La asistencia social es el sostén de millones de familias en Nueva York

  • El sistema tiene sus bemoles. Si bien alivia a esas familias, suele ser objeto de defraudación a consecuencia de información falsa que miles de beneficiarios suministran

NUEVA YORK. Para millones de personas, vivir en Nueva York, la Capital del Mundo o como la llaman los neoyorquinos orgullosos y el resto de los norteamericanos, el Estado del Imperio, representa el más anhelado sueño.

Tal es así, que la mayoría de quienes quienes se aventuran a cruzar las fronteras de los Estados Unidos, lo hacen con los ojos y metas fijos en la Gran Manzana, pero no todo es como la gente se lo imagina.

Con el paso de los años, la llamada por Nostradamus, como la Nueva Ciudad, se establece como uno de los destinos más atractivos, populares y visitados del mundo, pero también uno de los más caros para vivir, por lo que las ayudas y asistencia social representan el salvavidas de las familias de bajos Ingresos, en especial de los indocumentados.

Social Services

Los servicios sociales o Social Services ofrecen una serie de ayudas que buscan aliviar la pesada carga económica con que deben lidiar las familias para sobrevivir cada día. 

Están los cupones de alimentos, préstamos para crear o recuperar negocios, ayuda para las minorías y mujeres dueñas de pequeños negocios. También los estudiantes pueden aplicar para obtener TAP, que consiste en obtener una cantidad de dinero para la compra de libros y materiales para la universidad. Abarca asistencia relacionadas con problemas de transporte, salud, desempleo, impuestos, entre otras.

En el marco de la ley

Las ayudas que se consideran de emergencia, son otorgadas de forma inmediata, pero las personas deben completar los requisitos de manera satisfactoria, de no ser así,  si un juez determina que una persona mintió o entregó documentación fraudulenta al momento de sus aplicaciones, sus beneficios serán suspendidos por 12 meses, pero esto no afecta a los menores u otros dependientes de esa persona.

Del sueño a la realidad 

Una serie de factores inciden para convertir a la ciudad que nunca duerme en uno de los lugares más costosos para vivir. Los altos costos de los alimentos, los servicios como la energía eléctrica y la desproporción entre los ingresos de las personas y el monto al que asciende la renta hace insostenible la economía familiar.

En los últimos meses, en que se registraron precios récords de los combustibles, aunque desde hace unas semanas comenzaron a descender, la inflación de más de 8,5, los efectos de la pandemia en la cadena de distribución y la falta de mano de obra en la industria y la agricultura, son algunos de los factores que se han conjugado para esta situación de calamidad y carestía que enfrentan quienes residen en Nueva York. 

SNAP

Una de las principales ayudas económicas son los populares Food Stamps o cupones de alimentos, dentro del programa SNAP, Programa Suplementario de Asistencia Nutricional. Este es un programa federal pero cuya aplicación está a cargo de los gobiernos locales, los beneficios llegan a las familias a través de la tarjeta EBT y puede ser utilizada en todas las tiendas de alimentos.

Los Food Stamps contribuyen a aliviar la carga en gastos de comida, pero resultan insuficientes cuando se compara el monto de la ayuda con el promedio de gastos en alimentos y otros insumos del hogar.

No todos califican

Para tener acceso a los Food Stamps y recibir la Tarjeta EBT, con la cual comprar alimentos, se requiere cumplir con los requisitos de elegibilidad.

Por ejemplo, una persona que aplica para obtener este beneficio, como un padre o madre soltero con dos hijos menores, entrará en el renglón de tres miembros, donde el adulto esté desempleado y en cuyo hogar no ingrese dinero, se calculará un ingreso hipotético que no exceda los 2,379 dólares al mes, es decir, menos de 28, 548 al año, según el índice de pobreza del 2021.

Esta familia podría recibir un monto de 658 dólares mensuales, solo para alimentos. 

Existen otros programas de asistencia social que aportan montos en efectivo para el pago de alquiler de viviendas. Los montos cambian si en el hogar vive una persona con discapacidad o envejeciente. 

En el otro escenario, la misma familia de tres miembros, califica para ayuda de alimentos si sus ingresos anuales no superan los 32, 940 dólares por año. El monto que podría recibir sería mayor, si paga por el cuidado de niños, o alguno de los miembros es discapacitado.

Otros beneficios 

Entre los servicios sociales se encuentra el de ayudar a las familias con los gastos generados por el pago de calefacción. Este beneficio va dirigido a las personas dueñas de casas, pero también a los inquilinos a quienes los propietarios les cobran un monto extra durante el invierno o el verano, por el uso de calefacción y aires acondicionados, respectivamente. Para obtener este beneficio, quienes aplican deben presentar una serie de documentos que avalen su solicitud. 

WIC

Otro importante programa de ayuda es el WIC, o Programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Infantes y Niños.

Quienes reciben este beneficio, lo hacen a través de una tarjeta, con la cual adquieren alimentos específicos para la mujer gestante y los niños recién nacidos hasta los 5 años. Entre los insumos se encuentran lácteos, cereales, frutas, vegetales y fórmula infantil.

Los requisitos para tener acceso a este beneficio estatal son establecidos, al igual que para SNAP, por el número de personas y el monto de los ingresos del hogar del solicitante.

Así un hogar compuesto por una persona debe percibir un ingreso de 484 dólares a la semana, un promedio de 25, 142 dólares al año.

Si son dos niños, el ingreso del solicitante debe ser 652 dólares a la semana, unos 33,874 al año. Cuando los beneficiados sean tres, el ingreso semanal debe ser 820 dólares, eso es igual a 42,606 dólares anuales. 

En un hogar con 4 niños menores de 5 años, para poder calificar, los ingresos de esa familia o del padre que solicita la ayuda no puede ser mayor de 988 a la semana o 51, 338 al año.

Quejas

Una queja generalizada entre los residentes de Nueva York es que el mayor monto de estos beneficios lo reciben personas que no trabajan, por ende, no pagan impuestos, por otro lado, algunos dicen no entender cómo es posible que las autoridades del Estado no investiguen lo suficiente para descubrir la cantidad de información falsa que aportan los solicitantes para obtener beneficios que otros necesitan más. 

No es raro escuchar en los supermercados y otras tiendas de ventas de alimentos, personas que hablan de cómo se las ingenian para no reportar sus verdaderos ingresos, sus reales condiciones de vida y cómo afirman ser madres solteras o personas incapacitadas para trabajar, solo para obtener los beneficios que reciben, entre otros, por el monto que los trabajadores deben tributarle al Tío Sam cada año.

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