sábado, marzo 2, 2024

¿Qué viene después del discurso de Medina ante la acusación contra sus exministros?

Por Osvaldo Santana

El presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) superó con creces la reactiva y sintética respuesta que en principio había dado el comité político en la voz de su secretario general Charlie Mariotti: “no tenemos miedo”, ante los graves cargos de corrupción de la Procuraduría General de la República contra tres exministros, otros dirigentes y varias personas más, pero no abordó el fondo de la cuestión. Optó por considerar que “en la República Dominicana se está aplicando el guion de la politización de la justicia. El ya tristemente famoso “Law Fare”… una de las derivas más desastrosas que puede vivir un país.

Y agregó: “Hemos visto cómo algunos miembros del Ministerio Público han desconocido su deber de investigación imparcial y se han entregado, ya sin disimulo, a la persecución política. A la persecución abierta y arbitraria de un solo partido: el Partido de la Liberación Dominicana (PLD)”.

El expresidente Medina dio una respuesta política, como corresponde a un líder de una agrupación. Es su discurso, y es parte del trabajo para tratar de salvar a su partido de lo que entiende como una persecución.

Y en efecto, sostiene que “lo que está ocurriendo es un atropello, es un abuso y, si alguna vez lo estuvo, hoy no está motivado por el deseo de justicia. Estas acciones solo buscan intimidar al partido con más posibilidades de vencer en las elecciones de 2024”.

¿Es su respuesta adecuada?

Debe preguntarse si la respuesta del presidente del PLD, que en la práctica suscribe lo que ya había adelantado el comité político durante su ausencia, será la más indicada para esa agrupación, y especialmente frente al país.

Tan pronto se produjo el arresto de los exministros José Rafael Peralta, Donald Guerrero y Gonzalo Castillo, excandidato presidencial, el PLD lo denunció como una persecución, y de hecho alentó a la movilización, bajo la consigna de que no se tiene miedo y que sus militantes estarían en las calles.

El comité político, en términos estrictamente relacionados a la detención de sus dirigentes, dijo: “Nuestra única posición es y siempre ha sido el cumplimiento de lo dispuesto en la legislación dominicana, en fondo y en forma, siempre respetando la dignidad de los investigados y la presunción de inocencia. Más no podemos dejar de expresar nuestra profunda indignación por la manera oportunista y atropellante en que fueron detenidos nuestros compañeros por parte de un Ministerio Público que está actuando como un instrumento de la reelección de Luis Abinader”.

Al margen de las consideraciones partidarias, está la sociedad, la cual ha seguido con atención el desarrollo de los acontecimientos. Perpleja, la ciudadanía se encontró al amanecer del pasado domingo 19 de marzo que los exministros, otros funcionarios de menor rango, para un total de 20 personas, habían sido detenidas en un amplio operativo en el Distrito Nacional, provincias Santo Domingo y San Pedro de Macorís, por una detallada gama de acusaciones, que incluyen estafa contra el Estado por más de RD$19 mil millones, lavado de activos, coalición de funcionarios, etcétera. 

Ahora, Medina plantea que todo es parte de un plan, ya aplicado en otros países, de judicializar la política con el propósito de destruir al PLD. En la práctica, conseguir a través de la justicia lo que no podrían alcanzar en las urnas: la reelección de Luis Abinader.

Pero el presidente Medina eludió abordar o considerar de manera específica las acusaciones contra sus antiguos colaboradores. El grueso de las defraudaciones que se les atribuyen, que es parte esencial de la cuestión, y es lo que arguye y motoriza la acción del Ministerio Público.

El mensaje a los peledeístas

En lo que tiene que ver con el PLD, la cuestión no estriba tanto en si se persigue o no a sus dirigentes por motivos políticos. Ante las acusaciones tan concretas, lo que tiene valor y trascendencia es si éstas tienen fundamentos válidos. Si se trata de infamias o realidades, y es en los tribunales donde deben ser ventiladas.

La situación se agrava con la aparición de varias familias que habrían sufrido expropiaciones de bienes inmuebles de parte del Estado, y según alegan solo les pagaron una parte ínfima en relación con los montos librados por el Ministerio de Hacienda por el pago de esas propiedades.

En esa perspectiva, el discurso de Medina se enfoca en una defensa activa, que tiene asidero en el criterio de uno de sus legendarios dirigentes de que “la pelea es peleando”.

“Vamos a seguir peleando las luchas que son realmente de la gente, conectando con sus necesidades y dándoles respuesta: Comida en la mesa, empleos, salarios decentes, escuelas, hospitales dignos, calles limpias de delincuentes, orden y paz social. ¡Esa es nuestra única agenda! La que tuvimos siempre en los gobiernos del PLD, aunque algunos quieran desdibujar la historia.

“Y si algo ha demostrado este partido y cada uno de ustedes es que tienen grandeza en el alma y en el corazón. Ustedes, todos juntos son un alma inmensa, una esperanza infinita, un corazón incansable.

“Ustedes son el PLD que frenará todos los intentos mezquinos de robar nuestra memoria y de pisar nuestros derechos. Ustedes son el partido que no caerá, diga lo que diga ese guion importado, escrito por mentes maquiavélicas”, dijo.

 ¿Un llamado a la unidad?

Una parte de su discurso podría interpretarse como un llamado a la unidad a terceros, pese a que se quejó en algún momento de que la persecución es solo contra el PLD. Pero su llamado se produce inmediatamente después de poner a sus compañeros en el centro de la exposición.

Luego afirma: “Pero no solo eso. Estamos a tiempo de unirnos también para exigir a este gobierno responsabilidades por el deterioro material al que están sometiendo al pueblo dominicano. Por la pobreza creciente, por el miedo en las calles, por el desmantelamiento del sistema de salud, por el caos de la educación, por la falta de empleos y los altos precios de los alimentos. En fin, la lista es interminable”.

Quizás no sea suficiente para asumir que se trata de un llamado a la unidad con otras fuerzas. Sin embargo, en esa dirección podría argüirse que se supone que ya los peledeístas están unidos, y no tendría sentido que los llame a la unión.

El PLD no está solo

Inmediatamente después, Medina afirma: “Por eso sabemos que el PLD no está solo en esta lucha. Porque la gran mayoría de los dominicanos, sin importar la clase social o la preferencia de partido, sabe que un gobierno que hoy abusa de su poder para perseguir a otro partido, mañana lo hará para encerrar a los que piensan distinto y pasado mañana para reprimir las protestas legítimas del pueblo. Y no quieren volver a ese camino”.

Entre discurso y realidad

Mientras tanto, los acusados están encerrados con unas acusaciones concretas. Las movilizaciones y discursos del PLD no pasan de ser “acciones políticas” ante lo que ha sido un duro golpe contra hombres clave del gobierno pasado y de su cúpula dirigencial. 

Hay que insistir, más allá de las pasiones que pudieran unir a los peledeístas, si eventos como los que se vive no impactará en sus filas, a militantes y dirigentes que ingresaron al PLD bajo el predicamento de la ética boschista, a los seres humanos que se sacrificaron para construir un partido de liberación nacional. 

Las acusaciones son muy pesadas, y si bien se presume la inocencia, habría que preguntarse hasta dónde se estaría aventurando el Ministerio Público haciendo señalamientos de ese calibre.

También, hay que suponer que el país, el colectivo nacional, está en el centro de todo esto, y el presidente Medina necesariamente debe pensar cómo lo ve la Nación, cómo observa a un partido que desde 2019 pierde militancia y dirigencia, con el sambenito de la corrupción cada vez sobre el cuello.

LA ACUSACIÓN

Concretamente, Castillo, Guerrero, Peralta y demás implicados el Ministerio Público los acusa de asociación de malhechores, desfalco, coalición de funcionarios, falsificación de documentos públicos y privados, soborno y financiamiento ilícito de campaña a una escala sin precedente, lavado de activos, entre otros. El expediente consta de más de 3,000 páginas, con más de 1,200 pruebas documentales. Se les acusa concretamente de apropiarse de más de RD$19 mil millones.

Según el informe preliminar del Ministerio Público sobre las acciones atribuidas a la red descubierta por la   Operación Calamar, el grupo operaba “bajo las instrucciones y acciones precisas y directas del ministro de Hacienda (Donald Guerrero)”. El grupo proyectaba pagos bajo el concepto de Pago de deuda administrativa por concepto de acuerdos transaccionales de los que se distrajeron RD$12,000,000,000.00 por operaciones relacionadas a expropiaciones de terrenos en áreas protegidas y la simulación de compra y venta de terrenos bajo la modalidad de deuda administrativa. 

Además, según el Ministerio Público, el grupo utilizaba otros medios ilícitos como los contratos de cesiones de crédito por más de RD$10,500,000.00 facilitados a personas de “entera confianza de la estructura” sin que se pueda justificar en qué se fundamentan esas cesiones de crédito. “Ya que las personas físicas o morales que son beneficiarias de las mismas no realizaban pagos ni acciones que justifiquen ni una parte ínfima de los montos cedidos; en ocasiones, las empresas utilizadas eran sociedades comerciales de carpeta, que fueron disueltas luego de cumplir con su objetivo de ser los vehículos societarios utilizados para distraer sumas millonarias del patrimonio público», indica el expediente.

El Ministerio Público revela que evitó la distracción de RD$13,431,238,340.46 de los fondos públicos que quedaron pendientes de pagos, equivalente al 20% de las sumas que fueron distraídas y otros procesos de pagos que están bajo investigación 

LOS ACUSADOS: 

Exministro de Hacienda, Donald Guerrero; Exministro administrativo de la presidencia, José Ramón Peralta; Exministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo; Ex contralor general de la República, Daniel Omar Caamaño; Exdirector del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), Luis Miguel Piccirilo; Exdirector de Catastro Nacional, Claudio Silver Peña; Exdirector de Casinos y Juego de Azar, Oscar Chalas Guerrero; Exdirector Juegos de Azar, Julián Omar Fernández; Roberto Santiago Moquete; Agustín Mejía Ávila; Emir José Fernández; Paola Marcial Reyes; Alejandro Constanzo; Yahaira Brito Encarnación; Ana Linda Fernández; Ángel Lockward; Aldo Antonio Gerbasi; Ramón David Hernández: Víctor Matías Encarnación y Rafael Parmenio Rodríguez Encarnación.

Osvaldo Santana
Osvaldo Santana
Osvaldo Santana es periodista.

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