan de inversión específico para el desarrollo de infraestructura agroindustrial que asciende a US$18.9 millones (dentro de un fondo global de intervención de US$35.6 millones)”.
“Adicionalmente, programas como el Plan San Juan 2050 buscan canalizar recursos para la transición definitiva del agro tradicional hacia un ecosistema agroindustrial tecnificado”.
Esto, sin desglosar los proyectos de inversión pública por provincias del Sur (como Barahona o San Juan de la Maguana) “o las facilidades de financiamiento vigentes para tecnologías climáticas en agronegocios”.
El Observador
El ciudadano sureño erigido observador sobre cómo la marcha la zona, plantea una acertada visión sobre las necesidades de la región que lo llevan a sugerir la necesidad de industrializar productos de la región, los cuales según destaca, pueden ser transformados para que en el proceso se generen empleos y produzcan beneficios adicionales a los productores.
Éste ha observado, cómo en el transcurso de los años se desperdicia el potencial agropecuario de la región, afirmando que lo lógico sería industrializar los productos y crear fuentes de empleos para los jóvenes del Sur Profundo.
“Hablamos de San Juan de la Maguana y su granero, Neiba y sus uvas, Tamayo y Vicente Noble con sus plátanos”. Nos relató que esos rubros podrán servir como materias primas para instalar fábricas de platanitos y elaborar harina de plátanos, que también se puede producir aceites de coco y carbón activado. También, producir artesanía de la concha o “cueco” del coco para la atracción turística.
Asimismo, se pueden procesar los tomates y producir salsas; se deben instalar invernaderos, impulsar la ganadería, producir carnes y lácteos, procesar jugos de frutas variadas en Azua y Baní, industrializar el café y el cacao de Barahona, aprovechar aún más los desechos de la industria azucarera, como sería producir madera prensada y otros derivados.
Industria pesquera en Pedernales
“Crear una industria pesquera en Pedernales modernizando la flota de embarcaciones de los pescadores, con lo cual se aumentará la pesca para atender las demandas de la futura inversión hotelera”, subrayó. También se puede fomentar otra vez la producción e industrialización del algodón, así como aprovechar mejor “la piedra de larimar que sólo se produce en Barahona”.
Dichas sugerencias contribuirán a aumentar los aportes de la región Sur al Producto Interno Bruto (PIB). Según datos oficiales, las tres zonas del sur del país (Valdesia, El Valle y Enriquillo) “concentran aproximadamente entre el 14.5% y el 14.9% de la producción total de la República Dominicana”.
Se trata, en primer término, de una visión que apunta hacia expectativas diferentes y enfatiza sobre la necesidad de la industrialización y el desarrollo de la región Sur mediante el fomento de agronegocios, a la vez que se impulsan varios (mega) proyectos estratégicos “liderados por el gobierno y el sector privado”.
En ese sentido, resalta el Parque Industrial de San Juan de la Maguana, el cual conlleva “su ampliación con la inauguración de nuevas naves industriales (elevando a cinco las estructuras operativas) e inversión de RD$271 millones, con fondos transferidos para dos naves adicionales y una proyección de más de 1,200 empleos directos”.
Inversiones vitales
Esas iniciativas incluyen también el proyecto de desarrollo turístico de Pedernales (Cabo Rojo) que conlleva la puesta en marcha de “un polo de inversión multimillonario (que supera los US$3,000 millones proyectados) enfocado en infraestructura hotelera, llegada de cruceros y dinamismo económico regional”.
Igualmente, se gestiona la iniciativa presentada para posicionar al país en el sector aeroespacial, tecnológico e innovación para diversificar la economía del Sur; dar continuidad a las obras de gestión hídrica y desarrollo agropecuario e hidroeléctrico con asignaciones plurianuales (incluyendo más de RD$875 millones para obras complementarias); inversiones de más de RD$713 millones para la construcción de 14 estructuras deportivas y techados en provincias del Sur como Peravia, San Cristóbal, Independencia, Elías Piña, San Juan, Barahona y Azua.
Las inversiones proyectan, asimismo, procesos de remozamientos y diagnósticos de producción más limpia impulsados por Proindustria y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), con miras a elevar la competitividad de las PYME y zonas francas locales (que representan cerca de 17% de los empleados del sector a nivel nacional).
Detallado este marco de posibilidades en la región Sur, surgen las siguientes iniciativas:
1) Crear un “pool que integre a senadores, diputados y alcaldes” de las provincias y municipios de la región (independientemente de sus partidos políticos). Esta asociación buscará reclamar, apoyar y lograr la feliz finalización de los proyectos iniciados en la región. Los senadores deberán crear una estructura, una especie de Observatorio que se encargue de supervisar, dar seguimiento y plantear reclamos sistemáticos para garantizar la calidad de dichas obras.
2) El pool de senadores, diputados y ayuntamientos deben abocarse a elaborar y proponer leyes, decretos y resoluciones que contribuyan, entre otras acciones, a crear “incentivos fiscales especiales” para motivar nuevas inversiones en agroindustrias, energía limpia y minería en el Sur.
3) Los incentivos fiscales se destinarán a fomentar nuevas agroindustrias como alternativa para industrializar rubros agrícolas como el plátano, guineo, café, cacao, frutas, etc.
*El autor es periodista. [email protected]




