lunes, abril 22, 2024

Las izquierdas, entre el totalitarismo y la democracia

POR SANTO SALVADOR CUEVAS 

La República Dominicana vivió en carne propia y durante 31 años, desde 1930 hasta 1961, el dominio y las consecuencias de un régimen absoluto y totalitario, en donde la figura del Jefe no adminitía cuestionamiento ni la más mínima de las divergencias.

El ciudadano que no entendió, que en Santo Domingo "el dueño" era Rafael Leonidas Trujillo Molina, pagó con prisión, torturas y muertes, el desafiar al tirano.

Es decir, a nosotros no nos lo contaron, sino que el dominicano vivió sobre su cuerpo, el impacto de un régimen despótico y tiránico. 

Mauricio Baez no lo entendió y pagó con exilio y muerte.

Desiderio Arias no comulgó con el régimen totalitario y tuvo que pagar con su vida.

 Los Jóvenes Panfletetos de Santiago, no asimilaron los desenfrenos del tirano, y pagaron en las mazmorra y los centros de torturas de La Victoria y La 40. 

Trujillo y los suyos nos robaron la libertad, los sueños, la igualdad y se impuso a sangre y fuego.

Descapitada la dictadura el 30 de Mayo de 1961, el país quedó en vilo, aturdido y bajo el terror de los Trujillo y sus familiares, que dieron la orden de "cazar vivos o muertes" a los ajusticiadores del verdugo.

En medio de esa situación  había que aceptar el curso que llevaba a la permanencia del dominio de los Trujillo, sin Trujillo o se daba el paso al frente hacia la democracia y la instauración de un régimen de derechos.

Para que eso sea posible había que jugársela y así surgieron los jóvenes intrépidos del Movimiento Revolucionario 14 Junio, lanzándose a las calles, tumbando monumentos y ajusticiado calieses y asesinos.

Las izquierdas, junto a un periodismo progresista e indomable, vinieron a ser los artífices de la frágil democracia que hoy vivimos. 

Esta democracia, es el fruta del valor sin igual de Otto Morales, Amil Abel, Manolo Tavarez, Iván Rodriguez, Fafa Taveras, Juan Miguel Roman, Piky Lora, El Men, Maximiliano Gomez, Juan Bosch, Peña Gomez, Plinio Matos Moquete, y cientos de jóvenes, mujeres y hombres  que se decidieron a "dar el paso frente", ante una clase trujillista que no aceptó el intento de ver un país en rumbo a la democracia.

Por eso derrotaron a Juan Bosch, y las Izquierdas y el pensamiento liberal en los cuarteles, dijeron "NO al golpe", y proclamaron el camino a la democracia y la Constitución de 1963, y fueron las Izquierdas, las que se la jugaron en las huelgas de 1964.

Fueron los catorcitas de Manolo Tavarez Justo, quienes derramaron su sangre por la libertad.

Fueron las Izquierdas del 14 Junio, del Partido Socialista Popular (PSP,) del Movimiento Popular Dominicano (MPD) entre otros, los que dieron la cara en las calles de Ciudad Nueva, fusil en manos, por la soberanía nacional en la Guerra de Abril de 1965.

Es decir, muerto el tirano, quedaron dos polos: el polo de la derecha neotrujilista, y el polo de las izquierdas y del campo progresista de soldados y periodistas. Ese último polo es el arquitecto o constructor de la "Democracia Dominicana". 

Los Padres de la Democracia son Manolo Tavarez Justo, la izquierda y el polo progresista.

Sin embargo, las izquierdas jamás han interpretado eso, ni valorado la dimensión de su aporte y sacrificio, por lo que se ha permitido que los neotrujillistas sean los abanderados de la democracia. 

Más aún, mientras con su ejemplo, sacrificio y sangre el campo progresista construyó y dio al País lo que hoy tenemos de democracia.

Hay que reconocer también, que la misma izquierda no ha sabido articular un discurso de resistencia por la paz y el pan y ha utilizando siempre un lenguaje agresivo, sectario, típico de las ideas totalitarias y  ateístas. Es decir, una actitud del mismo armazón que las izquierdas, contribuyeron a desterrar del poder.

Lo que propongo es, un debate que nos lleve a la rectificación del lenguaje, la cultura y los nuevos métodos de lucha frente a la realidad nacional e internacional, que lleve a la articulación de un frente amplio, pero no sólo electorero y coyuntural, sino estrategico y de largo alcance.

Hay figuras que alejan y que no sintonizan con las aspiraciones del pueblo, sin embargo existen en las Izquierdas figuras de prestigio, que son potables pero tan humildes que su potencial lo delegan y subordinan.

Más adelante, quisiera abordar aspectos del liderazgo y el desprendimiento.

Santo Salvador Cuevas
Santo Salvador Cuevas
Quien escribe es militante social de larga data, egresado con honores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) licenciado en Filosofía y Letras, con residencia en el municipio de Tamayo, al Sur del país.

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