Paciencia y calma

Quizás nadie pueda explicar qué nos está pasando. Pero dando seguimiento a algunos hechos reportados en medios de comunicación escritos, televisivos o por el Internet, la violencia que hace décadas golpea al país alcanza nuevos ribetes que deben preocuparnos.
Hace uno días dos ciudadanos iniciaron una discusión sobre el impacto del “tema haitiano”. Con esa conversación salida de control abordaron un autobús del servicio de transporte público del Gran Santo Domingo y uno de los hombres le dio varias puñaladas al otro y lo mató en pleno vehículo y encima de los demás pasajeros.
En Higüey, un señor estaba tomando cerveza en un colmado. Cuando el propietario le fue a cobrar, se negó a pagar y ahí mismo perdió la vida. En un juego de dominó entre vecinos, una discusión por una jugada terminó en una refriega en la que murió uno de los jugadores y otro terminó herido.
Conozco un caso de dos compañeros de trabajo que se entraron a trompadas por un turno en el microondas que le sirve para calentar su almuerzo.
La lista podría ser más extensa, pero sólo quiero mencionar esos casos como referentes para afirmar que otro tipo de violencia penetra entre los dominicanos.
Como estamos en agosto, la gente puede achacar estos actos al intenso calor. Otros dirán que todo ocurre por la presencia del polvo del Desierto del Sahara. Y los que respiran y viven la política podrían culpar al alto costo de la vida y las promesas incumplidas del Gobierno de Luis Abinader, que el pasado martes 16 de este mes, agostó su segundo año de gestión desde en el Palacio Nacional.
Lo cierto es que se vive un aumento preocupante en el cual se pone de manifiesto la intolerancia y la violencia con matices nunca vistos.
El momento es oportuno para apelar a la paciencia y a la calma, al abordar las diferencias que pueden surgir, casi de manera normal, entre ciudadanos.

Lito Santana

Lito Santana

Nació en Tamayo. Locutor y periodista. Ha trabajado en distintos medios de comunicación. Aboga por la participación de todos los sectores en la solución de las dificultades por la que atrevieza el País.

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