Muy mala señal

En torno al manejo del 4% del Presupuesto Nacional para la Educación la sociedad dominicana acaba de ser estremecida por el intento oficial de desviar más de RD$4,000 millones del Ministerio de Educación para entregarlo al sector que administra la publicidad y la promoción presidencial.
Es de decir, pretenden aniquilar una de las conquistas sociales de mayor valía pues, tal señalamos recientemente en una de nuestras entregas, aunque se trata de un paso de avance el dedicar a la educación el 4% del presupuesto nacional, sostenemos que aún continúa siendo muy limitada la inversión para el sector educativo, lo que evidencia (dijimos) hace rato una tremenda pobreza ideológica y la falta de visión en quienes han mantenido la hegemonía política del país en los últimos 50 años. 

Solo la educación salva al pueblo del atraso y el subdesarrollo, no son las bocinas pagadas y compradas para enajenar a la gente, hacer creer que es bonito lo feo y propiciar la reelección presidencial. 

El país ha estado atrapado entre la improvisación y la falta de visión, el gobierno actual tiene los millones en su poder para sembrar de plantas educativas el país y así superar la ausencia de 187 mil butacas a una semana del inicio del año escolar. Tienen el billete y no saben qué hacer,  mientras el mismo Gobierno pretende gastar RD$3,900 millones en pendejadas releccionistas: "1,831 millones en publicidad y RD$ 2,069 millones en  fundaciones y ONG".

En medio de la metida de pata, el Gobierno ha tenido que recoger lo que dijo y usar al ministro Administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza, para decir al país que "el 4% para la educación no se tocará". Barbaros, una vergüenza nacional (y no solo de la gestión actual), sino proyectada en el tiempo, pues el liderazgo nacional no supera "la mentalidad de Concho Primo".

El presupuesto nacional para la educación, desde el punto de vista cuantitativo de la inversión, va asociado al desarrollo nacional, es decir, a un proceso cualitativo que ha de enrumbar la nación hacia una era futura revolucionaria, participativa e integradora, en donde todos empujemos hacia la construcción de una nación gigante, soberana y con independencia política y económica.

En medio de la metida de pata del oficialismo en esta semana, se impone que la sociedad se empodere y tengamos como norte la lucha por una partida para educación que sea superior al 15% del Producto Interno Bruto (PIB), por supuesto, previo a un debate y convencimiento nacional de hacia cuáles puntos, metas y objetivos van destinarse los recursos del pueblo.

Santo Salvador Cuevas

Santo Salvador Cuevas

Quien escribe es militante social de larga data, egresado con honores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) licenciado en Filosofía y Letras, con residencia en el municipio de Tamayo, al Sur del país.

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