Migración: El mayor desafío de Estados Unidos

NUEVA YORK, Estados Unidos.- Cada vez que se avecinan elecciones en los Estados Unidos, sobre todo presidenciales, el tema crucial, aquel que concita la mayor atención de la población, en especial la de los millones de indocumentados que esperan regular su estatus, y que a la vez genera los debates más acalorados entre los aspirantes es, sin dudas, el tema migratorio. 

La última reforma 

La última reforma migratoria que se llevó a cabo en los Estados Unidos ocurrió en el año 1986 y a través de esta 2 millones y medio de inmigrantes obtuvo su residencia permanente. 

Defensores y detractores 

Por un lado, están los defensores, aquellos que reclaman una reforma migratoria integral, que le otorgue la residencia permanente a millones de indocumentados. Una reforma similar a la de 1986, última hasta la fecha. 

Por el otro están los supremacistas y aquellos que entienden que la deportación es la única respuesta para la masa humana que cada día se aventura a traspasar, sin autorización, la frontera estadounidense.

Los grupos defensores de los derechos de los inmigrantes exigen a los diferentes candidatos, en tiempos de campaña, que expliquen de forma detallada lo que será su política migratoria, una vez llegue a la Oficina Oval.

La propuesta de Biden

En sus primeras horas como presidente, desde la Casa Blanca, el presidente Biden propuso un ambicioso proyecto de ley, que establecía un camino de ocho años hasta la ciudadanía estadounidense, se trata del U.S. Citizenship Act of 2021, con el cual se beneficiarían 11 millones de inmigrantes.

Sin embargo, el proyecto, a pesar de haber sido introducido en febrero, no ha sido debatido en el Senado, ni en la Cámara de Representantes.

Los obstáculos 

Según los grupos defensores de los derechos de los inmigrantes, la razón de que este proyecto no se conociera fue que se dio prioridad a la aprobación de millones de dólares destinados al plan de rescate de la economía, que se vio afectada por la pandemia. 

La otra fuerte razón lo constituyó la férrea oposición, en el Congreso, del Partido Republicano.

Dos proyectos 

Como una forma de mostrar su interés en tema migratorio, en marzo, la Cámara de Representantes aprobó dos proyectos de ley más modestos que el ambicioso proyecto del presidente Biden. 

El primero abriría el camino a la ciudadanía a los "dreamers", (como se les llama a aquellas personas que fueron llevadas a través de la frontera, siendo niños, por sus padres a los Estados Unidos) y a aquellos migrantes que habían llegado a territorio norteamericano huyendo de las guerras o desastres naturales. También ofrecía ayudar a los migrantes a obtener TPS, o Estatus de Protección Temporal.

El segundo proyecto ofrecía protección similar para más de un millón de trabajadores del campo. Sin embargo, ninguno de estos proyectos pasó la prueba en Senado,  pues chocaron con la oposición republicana.

Un tema candente

Los debates se tornan acalorados en la Cámara de Representantes y en El Senado, y generalmente, los proyectos son dejados sobre la mesa o simplemente no llegan ni siquiera a presentarse, si el contenido versa sobre migración.

Estadísticas oficiales 

De manera oficial, se ha informado que en los Estados Unidos viven 3,6 millones de "dreamers", quienes se encuentran amparados por el programa de alivio migratorio conocido como DACA y que Donald Trump eliminó.

Quienes están amparados por este programa, pueden renovarlo, pero a raíz del fallo de 2017, no se pueden presentar solicitudes nuevas.

Mientras que se estima que hay más de 320 mil personas con TPS, en su mayoría de El Salvador y Honduras. 

Trump también hizo grandes esfuerzos por terminar con este programa, pero no lo logró. 

Reconstruir mejor

La administración Biden, al ver fallidos sus intentos de aprobar el proyecto de reforma U.S.citizenship Act 2021, al momento de preparar e introducir su proyecto de infraestructura, denominado Build Back Better o lo que en español se traduce como "Reconstruir Mejor", con valor inicial de 1.75 billones de dólares, incluyó protección y ayuda para los inmigrantes. Este proyecto fue aprobado, pero con una sustancial reducción en el monto inicial.

En el primer proyecto, los demócratas aspiraban a que unos 6 millones y medio de indocumentados pudieran obtener, de manera temporal, un permiso de trabajo.

La mayoría 

En la actualidad, los demócratas tienen el control de la Cámara de Representantes, por esta razón los proyectos de ley enviados por el Ejecutivo pasan sin mayores contratiempos, aunque a veces solicitan algunas correcciones. El problema surge en el Senado, donde de 100 senadores, demócratas y republicanos, están parejos,  50/50. El voto de desempate está en las manos de la vicepresidenta, Kamala Harris.

La dificultad se acrecienta, porque para la aprobación de este tipo de proyectos son necesarios 60 votos, por lo que se necesitan nueve republicanos que respalden las iniciativas.

Reconciliación 

En los casos relacionados con el presupuesto, el Presidente puede recurrir a una maniobra denominada "Reconciliación”, que permite la aprobación de ese proyecto con la mayoría simple, sin necesidad de los 60 votos reglamentarios. En materia migratoria, no es posible recurrir a ese medio.

Las políticas de Trump

Es difícil que pueda registrarse otro caso similar, en cuanto a posiciones y medidas en materia de políticas migratorias. 

El exmandatario se empeñó en poner fin a programas como DACA, buscó terminar con el TPS, y firmó órdenes ejecutivas dirigidas a frenar la entrada de indocumentados a territorio norteamericano.  Una de sus medidas más controversiales es la conocida como "Quédate en México", que obliga a aquellas personas que proceden de un tercer país, a esperar en México sus audiencias ante un juez para decidir su ingreso o deportación. 

Los venezolanos 

A la ola de inmigrantes tradicionales, en los últimos años se han integrado los venezolanos, cuyo caso es abordado de manera diferente por la administración Biden. Recientemente, el presidente anunció una especie de TPS para estos inmigrantes. El TPS para venezolanos tiene una duración de 18 meses.  Entró en vigor el 10 de septiembre y estará en vigencia hasta el 10 de marzo de 2024.

Una piedra en el camino

No importa cuánto haga el gobierno por ofrecer una respuesta a la cantidad de inmigrantes que llega a diario y para los indocumentados que ya llevan años viviendo en el país. Nada será suficiente. 

A veces, sin analizar bien lo que representa una medida, la condenan, pues lo único que parece importante es la reforma migratoria que otorgue no sólo residencia permanente, sino la naturalización o ciudadanía americana. 

Al parecer, la idea no se ha esfumado por completo. Al menos, así lo han manifestado funcionarios del entorno más cercano del presidente Biden, como Alejandro Mayorkas, quien ha reiterado que la reforma migratoria sigue siendo una prioridad para el mandatario. 

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