Sección 8: asistencia para el pago de alquiler de viviendas

Este programa fue aprobado por el Congreso en el año 1974, dentro de lo que es la Ley de Vivienda y Desarrollo Comunitario, que estaba en vigencia desde 1937.
Para tener derecho a ese beneficio existen ciertos requisitos y el interesado debe seguir algunos pasos y cumplir con ciertas exigencias.

Objetivos de la ley

El principal objetivo de esta legislación es el de garantizar a las familias de muy bajos recursos, un alojamiento digno y un ambiente adecuado para vivir, en lugares distintos a las viviendas públicas.

Aplicación

Para poder recibir este beneficio de asistencia federal, lo primero que deben hacer los interesados, cuyos ingresos deben ser muy bajos, es aplicar al programa y si su solicitud es aprobada, se les entregará un vale.
Con el vale que les es entregado, deben buscar una casa o apartamento. Entonces, la autoridad de vivienda local pagará la mensualidad de manera directa al dueño de la propiedad.
El vale permite cubrir una parte o el monto total del alquiler.

El proceso de solicitud

Antes de realizar su aplicación, la persona que solicita, debe tener claro dónde quiere vivir, en primer lugar, porque cada autoridad local de vivienda tiene reglas diferentes para su Sección 8 y porque al saber el vecindario en que quiere vivir, también sabrá en cuál oficina deberá presentar su solicitud. Si no encuentra una oficina en ese sector, el interesado puede realizar su petición en la oficina más cercana.
Debe revisar si sus ingresos se ajustan dentro de los requisitos de elegibilidad.
En estado migratorio es importante, así que en la solicitud debe informarse el estado migratorio de todos los que integran el grupo familiar y al menos uno debe contar con documentos para vivir legalmente en los Estados Unidos.
Las autoridades de vivienda deben verificar los antecedentes penales del solicitante, así como de todas las personas que van a vivir en ese hogar.

Responsabilidad

Algo que deben tener en cuenta quienes aplican es el número de habitaciones que debe tener el apartamento o casa que buscan, y a cuánto asciende el monto para el cual califican.
Es importante calcular el monto al cual ascienden los servicios de agua, calefacción, aire acondicionado, luz, Internet, gas. Pues si no hacen estos cálculos podrían tener dificultades en el futuro.

Otra de las responsabilidades que asume el solicitante es pagar el denominado depósito de seguridad. Por lo que quienes aplican deben preguntar a quiénes alquilan los inmuebles, si exigen el pago de un depósito de seguridad y a cuánto asciende el mismo.

En la lista de espera

En la mayoría de los casos, el número de solicitudes es mayor al número de vales disponibles, por lo que es probable que muchos de los aspirantes a este beneficio, quedarán en una lista de espera.

Un dato importante es que antes de hacer su solicitud, es importante abrir una cuenta de correo electrónico. Ahí recibirá información y podrá verificar cuando haya vale disponibles. Las personas podrán inscribirse en tantas listas como puedan, pero deben estar dispuestas a vivir en los vecindarios en los cuales aplican.
Existen ciertas condiciones que agilizarán el proceso. Personas con discapacidad o con condiciones de salud, como asma, avalada por un certificado médico.

Imposible

Si se comprueba que el solicitante o algunos de los que le acompañarán en la vivienda, figuran en el registro de delincuentes sexuales, nunca podrán obtener este beneficio.
Tampoco lo recibirá alguien que haya sido condenado por producir Metanfetaminas en viviendas federales, ni aquellas personas que hayan sido desalojadas de una vivienda por problemas con drogas en los últimos tres años.

Beneficiarios

Para el año 2018, más de cinco millones de personas ya habían utilizado los vales para el pago total o parcial de su alquiler.
El monto máximo por mes de los vales de elección de vivienda o (Housing Choice Voucher Program) es de 2,200 dólares por mes. Estos fondos pueden ser utilizados para la compra de viviendas.

Por las nubes

La autoridad de vivienda establece que las familias disponen entre un 30 o un 40 por ciento de sus ingresos para el pago de un lugar donde vivir. Lo cierto es que en la práctica, el por porcentaje destinado al pago de arrendamiento puede llegar a devorar más del 50 por ciento de los ingresos mensuales.

Larga espera

Las personas pueden permanecer en la lista de espera por meses y hasta años, pero deben ser pacientes.
El tiempo de espera será más largo, si no entrega a tiempo los documentos que le sean requeridos.

Los plazos

Las personas, luego de recibir la aprobación de su caso, tienen de 60, 90 o 120 días para encontrar la vivienda. Si no logran hacerlo en ese tiempo, deben solicitar, lo antes posible, a la Autoridad de Vivienda, una extensión del plazo.
La autoridad otorgará ese plazo, siempre y cuando, la persona demuestre que ha estado buscando la vivienda.
Por eso, es importante tomar nota de las casas, direcciones y datos que demuestren que realmente esa persona ha estado buscando la vivienda.

Obstáculos

Se ha establecido que ciertos dueños de viviendas ponen trabajas a las personas que acuden en busca de vivienda y presentan los vales del programa, como una forma de obligarlos a vivir en áreas específicas de vecindarios.
Por esta razón, algunos estados han establecido leyes para hacerle frente a esta práctica.
Para 2019, unos 14 estados ya habían puesto en vigor leyes específicas que prohíben que dueños de propiedades rechacen inquilinos por el simple hecho de utilizar vales de vivienda.

Es más, si algún propietario coloca un letrero donde se lea que no se acepta inquilinos de Sección 8, esta persona puede llamar a la Autoridad de Vivienda, a alguna oficina de ayuda legal o a un abogado.

Intransferible

El vale no se puede transferir a otra persona. Solo si el titular muere, se divorcia, o es condenado por un delito este vale podrá quedarse en manos del grupo familiar. Los vales no se heredan y no se venden.

Grupos de apoyo

Muchas veces, las personas no se animan a aplicar por esta ayuda, por la misma razón que tampoco lo hacen por las otras opciones con que cuentan los residentes de bajos recursos de las diferentes ciudades de los Estados Unidos, por la dificultad del idioma y por la falta de acceso a información oportuna que les ayude a establecer si son o no elegibles.
Por eso, algunos que han completado ese proceso y se han beneficiado del programa, se han unido y creado comunidades y grupos de apoyo que a través de las redes sociales ofrece orientación a las personas para ayudarlas y acompañarlas en el trayecto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *