Pedernales, de Dorfman al presidente Abinader

Alfonso Tejeda
Tal vez con la misma pasión y cuestionables arribos nos abocamos a asumir como refuerzos imbatibles los contenidos de libros como "Periodismo y lucha de Clases", de Camilo Taufic y "Para Leer al Pato Donald" de Ariel Dorfman y Armando Mattelart, llegados al país a mediados de 1970, cuando ya el gobierno de la Unidad Popular en Chile era víctima sangrienta de la crueldad potenciada por la intolerancia imperialista y la abyección local vestida de uniforme.

Esos libros llegaron con una prontitud más oportuna que la reposada valoración con que se debieron leer, y medio siglo después, Dorfman se distanciaría de su texto, confesando que junto a Mattelart lo "ensamblaron" ante la urgencia de respuesta a lo que entonces era la "penetración cultural" impulsada por Estados Unidos, país en que él vive desde hace más de 30 y desde donde escribió su autobiografía: "Rumbo al sur, mirando al norte".

Una reciente carta pública del muy cercano periodista pedernalense Tony Pérez, dirigida al presidente dominicano Luis Abinader, me recordó este último título, que expresa el dilema del autor por retornar a sus orígenes, el sur americano, su Chile adoptivo, pero que sin embargo lo entrampa el norte imponente, y que parece es lo que afecta a Abinader en su relación con Pedernales.

Toni Pérez, que con muy robusto talante se define primero como "pedernalense" por encima de sus muy bien ganados méritos profesionales, reconoce en esa carta la disposición inicial del presidente dominicano para lograr en esa provincia lo que él define como "un singular proyecto de desarrollo turístico" que lleve a Pedernales el justiciero y reparador avance económico-social que satisfaga las necesidades de los residentes en esa zona.

Consciente es el periodista y catedrático que "tener un potencial (como en realidad lo tiene Pedernales) es una cosa, pero lo que se hace con él es lo más importante", y de ahí nacen viejos, pero siempre renovados afanes y luchas comunitarios por el desarrollo. Afanes y luchas que él reconoce el presidente Abinader pareció hacer suyos desde que iniciara la gestión de gobierno, visitando cuatro veces la provincia y colocando en su agenda esa promesa que ningún otro mandatario ha empujado hasta donde está.

Advierte Toni Pérez que en el ánimo presidencial parece haber una tibieza que apaga el optimismo inicial de los pedernalenses, cuando obras realizables en poco tiempo y sin mayores contratiempos, ahora alimentan las dudas y la frustración, tal como viene ocurriendo desde 1996, cuando desde el gobierno se despertó con fuerzas la esperanzas del lejano pueblo sureño.

Para despejar esa creciente expectación, Toni Pérez sugiere al mandatario que desde este enero retome con el brío de equipos pesados, trabajando hasta 24 horas al día, la construcción de la carretera Enriquillo- Pedernales, iniciada hace años; la Pedernales-Acetillar, el frente marino (malecón) y la subestación eléctrica, obras prioritarias que teme la progresiva campaña electoral arrincone en lo que resta de gestión gubernamental.

El eterno Joan Manuel Serrat, en una introducción que hace al musicalizar el poema "El Sur también existe" (de Mario Benedetti) enseña: "Yo diría que el Norte es el Poder y el Sur es todo aquello que pelea por lo justo, que el Sur es la esperanza", predicamento que me hace unirme a Toni Pérez y los pedernalenses para decirle al presidente Abinader que vuelva "rumbo al Sur", pero con la "mirada del Norte".

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